Atalanta hunde más a la Fiorentina en plena crisis de Serie A

La Fiorentina, dirigida por Paolo Vanoli, sigue sin conocer la victoria en el campeonato italiano tras caer 2-0 en Bergamo con goles de Kossounou y Lookman

La Fiorentina sumó este domingo un nuevo capítulo negativo en su complicada temporada en la Serie A italiana. La formación viola visitó el estadio de la Atalanta en Bergamo y regresó a Florencia con una derrota por 2-0 que la mantiene en zona de descenso, con la presión creciendo sobre el equipo y su cuerpo técnico. El conjunto local, por su parte, logró tres puntos vitales que le permiten respirar en la tabla y mirar con algo más de optimismo hacia las posiciones europeas.

El encuentro, correspondiente a la jornada liguera, dejó clara la diferencia de dinámicas entre ambos clubes. Mientras la Atalanta de Raffaele Palladino encontró la efectividad necesaria para resolver el choque, la Fiorentina volvió a mostrar las carencias que la han llevado a una situación crítica en el campeonato doméstico. El resultado refuerza la crisis del equipo toscano, que no ha conseguido ninguna victoria en lo que va de temporada en la competición liguera.

Los goles del triunfo local llegaron en momentos clave del partido. El primero, obra de Odilon Kossounou, se produjo en el minuto 41 con un disparo de gran factura desde la frontal del área. El defensor aprovechó un pase de Charles De Ketelaere para batir al portero visitante con un remate potente y colocado. Esta diana rompió el equilibrio en el marcador y obligó a la Fiorentina a abrirse en busca del empate, lo que dejó espacios para el contragolpe atalantino.

La segunda mitad no trajo mejores noticias para los intereses de la Fiorentina. En el minuto 51, Ademola Lookman aprovechó un rechace del guardameta tras un disparo previo de De Ketelaere para anotar el 2-0. El delantero nigeriano, atento en el área pequeña, empujó el balón a la red y sentenció prácticamente el encuentro. Esta jugada evidenció los problemas defensivos del equipo viola, que no logró despejar adecuadamente el peligro en su propia área.

La actuación de David de Gea en la portería de la Fiorentina merece un apartado especial. El ex guardián del Manchester United realizó varias intervenciones de mérito que impidieron un resultado más abultado. Sus paradas mantuvieron vivo al equipo durante fases del encuentro, pero ni siquiera su experiencia y calidad pudieron evitar la derrota. La falta de efectividad en ataque y los errores defensivos terminaron pasando factura a los visitantes.

La situación de la Fiorentina en la tabla clasificatoria es cada vez más preocupante. El equipo se encuentra en la penúltima posición, empatado a puntos con el Hellas Verona, que ocupa el último lugar tras su derrota del sábado ante el Genoa. Ambos conjuntos están a cinco unidades de la zona de salvación, una distancia que se puede considerar importante pero no insalvable a estas alturas del campeonato. Sin embargo, la dinámica negativa del equipo viola genera serias dudas sobre su capacidad para revertir la situación.

El bagaje de la Fiorentina en lo que va de temporada en Serie A es realmente alarmante. El conjunto toscano no ha conseguido ninguna victoria en los partidos disputados hasta el momento, y la derrota en Bergamo representa su séptimo tropiezo en el campeonato. Esta racha de resultados negativos ha generado una crisis de confianza en el plantel y ha puesto en entredicho el proyecto deportivo del club. La falta de puntos y la sensación de impotencia en el terreno de juego son factores que pesan sobre el equipo.

El contexto europeo tampoco es mucho más alentador para la Fiorentina. El equipo no conoce la victoria en la Conference League desde el pasado 23 de octubre, cuando logró imponerse por 0-3 al Rapid de Viena en territorio austriaco. Desde entonces, los resultados en competición continental tampoco han acompañado, lo que refuerza la sensación de crisis generalizada en el club. La acumulación de malos resultados en todas las competiciones está generando un ambiente de tensión en la entidad.

