El Rayo Vallecano cae en Bratislava tras la remontada del Slovan

Los franjirrojos ceden tres puntos vitales en Eslovaquia pese al tempranero gol de Fran Pérez, lo que complica su clasificación en la Conference League

El Rayo Vallecano no pudo mantener su ventaja inicial en el Tehelné pole de Bratislava y terminó sucumbiendo ante un combativo Slovan Bratislava que logró su primera victoria en la fase de grupos de la UEFA Conference League. El conjunto madrileño, que se adelantó en el marcador gracias a un tempranero tanto de Fran Pérez, vio cómo los locales daban la vuelta al electrónico en una segunda mitad donde los de Iñigo Pérez perdieron el control del juego.

El encuentro, correspondiente a la cuarta jornada del grupo, se presentaba como una oportunidad de oro para los franjirrojos para consolidar su liderazgo y tomar distancia de sus perseguidores. Sin embargo, la realidad sobre el terreno de juego fue bien distinta a lo planificado en el vestuario visitante. Desde el pitido inicial, el Rayo buscó imponer su ritmo y calidad técnica ante un rival teóricamente inferior sobre el papel, pero que en su feudo se transforma en un adversario complejo y rocoso.

El primer tiempo transcurrió con un dominio alterno, donde el Rayo Vallecano intentaba hacer circular el balón con criterio mientras el Slovan Bratislava aguardaba en su campo, bien organizado y esperando su oportunidad para salir a la contra. Fue precisamente en una de esas transiciones rápidas donde llegó el golpe de efecto visitante. Al filo del cuarto de hora, una jugada individual de Fran Pérez por la banda derecha acabó con el extremo madrileño batiendo al portero local con un disparo cruzado que se coló junto al palo. El tanto desató la euforia en el sector de aficionados desplazados desde Vallecas, que veían cómo su equipo cumplía con el guion previsto.

Con el 0-1 en el marcador, el Rayo pareció conformarse con administrar la ventaja, confiando en su capacidad para mantener la posesión y agotar las opciones de un Slovan que no encontraba la manera de superar la bien ordenada defensa española. El medio campo, comandado por los habituales titulares, ejerció un control táctico que resultó eficaz durante buena parte del primer acto, aunque ya se vislumbraban síntomas de cierta pasividad que acabaría pasando factura más adelante.

La reanudación del encuentro trajo consigo un guion completamente diferente. El entrenador eslovaco movió pieza en el descanso y sus cambios tácticos surtieron efecto de inmediato. El Slovan Bratislava salió a por todas, presionando más arriba y cerrando espacios en el centro del campo, lo que provocó numerosos errores en la salida de balón del Rayo Vallecano. El conjunto local, necesitado de puntos tras un inicio de fase de grupos complicado, encontró en la verticalidad y el ímpetu la fórmula para desequilibrar el encuentro.

El empate llegó a los diez minutos de la reanudación. Una jugada a balón parado, en la que el Rayo mostró su habitual vulnerabilidad en las acciones aéreas, permitió que el central eslovaco cabeceara a placer dentro del área pequeña, superando la resistencia de Dimitrievski. El gol revitalizó por completo al Slovan y mermó las energías de un Rayo que, lejos de reaccionar con contundencia, se mostró dubitativo y falto de ideas para reconducir la situación.

El tanto del empate fue el punto de inflexión definitivo. El Slovan creció exponencialmente en confianza, mientras que el Rayo Vallecano entró en una espiral de imprecisiones y nerviosismo que el rival aprovechó para completar la remontada. A veinte minutos del final, una contra letal culminada con un disparo desde la frontal del área batió por segunda vez la meta de los madrileños, estableciendo el 2-1 definitivo.

Los últimos compases del encuentro fueron un suplicio para los intereses del Rayo Vallecano. Iñigo Pérez agotó los cambios buscando refrescar el ataque, pero la falta de acierto y la inspiración del portero local frustraron todas las aproximaciones franjirrojas. El Slovan, por su parte, gestionó a la perfección su ventaja, recurriendo a la experiencia de sus jugadores más veteranos para hacerse con el control del tempo del juego y consumir los minutos finales.

El resultado final deja al Rayo Vallecano en una posición más comprometida de lo esperado en el grupo. Los tres puntos perdidos en Bratislava, sumados a la victoria de sus rivales directos en los otros encuentros de la jornada, complican el camino hacia la clasificación para los dieciseisavos de final. El conjunto vallecano deberá ahora ganar en las dos jornadas restantes y esperar otros resultados para asegurar su pase a la siguiente fase.

Desde el punto de vista táctico, el partido dejó varias lecciones. La pasividad del Rayo tras adelantarse resultó letal contra un rival que no se rindió y que encontró en la intensidad la clave para revertir la situación. La defensa franjirroja, habitualmente sólida, mostró fisuras en las acciones aéreas y en la cobertura de espacios, aspectos que Iñigo Pérez deberá corregir de cara a los próximos compromisos.

Por su parte, el Slovan Bratislava celebró con euforia una victoria que le mantiene con opciones de clasificación. Los eslovacos, que hasta este encuentro no habían sumado ningún triunfo en la competición, encontraron en su afición el empuje necesario para superar a un rival de mayor entidad. El éxito de la remontada refuerza el proyecto del club en su intento por hacerse un hueco en el panorama europeo.

El rendimiento individual también merece mención. Fran Pérez, autor del gol visitante, volvió a demostrar su calidad y olfato goleador, aunque su esfuerzo resultó insuficiente para evitar la derrota. Por el contrario, la pareja de centrales del Rayo sufrió para contener las acometidas locales, especialmente en la segunda mitad cuando el Slovan intensificó su presión.

La clasificación del grupo se ha apretado considerablemente tras esta jornada. El Rayo Vallecano, que partía como favorito, ve cómo sus perseguidores se acercan en la tabla. La próxima jornada, que enfrentará a los madrileños contra el último clasificado en Vallecas, se presenta como una final absoluta donde no hay margen de error.

El calendario europeo no da tregua y el Rayo deberá levantarse rápidamente de este golpe si quiere seguir vivo en la competición. La plantilla cuenta con la experiencia necesaria para sobreponerse a los contratiempos, pero la regularidad será clave en las dos jornadas que restan hasta el cierre de la fase de grupos.

El Slovan Bratislava, por su parte, afronta sus dos últimos partidos con la moral por las nubes. La victoria contra un equipo español les da el plus de confianza necesario para afrontar la recta final con garantías. Su afición, que respondió con una gran entrada en el Tehelné pole, será sin duda un factor determinante en los compromisos que restan.

En definitiva, la noche de Bratislava dejó un sabor amargo para el Rayo Vallecano, que desperdició una excelente oportunidad para dar un paso de gigante hacia la siguiente ronda. La remontada eslovaca, por el contrario, da vida a un Slovan que sueña con la clasificación. El fútbol europeo vuelve a demostrar que no hay rivales pequeños y que cualquier despiste se paga caro en competiciones continentales.

Referencias