La ciudad asturiana de Avilés vive horas de profunda consternación tras el fallecimiento repentino de un menor de 12 años durante una práctica deportiva. El pequeño, identificado como Samuel Esteban Poncela, perdió la vida este martes mientras participaba en un entrenamiento de baloncesto en las instalaciones del Colegio San Fernando, un centro educativo con amplia tradición en la formación deportiva de la localidad.
El trágico suceso se desarrolló cuando el joven deportista, que formaba parte de las categorías inferiores del club ABDA San Fernando, comunicó a su técnico que se sentía indispuesto. En cuestión de segundos, y antes de que pudieran tomarse medidas preventivas, el niño se desvaneció en la pista. La rapidez con la que se sucedieron los acontecimientos dejó a todos los presentes en estado de shock, sin posibilidad de reacción inmediata que pudiera alterar el desenlace fatal.
Los responsables del club actuaron con premura y solicitaron de forma inmediata la asistencia de los servicios médicos de urgencia. Varias unidades se desplazaron con celeridad hasta el lugar de los hechos, situado en el núcleo urbano avilesino. Los profesionales sanitarios, una vez en el recinto deportivo, aplicaron todos los protocolos de reanimación y maniobras de emergencia pertinentes. No obstante, los esfuerzos resultaron infructuosos y el menor falleció minutos después del colapso, sin que los especialistas pudieran revertir la situación crítica.
Samuel Esteban Poncela, aunque no era alumno matriculado en el centro educativo, mantenía una vinculación estrecha con la entidad a través de su sección deportiva. Formaba parte activa del club ABDA San Fernando, una entidad nacida de la fusión entre la histórica Asociación Deportiva Baloncesto Avilés (ADBA) y el propio Colegio San Fernando. Esta unión había permitido consolidar una cantera sólida en la ciudad, donde decenas de niños y jóvenes desarrollan su pasión por el baloncesto bajo un modelo formativo integrado.
La trayectoria deportiva del pequeño Samuel quedó truncada de manera abrupta, dejando un vacío imposible de llenar entre sus compañeros de equipo, entrenadores y familiares. Desde la entidad deportiva, que gestiona numerosas categorías desde minibasket hasta senior, se hizo pública una declaración oficial en la que se expresaba el inmenso dolor de toda la familia deportiva. El texto recogía el sentir generalizado de consternación y ofrecía el más sentido pésame a los seres queridos del menor.
La repercusión emocional de la pérdida se ha extendido como una ola de tristeza por toda la comunidad avilesina, especialmente entre el tejido educativo y deportivo. El Colegio San Fernando, que aglutina a miles de estudiantes a lo largo de su historia y mantiene una poderosa red de antiguos alumnos, ha quedado conmocionado por un suceso que califican de inexplicable y devastador. Las redes sociales se han llenado de mensajes de condolencia y muestras de apoyo hacia la familia, reflejando el impacto que ha tenido la noticia en la ciudad.
La Fundación Deporte Avilés, entidad que promueve y coordina las actividades físicas en el municipio, también se ha sumado a las muestras de duelo. A través de sus canales oficiales, la organización ha transmitido un mensaje de solidaridad con el club afectado y con los seres queridos de Samuel. En su comunicado, la fundación destacaba que el deporte local estaba de luto por la pérdida de este joven canterano, al tiempo que enviaba "muchísimo ánimo y toda nuestra fuerza" a los familiares, compañeros y amigos del pequeño deportista.
El club ABDA San Fernando, por su parte, emitió un comunicado cargado de emotividad en el que se hacía eco del dolor inexplicable que embarga a toda la institución. La nota recogía la unión de todos los miembros de la familia deportiva en estos momentos tan delicados, enviando el más sincero pésame a todos aquellos que habían compartido su día a día con Samuel. El texto concluía con un emotivo "Descansa en paz Samu, no te vamos a olvidar nunca", un testimonio de la huella imborrable que ha dejado el menor entre sus allegados.
El incidente ha vuelto a poner sobre la mesa la fragilidad de la vida y la importancia de contar con sistemas de respuesta rápida ante emergencias médicas en instalaciones deportivas. Aunque en este caso la intervención fue inmediata, la naturaleza fulminante del episodio no dejó margen para actuaciones que pudieran salvar la vida del pequeño. Expertos en medicina deportiva insisten en la necesidad de revisiones periódicas y la presencia de desfibriladores en espacios donde se practica actividad física, especialmente con menores.
La práctica deportiva en edades tempranas conlleva innumerables beneficios para el desarrollo físico y emocional de los jóvenes, pero también expone la necesidad de vigilancia y cuidados especiales. Los clubes de formación, como ABDA San Fernando, asumen la responsabilidad de garantizar la seguridad de sus deportistas, contando con personal cualificado y protocolos establecidos. Sin embargo, existen situaciones de carácter impredecible que escapan a cualquier medida preventiva, como parece haber sido este lamentable caso.
La comunidad del baloncesto asturiano, y en particular la de Avilés, se ha volcado en mostrar su apoyo a la familia del menor. Entrenadores de otros clubes, exjugadores y padres de jugadores han compartido sus condolencias, destacando el espíritu de hermandad que caracteriza al deporte base. Muchos recuerdan a Samuel como un chico entregado, con compromiso y pasión por el juego, cualidades que habían hecho que se ganara el cariño de todos en su entorno.
El duelo colectivo se extiende más allá de las fronteras deportivas, alcanzando a la sociedad avilesina en su conjunto. La pérdida de un niño en circunstancias tan inesperadas genera una conmoción social difícil de asimilar. Las autoridades locales, aunque no han hecho declaraciones oficiales, han seguido de cerca el desarrollo de los hechos, mostrando su cercanía con los afectados. La sensibilidad de la ciudadanía queda patente en las numerosas muestras de cariño que han inundado las redes sociales y los espacios comunes.
El recuerdo de Samuel Esteban Poncela perdurará en la memoria de quienes tuvieron el privilegio de conocerle. Su pasión por el baloncesto, su sonrisa en los entrenamientos y su espíritu de equipo son algunos de los rasgos que sus seres queridos destacan en los mensajes de despedida. La cantera del ABDA San Fernando ha perdido a uno de sus jóvenes valores, pero su legado servirá para fortalecer los lazos de unión y cuidado mutuo que deben presidir cualquier actividad deportiva con menores.
En los próximos días, se espera que el club organice algún tipo de homenaje o acto de recuerdo en honor a Samuel, donde compañeros, familiares y amigos puedan rendirle el último adiós. Estas iniciativas resultan fundamentales para el proceso de duelo colectivo, especialmente en el ámbito juvenil, donde los compañeros de equipo necesitan espacios para expresar su dolor y compartir el recuerdo de quien fue parte de su día a día. La unidad y el apoyo mutuo serán clave para superar esta tragedia que ha sacudido los cimientos del deporte base en Avilés.
La vida de Samuel Esteban Poncela, aunque breve, dejó una huella indeleble en su comunidad. Su historia recuerda la importancia de valorar cada instante y de cuidar con especial atención a los más jóvenes en su desarrollo deportivo. El baloncesto avilesino, y el deporte en general, ha perdido a uno de sus prometedores representantes, pero su memoria perdurará como ejemplo de dedicación y amor por el juego. Descanse en paz.