Celtic derrota al Feyenoord 3-1 en la Europa League

Los escoceses se imponen en Rotterdam con un gol decisivo de Nygren en los minutos finales, consolidando su liderato en el grupo

El Celtic de Glasgow consiguió una importante victoria por 3-1 ante el Feyenoord en el estadio De Kuip, en un encuentro correspondiente a la fase de grupos de la Europa League. El conjunto escocés demostró una vez más su solidez en competición europea, imponiéndose a un rival directo en la lucha por el liderato del grupo. El partido, disputado en un ambiente tenso y con momentos de gran intensidad, dejó claro el potencial ofensivo del equipo visitante, que supo aprovechar las oportunidades en los momentos decisivos.

Desde el inicio del encuentro, ambos equipos mostraron sus intenciones de llevar el control del juego. El Feyenoord, con el apoyo de su afición, presionó en busca de abrir el marcador, pero se encontró con un Celtic bien organizado defensivamente y peligroso en el contragolpe. La primera mitad transcurrió con alternativas para ambos bandos, aunque sin que ninguno lograra traducir su dominio ocasional en goles. Las ocasiones más claras llegaron a balón parado y mediante acciones aisladas que no encontraron la portería rival.

La segunda parte comenzó con un ritmo más elevado. El Celtic salió decidido a marcar diferencias y pronto lo consiguió. El primer golpe llegó tras una jugada colectiva que desbordó a la defensa local, permitiendo a los visitantes adelantarse en el marcador. La ventaja tempranera obligó al Feyenoord a reaccionar, y el equipo holandés intensificó su presión en busca del empate. Esta reacción generó espacios en su línea defensiva, que el Celtic supo explotar con inteligencia.

El tanto del empate del Feyenoord llegó tras una jugada a balón parado que generó confusión en el área escocesa. El remate de cabeza de uno de sus atacantes superó al guardameta visitante, restableciendo la igualdad momentánea. Sin embargo, la alegría duró poco en las filas locales. El Celtic no se descompuso y mantuvo su plan de juego, basado en la velocidad por las bandas y la precisión en el último pase.

El momento decisivo del encuentro llegó en los minutos finales. Con el partido igualado a uno, el técnico del Celtic realizó cambios ofensivos buscando la victoria. La entrada de jugadores frescos en el ataque dio sus frutos cuando Benjamin Nygren, recién incorporado al campo, recibió un pase preciso de Daizen Maeda dentro del área. El delantero no perdonó y definió con la izquierda, colocando el balón en la escuadra derecha de la portería defendida por el guardameta local. El gol, anotado en el minuto 82, resultó ser el definitivo para desequilibrar el marcador.

El Feyenoord intentó reaccionar con urgencia, pero la expulsión temporal de juego y las constantes interrupciones por faltas dificultaron su remontada. El técnico local realizó varios cambios, introduciendo a Shaqueel van Persie y Quinten Timber para dar más profundidad al ataque. Sin embargo, la falta de precisión en los metros finales y la buena actuación de la defensa escocesa impidieron que los holandeses crearan ocasiones claras de gol.

En los instantes finales, el Celtic aprovechó el desorden defensivo del Feyenoord para sentenciar el encuentro. Una contra rápida culminó con el tercer gol, que dejó sin opciones a los locales. El tanto definitivo llegó tras una pérdida de balón del Feyenoord en campo contrario, que el Celtic transformó en una jugada letal que acabó en el fondo de la red.

El partido no estuvo exento de incidentes disciplinarios. El árbitro mostró varias tarjetas amarillas a lo largo del encuentro. Callum McGregor, capitán del Celtic, vio la cartulina por una entrada peligrosa en el minuto 86, mientras que Arne Engels también fue amonestado por una falta táctica. Por parte del Feyenoord, las constantes infracciones de Gaoussou Diarra y Jordan Lotomba reflejaron la frustración de un equipo que no encontró su ritmo en ataque.

Los cambios tácticos fueron clave en el desarrollo del encuentro. El entrenador del Celtic movió el banquillo en el minuto 83, introduciendo a Paulo Bernardo y Anthony Ralston para reforzar el centro del campo y la defensa. Estas sustituciones permitieron al equipo escocés mantener el control del balón en los minutos finales, consumiendo el tiempo y evitando que el Feyenoord creara peligro. Por su parte, el Feyenoord intentó refrescar su ataque con la entrada de jóvenes promesas, pero la falta de experiencia en este tipo de compromisos se notó en la toma de decisiones.

El encuentro finalizó con un resultado de 3-1 favorable al Celtic, que sumó tres puntos vitales en su camino hacia la clasificación para la siguiente ronda de la Europa League. La victoria confirma el buen momento del equipo escocés, que combina una defensa sólida con un ataque letal en las transiciones. Por su parte, el Feyenoord deberá analizar sus errores defensivos y mejorar su efectividad de cara a los próximos compromisos si quiere mantener sus opciones de clasificación vivas.

El rendimiento individual de varios jugadores merece mención especial. Daizen Maeda fue uno de los más activos en el ataque del Celtic, participando en la jugada del segundo gol y generando constante peligro por la banda izquierda. Por su parte, Reo Hatate controló el ritmo del juego desde la medular hasta su sustitución, demostrando una gran visión de juego. En el Feyenoord, Ayase Ueda tuvo varias ocasiones para marcar, pero su falta de puntería en los remates de cabeza le costó caro al equipo. Las intervenciones de Shaqueel van Persie en los minutos finales, aunque intensas, no fueron suficientes para cambiar el signo del encuentro.

Con este resultado, el Celtic se coloca en una posición privilegiada en la tabla de su grupo, mientras que el Feyenoord queda en una situación comprometida que le obligará a ganar en la próxima jornada para no quedar relegado a las últimas posiciones. La competición europea no perdona los errores, y el conjunto holandés deberá mostrar una versión mucho más competitiva si quiere seguir soñando con el título.

Referencias