Mikel Oyarzabal sufre lesión muscular y se perderá varios partidos

El capitán de la Real Sociedad fue diagnosticado con una afectación en los isquiotibiales de su pierna izquierda, generando una crisis ofensiva en el equipo txuri-urdin

La Real Sociedad ha recibido una de las peores noticias posibles para su plantilla. Mikel Oyarzabal, su capitán y jugador más determinante, sufrió una lesión muscular que le mantendrá alejado de los terrenos de juego durante un periodo que aún está por determinar. El comunicado médico emitido por el club donostiarra confirmó el diagnóstico de una afectación en los isquiotibiales de su extremidad inferior izquierda, una dolencia que pone en jaque los planes del equipo para las próximas jornadas y que ha caído como un jarro de agua fría sobre la entidad guipuzcoana.

El problema físico llega en el peor momento posible, tanto para el futbolista como para la entidad. Oyarzabal había sido una de las piezas más utilizadas desde el inicio de la temporada, acumulando prácticamente todos los minutos posibles en competiciones domésticas e internacionales. Su presencia se había convertido en un factor constante, tanto bajo las órdenes de Sergio Francisco en el club como en los planes de Luis de la Fuente con la selección española. La confianza depositada en él por ambos técnicos reflejaba su status de jugador insustituible.

Desde el comienzo de LaLiga, el extremo había participado en las trece jornadas disputadas, completando prácticamente la totalidad de los encuentros. Solo en dos ocasiones había abandonado el campo antes del pitido final: en la segunda jornada, cuando fue sustituido a los 72 minutos, y en la tercera, donde jugó 78 minutos. Su contribución ofensiva había sido notable, con cinco tantos anotados hasta la fecha, consolidándose como uno de los referentes del conjunto donostiarra. Estas cifras no hacen sino reflejar su importancia cuantitativa, pero su valor cualitativo va mucho más allá de los números.

La situación se complica aún más si se considera su protagonismo con el combinado nacional. El técnico español había recurrido a sus servicios de manera constante, incluso en compromisos donde el resultado ya estaba prácticamente sentenciado. Esta carga de minutos, sumada a la exigencia de los encuentros, ha terminado pasando factura al organismo del futbolista. La falta de rotación y el uso intensivo en partidos de menor trascendancia han sido factores determinantes para que su cuerpo haya terminado cediendo.

El parte médico oficial, emitido durante la tarde del miércoles, fue lacónico pero contundente: "Las pruebas realizadas hoy a Mikel Oyarzabal por los servicios médicos de la Real Sociedad confirman una lesión muscular en los isquiotibiales de su pierna izquierda. Su evolución marcará la disponibilidad". Esta última frase deja entrever la incertidumbre sobre el tiempo exacto de recuperación, aunque todo apunta a que se perderá varios compromisos importantes. Los servicios médicos optaron por la prudencia, evitando especular con plazos que podrían resultar irreales.

Los próximos desafíos del calendario txuri-urdin incluyen encuentros de máxima exigencia. El primer partido que se le escapará será el duelo ante el Villarreal, un rival directo por los puestos europeos. Posteriormente, tampoco podrá participar en el compromiso de Copa del Rey contra el Reus, competición donde la Real aspira a hacer un camino importante. El derbi vasco contra el Alavés, uno de los platos fuertes de la temporada para la afición donostiarra, también se le resistirá. Estos tres partidos consecutivos representan una prueba de fuego para un equipo privado de su mejor arma.

Antes de la pausa navideña, la entidad donostiarra afrontará dos compromisos más donde su ausencia se notará: el desplazamiento a Girona y el duelo casero contra el Levante. Estos cinco partidos representan una pérdida considerable de fuelle ofensivo para un equipo que ya atravesaba dificultades en esta faceta del juego. La acumulación de ausencias en un tramo tan decisivo del calendario puede marcar significativamente las aspiraciones de la Real en múltiples frentes.

