El Real Betis ha conseguido una victoria vital ante el FC Utrecht que le permite colarse entre los ocho mejores equipos de la competición europea. El triunfo, firmado por los goles de Cucho Hernández y Abde Ezzalzouli, llega en el momento más oportuno para un conjunto que necesitaba un espaldarazo de confianza de cara al crucial derbi sevillano del próximo domingo.
Sin embargo, la celebración en el estadio no ha sido completa. La noticia de la ratificación de la sanción a Antony por parte del Comité de Apelación ha caído como un jarro de agua fría sobre la afición y el vestuario. El brasileño, expulsado de forma polémica en el último partido de LaLiga, se perderá el encuentro más importante de la temporada contra el Sevilla, un golpe emocional y deportivo de gran magnitud para el equipo.
El partido ante el conjunto neerlandés no fue un paseo. El Utrecht planteó un enfrentamiento exigente, con un ritmo alto y presión constante que obligó al Betis a sufrir más de la cuenta. Los de Pellegrini tuvieron que emplearse a fondo para deshacerse de un rival bien organizado tácticamente y que en ningún momento dio por perdido el choque.
Los goles verdiblancos llegaron en momentos clave. Cucho Hernández abrió el marcador con un remate preciso que desmontó la defensa holandesa, mientras que Abde Ezzalzouli, en un estado de forma envidiable, sentenció el encuentro con una acción individual de gran calidad. La conexión entre ambos jugadores ha sido uno de los aspectos más positivos de la noche, y su rendimiento da esperanzas para los compromisos venideros.
El propio Antony, en declaraciones a los medios tras el partido, no pudo ocultar su profunda frustración. "Ha sido una semana dura por la expulsión, que no fue intencionada. Salgo triste y enfadado porque quería jugar el domingo. Es el partido más importante del año y no jugarlo va a ser difícil", confesó el extremo, visiblemente emocionado y al borde del llanto. Sus palabras reflejan el sentir de un plantel que ve como uno de sus pilares fundamentales se cae en la cita más esperada.
La relación entre Antony y Abde ha sido otro de los temas destacados. "Tenemos una conexión muy buena. Se lo merece porque ha cambiado la mentalidad y está muy enfocado", elogió el brasileño sobre su compañero marroquí, demostrando que el espíritu de equipo permanece intacto pese a la adversidad.
El encuentro no estuvo exento de polémica arbitral. Ricardo Rodríguez vio una tarjeta amarilla por retrasar un saque de banda, lo que le costará perderse el próximo compromiso europeo. Además, una jugada en la que Cucho Hernández recibió un codazo en la boca del defensa Viergever sin que el colegiado señalara nada generó protestas en el banquillo local.
Los últimos minutos del choque fueron de infarto. El Utrecht apretó con insistencia y tuvo ocasiones claras para acortar distancias. Un disparo de Zechiel que se marchó rozando el palo y una acción afortunada en la que Diego Llorente tuvo que intervenir para evitar mayores problemas mantuvieron en vilo a la parroquia bética hasta el pitido final.
Pellegrini, desde el lateral del campo, dirigió a sus jugadores con la experiencia que le caracteriza. El chileno realizó cambios tácticos oportunos, dando entrada a jugadores como Pablo García y el Chimy Ávila para refrescar el ataque y mantener el control del balón en las zonas decisivas. Su gestión del partice fue clave para administrar la ventaja conseguida.
La victoria permite al Betis meterse en el Top 8 de la competición, una posición de privilegio que le acerca a los objetivos marcados a nivel continental. Sin embargo, la doble cara de la moneda es evidente: mientras el equipo celebra el triunfo deportivo, la baja de Antony para el derbi es un mazazo anímico difícil de digerir.
El club ya ha anunciado que recurrirá al Tribunal Administrativo del Deporte (TAD) solicitando una suspensión cautelar de la sanción. Es una jugada de desesperación, pero que demuestra la importancia que tiene el brasileño para los planes de Pellegrini. La resolución llegará en las próximas horas y determinará si el extremo puede estar disponible para el choque del domingo.
Mientras tanto, el vestuario debe prepararse para la posibilidad de no contar con uno de sus referentes. La lesión de varios compañeros durante el partido, en una jugada que el propio Antony describió como "muy rara", añade más incertidumbre a la convocatoria para el derbi. La esperanza es que todos estén recuperados a tiempo.
La afición, fiel como siempre, celebró el triunfo europeo pero con la mente puesta en el Sánchez-Pizjuán. Los jugadores, conscientes de la trascendencia del momento, se acercaron a los fondos para agradecer el apoyo, gesto que no pasó desapercibido para los miles de seguidores presentes en el estadio.
El Betis demostró ante el Utrecht que tiene calidad y carácter para superar los obstáculos, pero el camino se complica de cara al derbi. La resiliencia del grupo será la clave para afrontar un partido que trasciende lo deportivo y que puede marcar el rumbo de la temporada. Con o sin Antony, el conjunto verdiblanco debe demostrar que es capaz de levantarse ante la adversidad y competir con garantías en la cita más importante del curso.