Elena Furiase rompe el silencio: la salud de su padre Guillermo tras el ictus

La actriz habló sobre el retiro de su padre de la vida pública durante el estreno del documental 'Flores para Antonio' y pidió respeto por su decisión

El pasado mes de diciembre, la familia Flores volvía a congregarse en un acto público con motivo del estreno en Madrid de 'Flores para Antonio', el emotivo documental dirigido por Alba Flores en homenaje a su padre, el recordado músico Antonio Flores. Entre los asistentes destacaba la presencia de Elena Furiase, quien aprovechó la ocasión no solo para celebrar el proyecto de su prima, sino también para abordar por primera vez en años el delicado tema de la salud de su padre, Guillermo Furiase.

El año 2015 marcó un antes y un después para la familia. A principios de enero, Guillermo Furiase, exmarido de Lolita Flores, sufrió un ictus que generó una profunda conmoción entre sus seres queridos. Este infarto cerebral le obligó a enfrentar un largo proceso de recuperación que, aunque exitoso en términos médicos, dejó secuelas que cambiaron para siempre su relación con la esfera pública.

Desde aquel momento, Guillermo tomó la determinación de retirarse de la vida pública, una decisión que ha respetado escrupulosamente durante los últimos diez años. A diferencia de otros miembros de la familia Flores, acostumbrados a los focos mediáticos y los eventos sociales, Guillermo ha optado por una existencia discreta y alejada del glamour que rodea a su clan.

Durante la alfombra roja del evento, los periodistas no dudaron en preguntar a Elena por el ausente Guillermo. La actriz, conocida por su papel en 'El Internado', respondió con la honestidad que la caracteriza: "Es verdad que no hablo mucho de él porque, después del ictus, está completamente retirado. Es verdad que no se siente tan capaz ya de estar aquí [...]. Pero está bien", desveló.

Estas palabras reflejan no solo la realidad física de su padre, sino también su propia voluntad de proteger su intimidad. Elena fue clara al respecto: "Tiene otra vida, mucho más alejada de todo. Y yo os pido por favor, con todo mi corazón y mi alma, que sea así, porque bueno, pues tuvo una enfermedad muy importante y entonces ahí está...". La petición de la actriz subraya el respeto que la familia ha mantenido hacia la decisión de Guillermo.

A pesar de su retiro, Elena quiso dejar claro que su padre mantiene una vida plena dentro de su círculo familiar. "Le vemos, ve a mis hijos, o sea... es mi padre, por supuesto, sí, sí", confirmó, tranquilizando a quienes pudieran preocuparse por su estado. Guillermo ejerce activamente su rol de padre y abuelo, disfrutando de los pequeños momentos cotidianos lejos de las cámaras.

El contexto del estreno de 'Flores para Antonio' resultó especialmente significativo para esta declaración. El documental, que rinde tributo a Antonio Flores a través de la mirada de su hija Alba, aborda temas de pérdida, memoria y legado familiar. No es de extrañar que en un ambiente tan cargado de emotividad, Elena se sintiera impulsada a hablar sobre su propio padre, aunque sea para confirmar su ausencia deliberada de los focos.

La familia Flores ha demostrado una vez más su capacidad para mantener unidas sus ramas más distantes. Aunque Guillermo no comparte sangre con los Flores (es el padre de Elena y Gonzalo, fruto de su matrimonio con Lolita), la consideración y cariño mutuo han perdurado tras su separación. Lolita, por su parte, ha continuado su carrera en el mundo del espectáculo, mientras que sus hermanos Rosario y Antonio Flores (fallecido en 1995) dejaron un legado musical inolvidable.

El retiro de Guillermo contrasta con la naturaleza pública de la familia. Mientras que Alba Flores comparte abiertamente su duelo y su proceso creativo a través del documental, Guillermo ha elegido el camino opuesto: el silencio y la privacidad. Esta dualidad refleja cómo cada miembro de una familia de artistas procesa la fama y la vida pública de manera diferente.

Elena, que ha sabido mantener un perfil equilibrado entre su carrera profesional y su vida privada, actúa como puente entre ambos mundos. Por un lado, respeta la decisión de su padre; por otro, continúa participando en eventos familiares que tienen repercusión mediática, como este estreno.

Durante la misma entrevista, la actriz también mostró su faceta más personal al hablar de sus pasiones. Con la Navidad a la vuelta de la esquina, Elena no pudo ocultar su entusiasmo: "Me encanta la Navidad. Para eso soy muy tradicional, soy muy ñoña con la Navidad. Sí, soy más ñoña yo que ellos (refiriéndose a sus hijos). Me gusta mucho, y me encantaría como hacer como mi casa americana, llena de luces por todas partes. No llego a hacerlo, pero sí que me gustaría".

Estas declaraciones revelan a una mujer que, a pesar de crecer en una de las familias más famosas de España, valora las tradiciones sencillas y los momentos en familia. Su ideal de una casa "americana" llena de luces refleja su nostalgia por una celebración más íntima y menos consumista, alejada del glamour al que está acostumbrada.

La actriz concluyó: "Me parece una época muy bonita. Independientemente del consumismo, que no entro en eso, es una época que me gusta, la disfruto". Esta reflexión muestra su capacidad para separar lo esencial de lo superfluo, una lección que probablemente ha aprendido al ver a su padre priorizar la salud y la familia sobre la fama.

El caso de Guillermo Furiase no es único en el mundo del espectáculo. Muchas figuras públicas, tras enfrentar problemas de salud graves, deciden reevaluar su relación con la fama. Sin embargo, lo notable es cómo la familia ha conseguido mantener este retiro sin especulaciones ni intrusiones, algo cada vez más difícil en la era de las redes sociales y la información instantánea.

La petición de Elena a los medios es un recordatorio de la importancia del respeto a la privacidad, especialmente cuando se trata de personas que, como Guillermo, nunca buscaron activamente la fama sino que la heredaron por su relación con figuras públicas. Su único crimen haber sido el esposo de Lolita Flores y el padre de sus hijos, una posición que le expuso a la opinión pública sin haberlo elegido.

A día de hoy, Guillermo Furiase vive una vida tranquila, dedicado a su familia y a su recuperación. Los avances médicos en el tratamiento de secuelas de ictus han permitido que muchos pacientes recuperen funciones y disfruten de una calidad de vida aceptable, aunque el proceso es largo y requiere adaptaciones.

La historia de Guillermo sirve como ejemplo de que la verdadera riqueza no está en la fama, sino en la salud y en el amor de los suyos. Mientras que la familia Flores continúa brillando en los escenarios y pantallas, él ha encontrado su propio escenario en el hogar, con sus hijos y nietos como único público.

Elena Furiase, con su declaración, ha cerrado cualquier especulación sobre el estado de su padre de manera elegante y firme. Ha compartido lo necesario para satisfacer la curiosidad pública, pero ha trazado una línea clara: la privacidad de Guillermo es sagrada y debe respetarse.

El estreno de 'Flores para Antonio' no solo sirvió para honrar la memoria de un artista querido, sino también para reafirmar los valores de una familia que, a pesar de su estatus, sabe priorizar lo que realmente importa: la salud, el respeto mutuo y el amor familiar.

Referencias