La situación se agrava cuando se analiza el contexto global del plantel. La Real Sociedad ya venía arrastrando problemas en la zona ofensiva, con otros dos efectivos fuera de combate. Los delanteros Oskarsson y Karrikaburu también se encuentran en el dique seco, lo que deja a Umar Sadiq como la única opción pura de referencia atacante disponible para el cuerpo técnico. Esta escasez de opciones obligará a Sergio Francisco a ser ingenioso en sus planteamientos tácticos.

Este escenario ha disparado las alarmas en Zubieta. La dirección deportiva ya venía valorando la posibilidad de reforzar la delantera durante el mercado de invierno, pero la lesión de Oyarzabal convierte esa necesidad en una urgencia prácticamente ineludible. El perfil del capitán, capaz de jugar tanto por banda como de referencia, hace que su ausencia deje un vacío difícil de cubrir con los recursos internos. La planificación para las próximas semanas deberá incluir soluciones creativas y posiblemente acelerar negociaciones.

Sergio Francisco tendrá que reconfigurar su sistema táctico, probablemente dando más responsabilidad a Sadiq y buscando en canteranos o futbolistas polivalentes una solución provisional. La posibilidad de adelantar operaciones de mercado también está sobre la mesa, aunque la complejidad de cerrar fichajes en plena temporada complica las negociaciones. Nombres como los de Takefusa Kubo o Ander Guevara podrían verse obligados a asumir roles más ofensivos de lo habitual, aunque ninguno ofrece las mismas garantías que el lesionado capitán.

El impacto psicológico no debe menospreciarse. Oyarzabal representa mucho más que goles y asistencias; es el líder del vestuario, el referente de la cantera y el rostro visible del proyecto. Su presencia en el césped infunde confianza a sus compañeros y temor a los rivales. La Real tendrá que demostrar su capacidad de sobreponerse a esta adversidad, apelando a la solidez de su estructura colectiva. La unidad del grupo será clave para superar este bache y mantener vivos los objetivos de la temporada.

Mientras tanto, el jugador iniciará el protocolo de recuperación establecido por el servicio médico. Los tratamientos fisioterápicos, el trabajo en el gimnasio y la preparación personalizada marcarán sus días. La prioridad será evitar una recaída que pudiera alargar su ausencia más allá de lo necesario, aunque la presión por su retorno será evidente. La experiencia del cuerpo médico será fundamental para gestionar este proceso de forma óptima y segura.

El club ha optado por la cautela en sus comunicaciones, evitando dar plazos concretos que podrían generar falsas expectativas. Esta estrategia es habitual en lesiones musculares, donde la evolución diaria marca los tiempos. Los aficionados donostiarras, mientras tanto, cruzarán los dedos para que su estrella vuelva lo antes posible, conscientes de que gran parte de sus aspiraciones pasan por tener a su capitán en plenitud. La paciencia será una virtud necesaria en estas semanas de incertidumbre.

La lesión de Oyarzabal no solo afecta a la Real Sociedad. La selección española también deberá prescindir de uno de sus hombres más fiables en los próximos compromisos internacionales. Luis de la Fuente tendrá que buscar alternativas en una posición donde la competencia es feroz, pero donde el donostiarra había ganado un puesto fijo por su regularidad y versatilidad. Jugadores como Nico Williams o Bryan Gil podrían beneficiarse de esta ausencia y ver aumentada su presencia en la absoluta.

El tiempo dirá si esta ausencia temporal se convierte en un punto de inflexión para la temporada realista. Mientras tanto, el club se prepara para afrontar uno de los tramos más complicados del curso sin su principal baluarte. La capacidad de respuesta del equipo en estas circunstancias definirá sus objetivos a corto plazo y marcará el rumbo de las decisiones deportivas para el mercado de enero. La profundidad de la plantilla y la capacidad de adaptación serán puestas a prueba de forma definitiva en las próximas semanas.

Referencias