La Roma frena al invicto Midtjylland en la Europa League

El conjunto italiano vence 2-1 al líder danés con goles de El Shaarawy y un tempranero tanto marroquí, en un partido marcado por la lesión de Manu Koné

La Roma de De Rossi demostró por qué lidera la Serie A al derrotar por 2-1 al Midtjylland en un encuentro vibrante de la Europa League, poniendo fin al invicto del equipo danés en la competición. El conjunto italiano, que llegaba con la moral por las nubes tras colocarse a la cabeza de su liga doméstica, gestionó a la perfección un choque complicado contra uno de los equipos revelación del torneo continental.

El choque, disputado en el Olímpico de Roma, comenzó con un ritmo vertiginoso que sorprendió a los visitantes. Antes de que el reloj marcara el sexto minuto, El Aynaoui aprovechó un preciso centro lateral de Zeki Çelik para batir por primera vez a la portería danesa. El centrocampista marroquí, que había sido sustituido al descanso en el último compromiso liguero contra la Cremonese, salió decidido a demostrar su valía y encontró en esta noche europea el escenario perfecto para reivindicarse.

La alegría inicial, sin embargo, se vio empañada por una contrariedad importante. Manu Koné, pieza clave en el centro del campo romano, tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 27 tras sufrir una lesión muscular que obligó a De Rossi a realizar un cambio forzoso. La entrada de Bryan Cristante supuso un reajuste táctico inmediato, pero también generó cierta preocupación en la grada romana de cara al crucial duelo del próximo fin de semana contra el Nápoles, donde la Roma deberá defender su liderato en el Olímpico.

La primera mitad transcurrió con un claro dominio territorial del conjunto local, que supo administrar la ventaja sin sufrir excesivos apuros defensivos. El Midtjylland, habitualmente agresivo en su presión y peligroso en transiciones, se vio incapaz de generar peligro claro ante una defensa romana bien estructurada por Gianluca Mancini y el veterano Diego Llorente.

El segundo acto, no obstante, presentó un guion completamente diferente. El equipo danés, entrenado por Thomas Thomasberg, salió de los vestuarios con una actitud mucho más audaz y comenzó a crear ocasiones de gol con mayor regularidad. La presión alta del Midtjylland incomodó la salida de balón romana y generó varias situaciones de peligro que tuvieron en vilo a la parroquia local.

Sin embargo, cuando el partido más se complicaba para los italianos, apareció la calidad de su banquillo. Stephan El Shaarawy, que había saltado al césped minutos antes, sentenció el encuentro en el minuto 83 tras una excelente asistencia de Leonardo Spinazzola, quien había entrado en el 78 por un agotado Paulo Dybala. El golpe de timón de De Rossi resultó decisivo, ya que el extremo italiano, conocido como "Il Faraone", definió con la frialdad que le caracteriza ante la salida del portero rival.

El tanto parecía definitivo, pero el Midtjylland demostró por qué había mantenido su invicto hasta este encuentro. Nada más reanudarse el juego tras el 2-0, un error en la salida de balón romana permitió que Aral Şimşir robara un balón en zona peligrosa y sirviera a Paulinho, quien batió a Rui Patrício con un disparo cruzado que devolvía la emoción al choque.

Los últimos minutos fueron un suplicio para la Roma, que vio cómo el conjunto danés se volcaba con todo en busca del empate. Los de Thomasberg dispusieron de dos ocasiones claras mediante Edward Chilufya y Emiliano Marcondes, pero la falta de puntería y la seguridad del portero portugués evitaron la sorpresa final.

El pitido final dejó un sabor agridulce en ambos bandos. Por un lado, la Roma celebró una victoria vital que le permite seguir con paso firme en la Europa League, demostrando su capacidad para competir en múltiples frentes. La gestión del partido por parte de De Rossi, especialmente en la segunda mitad, evidenció la madurez de un equipo que ha crecido exponencialmente desde que el italiano tomó las riendas del banquillo.

Por otro lado, el Midtjylland pudo regresar a Dinamarca con la cabeza alta. A pesar de perder su invicto, el equipo danés demostró que su liderato en el grupo no es fruto de la casualidad. La capacidad de reacción mostrada tras el 2-0 y las ocasiones generadas en los instantes finales hablan a las claras de un conjunto competitivo que seguirá siendo protagonista en esta Europa League.

El partido dejó varias conclusiones interesantes. La Roma demostró que puede sufrir y competir bajo presión, una cualidad indispensable para un equipo que aspira a lo más alto tanto en Italia como en Europa. La profundidad de su plantilla, con jugadores como El Shaarawy o Spinazzolacapaces de cambiar un partido desde el banquillo, se presenta como uno de sus principales activos.

Además, la lesión de Koné será un tema a seguir de cerca en los próximos días. Su presencia en el mediocampo es fundamental para el equilibrio del equipo, y su posible ausencia ante el Nápoles podría obligar a De Rossi a reestructurar su once inicial. Cristante, su sustituto natural, ofreció una buena versión, pero la versatilidad y recuperación de Koné son difíciles de reemplazar.

En el plano individual, destacó la actuación de Lorenzo Pellegrini, que dirigió el juego con criterio y se convirtió en el eje sobre el que giró la mayoría de las acciones ofensivas romanas. Su visión de juego y capacidad para filtrar pases entre líneas resultaron decisivos para desmontar la defensa danesa en múltiples ocasiones.

El Midtjylland, por su parte, ratificó su condición de equipo incómodo y bien trabajado. La presión adelantada que implementó en la segunda mitad incomodó seriamente a la Roma, y solo la falta de acierto en los metros finales impidió que el resultado fuera más favorable. Jugadores como Evander y Anders Dreyer mostraron su calidad, y será complicado para cualquier rival medirse a este conjunto en las jornadas venideras.

La victoria deja a la Roma en una posición privilegiada en su grupo, mientras que el Midtjylland deberá reponerse rápidamente de esta derrota para mantener su liderato. La competición está más viva que nunca, y este tipo de encuentros demuestran que la Europa League sigue siendo un torneo apasionante donde la diferencia entre grandes históricos y equipos emergentes se reduce cada vez más.

El calendario no da tregua a los romanos, que en apenas 72 horas recibirán al Nápoles en un duelo de altura en la Serie A. La gestión de minutos de jugadores clave como Dybala, que fue preservado en el tramo final, o la recuperación de Koné serán factores determinantes para afrontar con garantías uno de los compromisos más exigentes del campeonato italiano.

En definitiva, una noche europea que combina la eficacia italiana con la combatividad escandinava, dejando un espectáculo digno de la máxima competición continental. La Roma demostró su madurez, el Midtjylland su valía, y el fútbol salió ganando con un partido que tuvo de todo: goles tempraneros, lesiones, cambios decisivos y un final de infarto que mantuvo en vilo a los espectadores hasta el último segundo.

Referencias