El cambio en el banquillo de la Fiorentina es uno de los elementos más destacados de esta historia. La marcha de Stefano Pioli abrió un nuevo ciclo con la llegada de Paolo Vanoli al frente del equipo. Sin embargo, los números del nuevo técnico no están siendo positivos en estos primeros compases. Desde su llegada, Vanoli ha dirigido cuatro partidos oficiales, con un balance de dos empates y dos derrotas. Estos datos reflejan las dificultades que está encontrando el entrenador para revertir la dinámica negativa del equipo.

La ironía del destino quiso que el hombre que sentó en el banquillo de la Fiorentina hasta junio de 2025, Raffaele Palladino, fuera precisamente el técnico que dirigía a la Atalanta en este encuentro. Palladino, que conoce a la perfección la entidad viola tras su etapa al frente del equipo, logró una victoria importante para los intereses de su nuevo club. El entrenador italiano ha conseguido dos victorias desde que asumió el cargo en el conjunto bergamasco: la de este domingo ante la Fiorentina y otra en la Champions League contra el Eintracht de Frankfurt. Su única derrota hasta el momento fue ante el Nápoles.

La Atalanta, con este triunfo, se sitúa en la undécima posición de la tabla, a ocho puntos de las plazas que dan acceso a competiciones europeas. El equipo de Palladino necesita mantener la regularidad para poder aspirar a los puestos de privilegio, pero la victoria contra la Fiorentina supone un impulso anímico importante. El conjunto local rompió una racha de resultados negativos en Serie A, ya que no ganaba en el campeonato italiano desde el pasado 31 de septiembre.

El papel de Charles De Ketelaere en el encuentro fue fundamental. El belga participó activamente en ambos goles, demostrando su calidad y visión de juego. Su asistencia en el primer tanto fue magistral, y su disparo previo al segundo gol generó el rechace que aprovechó Lookman. La conexión entre el mediapunta y sus compañeros es uno de los aspectos positivos que debe explotar Palladino en las próximas jornadas.

Para la Fiorentina, el camino hacia la salvación se presenta cada vez más complicado. El equipo necesita encontrar urgentemente la senda del triunfo para recuperar la confianza y sumar puntos que le permitan salir de la zona de descenso. La presión sobre el cuerpo técnico y los jugadores es máxima, y cada partido que pasa sin conseguir la victoria agrava la crisis. La entidad toscana debe reaccionar de inmediato si quiere evitar mayores problemas en una temporada que está siendo muy complicada.

La próxima jornada será crucial para ambos equipos. La Fiorentina necesita un resultado positivo que le permita cortar la racha negativa y empezar a acercarse a la zona de seguridad. La Atalanta, por su parte, intentará mantener el ritmo y seguir sumando para acercarse a los puestos europeos. El fútbol italiano vive una temporada muy competida, donde cada punto adquiere un valor extraordinario para los objetivos de cada club.

El análisis de los datos refleja la magnitud del problema de la Fiorentina. Con siete derrotas acumuladas y ninguna victoria, el equipo tiene los peores registros de toda la Serie A. La falta de efectividad en ataque, sumada a una defensa que concede goles en momentos decisivos, son aspectos que Vanoli debe corregir con urgencia. El tiempo juega en contra del equipo viola, y cada jornada que pasa sin sumar de tres en tres complica más la situación.

El contexto emocional también es un factor a tener en cuenta. Los jugadores de la Fiorentina muestran en el terreno de juego una falta de confianza evidente, producto de la racha negativa. Los errores individuales y colectivos se multiplican cuando el equipo no gana, y romper esta dinámica requiere de un esfuerzo conjunto de todo el club. La afición, que esperaba una temporada mucho más positiva, muestra su preocupación por el rumbo del equipo.

En definitiva, la derrota en Bergamo representa otro paso en falso para una Fiorentina que necesita urgentemente revertir su situación. La Atalanta, por el contrario, celebra una victoria que le permite respirar y soñar con objetivos más ambiciosos. El fútbol italiano sigue su curso con una competición cada vez más apasionante, donde la lucha por la salvación y por los puestos europeos promete emociones fuertes hasta el final de la temporada. El tiempo dirá si la Fiorentina es capaz de reaccionar a tiempo o si la crisis se agudizará en las próximas semanas.

Referencias