Betis en zona de privilegio en Europa League y Celta se complica

El conjunto sevillano se coloca entre los ocho mejores tras la jornada cinco, mientras el Celta pierde en Bulgaria y se aleja de los puestos directos

La quinta jornada de la fase de ligas de la Europa League ha dejado un balance desigual para los equipos españoles. Mientras el Real Betis consolidó su posición entre los ocho primeros clasificados, el Celta de Vigo vio frenada su progresión tras caer derrotado en su desplazamiento a Bulgaria. El formato renovado de la competición, con una tabla única de 36 equipos, hace que cada punto adquiera una dimensión estratégica crucial de cara a la recta final.

El conjunto andaluz, dirigido por Manuel Pellegrini, sumó una nueva victoria que le permite situarse en la zona de privilegio de la clasificación. Con 11 puntos en su casillero, el Betis comparte posiciones con la élite del torneo, a tan solo una unidad de los líderes. El Lyon, Midtjylland y Aston Villa encabezan la tabla empatados a 12 puntos, lo que demuestra la máxima igualdad que caracteriza esta edición del certamen europeo.

La victoria del Betis resulta especialmente valiosa porque le asegura, de momento, un puesto directo para los dieciseisavos de final sin necesidad de pasar por la temida ronda preliminar. Los ocho primeros clasificados de esta fase de ligas obtienen el billete directo, mientras que los equipos situados entre la novena y la vigesicuarta posición deberán disputar una eliminatoria previa. Esta distinción resulta fundamental tanto desde el punto de vista deportivo como físico, ya que evita el desgaste de dos encuentros adicionales en un calendario ya de por sí congestionado.

Por su parte, el Celta de Vigo vivió una jornada para el olvido en Razgrad. La derrota por 3-2 ante el Ludogorets supone un jarro de agua fría para las aspiraciones del equipo gallego, que hasta ahora había mostrado un rendimiento sólido en la competición. A pesar del tropiezo, el conjunto de Vigo mantiene opciones intactas de clasificarse para las eliminatorias, aunque deberá redoblar esfuerzos en las tres jornadas restantes.

El encuentro en Bulgaria dejó patente las dificultades de competir en canchas complicadas de Europa del Este. El Ludogorets, un equipo curtido en estas lides continentales, supo aprovechar su condición de local para doblegar a un Celta que luchó hasta el final. Los dos goles anotados por los vigueses demuestran que el equipo mantuvo su espíritu ofensivo, pero las carencias defensivas terminaron pasando factura en el marcador final.

La situación del Celta, lejos de ser dramática, sí exige una reacción inmediata. Con la tabla tan apretada, cada punto perdido puede resultar decisivo. El equipo de Claudio Giráldez se encuentra ahora fuera de los puestos que otorgan clasificación directa, pero la ventaja respecto a los equipos que se situarían fuera de la zona de eliminatorias es aún considerable. La clave estará en recuperar la senda del triunfo en la próxima jornada y no desaprovechar más oportunidades ante rivales directos.

El formato de competición implementado esta temporada por la UEFA ha revolucionado el desarrollo de la Europa League. La desaparición de los grupos tradicionales, sustituidos por una liga única de 36 equipos, ha generado un escenario donde cada partido cuenta como una final. Los clubes disputan ocho encuentros contra oponentes diferentes, garantizando así mayor variedad y evitando la repetición de enfrentamientos directos innecesarios.

Este sistema beneficia especialmente a los equipos que mantienen la regularidad a lo largo de las jornadas. La clasificación final determinará no solo si un equipo accede a las eliminatorias, sino también su camino hacia la final. Los ocho primeros evitan la ronda de play-off, mientras que los siguientes dieciséis equipos deberán jugarse la continuidad en una eliminatoria a doble partido que se disputará en febrero.

Tras cinco jornadas disputadas, la tabla refleja una competición tremendamente igualada. Más de una decena de equipos se encuentran en apenas un puñado de puntos, lo que garantiza un emocionante desenlace en las tres últimas fechas. Los equipos españoles, con el Betis en cabeza, representan una opción seria para llegar lejos en el torneo, aunque el Celta deberá apretar el acelerador para no quedar relegado a una posición incómoda.

Las próximas jornadas serán definitivas para ambos conjuntos. El Betis tendrá que confirmar su buen momento y asegurar matemáticamente su presencia entre los ocho mejores. Cada punto sumado le dará tranquilidad y le permitirá afrontar la fase decisiva de la temporada con mayor margen de maniobra. La calidad de su plantilla y la experiencia europea acumulada en los últimos años le convierten en un candidato serio a profundizar en la competición.

El Celta, por su parte, afronta una situación de mayor urgencia. Necesita recuperar la confianza y volver a la dinámica positiva que mostró en las primeras jornadas. La plantilla cuenta con talento suficiente para superar este bache, pero la mentalidad y la concentración serán clave en los duelos venideros. Los partidos como local cobran ahora una importancia capital, ya que el factor campo puede resultar decisivo en una clasificación tan ajustada.

La competición europea también está sirviendo como escaparate para los valores de LaLiga. El nivel mostrado por los equipos españoles refuerza la posición de la liga doméstica en el ranking UEFA, algo fundamental para mantener los cupos en futuras ediciones. Cada victoria, cada buena actuación, contribuye a la imagen colectiva del fútbol español en el continente.

A falta de tres jornadas para el cierre de esta fase de ligas, el escenario está más abierto que nunca. La regularidad, la capacidad de suplir bajas y la eficacia tanto en ataque como en defensa marcarán las diferencias entre los equipos que logren el ansiado pase directo y los que deban jugarse la vida en la ronda de play-off. El Betis y el Celta, con trayectorias diferentes hasta el momento, comparten el objetivo común de representar con orgullo a España en la fase eliminatoria de una competición que promete emociones fuertes hasta su conclusión.

La experiencia adquirida en competiciones europeas resulta invaluable en estas instancias. Saber gestionar los momentos de presión, aprovechar las oportunidades de gol y mantener la solidez defensiva son aspectos que marcan la diferencia entre el éxito y el fracaso. Tanto el Betis como el Celta han demostrado en el pasado capacidad para superar adversidades, y esta edición de la Europa League no será una excepción.

El calendario se intensifica para ambos clubes, que deberán compaginar sus compromisos europeos con la exigencia de LaLiga. La gestión de rotaciones y el mantenimiento del estado físico del plantel serán factores determinantes para afrontar con garantías el tramo decisivo de la temporada. Los cuerpos técnicos tendrán que demostrar su capacidad de planificación para sacar el máximo rendimiento de sus plantillas sin descuidar ninguna de las dos competiciones.

En definitiva, la jornada cinco ha dejado un sabor agridulce para el fútbol español en la Europa League. La alegría del Betis contrasta con la preocupación del Celta, aunque ambos equipos mantienen su destino en sus propias manos. Las próximas semanas definirán el camino de los clubes hispanos en un torneo que cada año gana en prestigio y nivel competitivo. La lucha por los puestos de privilegio promete emociones fuertes hasta el último minuto de la fase de ligas.

Referencias