La Promesa: Curro secuestra a Lorenzo en un capítulo de infarto

El enfrentamiento entre Curro y Lorenzo de la Mata desata la venganza y las verdades ocultas en la serie de TVE

La ficción de época de La 1 de Televisión Española ha alcanzado su punto álgido con un episodio especial que ha mantenido a los espectadores en vilo. El capítulo, emitido en horario de máxima audiencia a las 18:35 horas, ha supuesto un giro radical en la trama de La Promesa, centrado exclusivamente en el duelo interpretativo entre Xavi Lock y Guillermo Serrano, quienes dan vida a Curro y Lorenzo de la Mata respectivamente.

El episodio arrancaba exactamente donde finalizó el anterior, con el personaje de Curro irrumpiendo en una estancia oculta del palacete de los Luján. Allí, el capitán Lorenzo de la Mata permanecía inmovilizado y vulnerable, atado a una silla y con evidentes signos de haber sufrido agresiones físicas. La escena, cargada de tensión dramática, mostraba al oficial con el rostro ensangrentado, suplicando clemencia mientras su captor observaba con una mezcla de satisfacción y rencor acumulado.

La dinámica entre ambos personajes revelaba la profundidad del odio que alimentaba Curro. Con las manos marcadas por la violencia reciente, el joven lacayo expresaba su deseo de escuchar la voz desesperada de su víctima, una sensación que, según sus propias palabras, muchos habían experimentado previamente por culpa del capitán. La conversación escalaba rápidamente hacia un intercambio de acusaciones donde la justicia y la venganza se confundían peligrosamente.

Lorenzo intentaba negociar su liberación prometiendo olvidar todo lo sucedido, pero Curro, también conocido como Marcos, rechazaba cualquier posibilidad de perdón. Las referencias a Jana y a su madre adoptiva Eugenia salpicaban el diálogo, mientras el lacayo responsabilizaba al militar de la muerte de su hermana y de la locura de la hermana de doña Cruz. Además, le reprochaba haber utilizado a Ángela como mera herramienta para causarle daño personal.

El capitán solo admitía parcialmente su culpabilidad en el último extremo, lo que provocó que Curro ejerciera presión física directa, colocando su mano sobre el cuello de Lorenzo en un claro gesto de asfixia. La escena resultaba especialmente intensa cuando el oficial deseaba que su agresor hubiera muerto en la guerra, momento en el que Curro sacaba a relucir una pistola, respondiendo con contundencia que su único objetivo era la venganza.

La aparición del arma introducía un nuevo nivel de amenaza en la confrontación. Ante la pregunta directa sobre si planeaba asesinarle, Curro establecía un macabro trato: la confesión del asesinato de Jana le garantizaría la vida, aunque con la perspectiva de una condena penal. Lorenzo, por primera vez, declaraba rotundamente que no había cometido tal crimen, aunque su veracidad resultaba cuestionable para su interrogador.

El diálogo se centraba entonces en los detalles de la muerte de Jana. Curro revelaba que había exhumado el cuerpo de su hermana para verificar que su lengua presentara el característico color azulado de la intoxicación por cianuro. La acusación se intensificaba cuando el lacayo culpaba a Lorenzo de haber destruido la única prueba de la transacción en el incendio de la residencia de los duques de Carril.

El capitán, manteniendo la calma a pesar de las circunstancias, reconocía conocer la naturaleza criminal de los negocios de la Joyería Llop, pero desestimaba a Curro como un "niñato estúpido" incapaz de comprender la complejidad de los hechos. Su defensa se basaba en admitir que la muerte del doctor Gamarra y la desaparición de Esmeralda le habían perturbado, pero insistía en que solo había visitado la joyería en una ocasión, y que dicho encargo no tenía relación con Jana.

La tensión narrativa del episodio radicaba en la incertidumbre sobre el destino final de Lorenzo. La promesa de venganza de Curro chocaba con las negativas del capitán, creando un punto de inflexión irreversible para la serie. La producción de TVE demostraba con este capítulo su capacidad para mantener la atención del público mediante el desarrollo de personajes complejos y situaciones límite.

Este enfrentamiento sin precedentes entre dos de los personajes más relevantes de La Promesa no solo cerraba tramas pendientes, sino que abría nuevas interrogantes sobre el futuro de ambos protagonistas. La audiencia quedaba con la incógnita de si la justicia prevalecería sobre la venganza, y cómo repercutirían estos hechos en la trama general de la ficción, que continúa consolidándose como uno de los éxitos de la programación diurna de la televisión pública española.

Referencias