El Gran Premio de Qatar dejó en Aston Martin un sabor agridulce que, sin embargo, se tradujo en valiosos puntos para el asturiano Fernando Alonso. La escudería de Silverstone logró sacar el máximo partido a un fin de semana complejo en el circuito de Losail, donde la estrategia se vio drásticamente condicionada por un Safety Car que apareció en las primeras fases de la carrera principal.
La actuación del bicampeón mundial en la carrera del sábado ya había dejado buenas sensaciones, sumando dos puntos en la prueba sprint que superaban las expectativas iniciales del equipo. Sin embargo, el verdadero desafío llegaría en la carrera dominical, donde partir desde la octava plaza en parrilla significaba enfrentarse a una dura batalla desde el primer momento.
La salida resultó especialmente complicada para el piloto español, que tenía justo detrás a rivales de la talla de Charles Leclerc. La presión fue constante durante las primeras vueltas, pero Alonso demostró una vez más su veteranía aguantando los ataques y manteniendo la posición. Poco a poco, se formó un convoy de monoplazas aprovechando el efecto rebufo del DRS, lo que convertía cada recta en una oportunidad para los perseguidores.
El punto de inflexión llegó cuando el accidente de Nico Hülkenberg provocó la entrada del Safety Car en pista. Este momento determinó por completo el desarrollo de la estrategia para la mayoría de equipos. En declaraciones recogidas por la web oficial de la Fórmula 1, Mike Krack, jefe del equipo, reconoció que la decisión fue prácticamente unánime: "Todos los equipos, excepto McLaren, tuvieron claro que debíamos aprovechar para entrar en boxes".
La rapidez de reacción de Aston Martin permitió a Alonso mantenerse en una posición competitiva tras las paradas. Incluso consiguió adelantar en el pit lane a pilotos como George Russell e Isack Hadjar, una maniobra que resultó crucial para su resultado final. Krack no dudó en elogiar la actuación del piloto español: "Fernando tuvo una gran carrera esta noche, con seis puntos que nos ayudaron a consolidarnos en el séptimo puesto del Campeonato de Constructores".
Sin embargo, el directivo luxemburgués también admitió que el Safety Car temprano les restó flexibilidad estratégica. "La salida temprana del Safety Car dictó la estrategia para la mayor parte de la parrilla y limitó nuestras opciones", explicó Krack. En un circuito como Losail, donde el adelantamiento resultaba especialmente difícil y costoso, apostar por una estrategia alternativa habría supuesto perder posiciones irremediablemente atrapado en el tráfico.
El propio Alonso reconoció tras la carrera que la estrategia de dos paradas fue la más lógica tras ese neutralización inicial. "Dos puntos ayer y seis hoy superan nuestras expectativas para este fin de semana. Tras el Safety Car al inicio de la carrera, optamos por la estrategia de dos paradas", comentó el asturiano, mostrándose satisfecho con la suma de ocho puntos en total.
La carrera, no obstante, no estuvo exenta de emoción en sus vueltas finales. El Aston Martin de Alonso comenzó a mostrar problemas que casi le cuestan la carrera. En una maniobra en la que el coche se le escapó, realizó un espectacular giro de 360 grados que le hizo perder tiempo valioso. Por momentos, parecía que podía quedarse fuera de los puntos, pero su experiencia le permitió controlar la situación y salvar los muebles.
A pesar de ese susto, la presión de Hadjar fue constante hasta el final. El piloto francés no encontraba el hueco para superar al veterano español, pero los problemas del Aston Martin en las últimas vueltas hicieron que Alonso cediera dos posiciones en la recta final. Aun así, la séptima plaza le permitió sumar seis puntos valiosos para el equipo.
El balance final para Aston Martin es positivo, especialmente teniendo en cuenta las dificultades que han atravesado durante la temporada. Krack quiso destacar el trabajo de todo el equipo: "Enhorabuena al equipo, tanto aquí como en el Reino Unido, por su continuo trabajo y esfuerzo". La escudería británica ha sufrido altibajos este año, con carreras donde la mala fortuna les ha robado puntos importantes.
La mirada ya está puesta en la última cita del año en Abu Dabi, donde Aston Martin espera cerrar la temporada con buen sabor de boca. Para Alonso, estos ocho puntos en Qatar representan un impulso moral importante de cara al futuro, aunque su verdadero deseo sigue siendo contar con un monoplaza competitivo para la próxima temporada.
El asturiano ha insistido en múltiples ocasiones que su prioridad es tener un coche que le permita luchar por podios en 2025. Mientras tanto, agradece poder terminar la temporada actual con carreras donde el coche responde y le permite sumar puntos regularmente. La lección de Qatar es clara: en la Fórmula 1 actual, la estrategia es tan importante como el ritmo en pista, y un Safety Car en el momento equivocado puede condicionar toda la carrera.
Aston Martin demostró en Losail que, a pesar de las limitaciones de su monoplaza, sabe tomar las decisiones correctas en los momentos críticos. La capacidad de adaptación del equipo y la veteranía de Alonso fueron la combinación perfecta para sacar el máximo provecho de un fin de semana donde la competencia se mostró más fuerte que nunca. La séptima posición en constructores parece asegurada, pero la escudería quiere terminar el año con una buena actuación en Yas Marina que les de buenas sensaciones de cara al invierno.