Jordi González y su fortuna: casas de lujo, relojes y una jubilación dorada

El presentador de 'Colapso' anuncia su retirada de la televisión y desvela un patrimonio millonario con propiedades en cuatro ciudades y una colección de relojes de alta gama

Jordi González ha desatado una ola de interés sobre su vida personal tras sus recientes declaraciones sobre el final de su trayectoria profesional. En una conversación concedida al Diari Ara, el comunicador catalán no solo abordó sus problemas de salud, sino que confirmó que el programa Colapso, que actualmente conduce en TV3, marcará el punto final a su dilatada carrera en la pequeña pantalla. Con más de tres décadas de trayectoria en medios como Telecinco, Antena 3 y la cadena pública catalana, González se despedirá en el momento que él elige, sin presiones externas.

El presentador dejó claro que este proyecto, por muy ilusionante que resulte, será el último. "Puede durar tres meses o tres años, pero no haré otro programa más. (...) Tengo dinero y no tengo hijos", manifestó de forma tajante. Estas palabras han desviado la atención hacia el patrimonio acumulado por el periodista a lo largo de décadas de éxito televisivo, generando curiosidad sobre cómo ha gestionado sus ingresos millonarios.

El imperio inmobiliario del comunicador

La fortuna de Jordi González se asienta sobre un sólido portfolio de propiedades repartidas por ambos lados del Atlántico. Según datos de dominio público, el presentador posee viviendas en cuatro localizaciones estratégicas: una residencia en la vibrante ciudad de Miami, otra en la exótica Río de Janeiro -que mostró en el programa 'Viajeros Cuatro'-, un inmueble en la capital española y un cuarto piso en su ciudad natal, Barcelona.

Esta diversificación geográfica no solo refleja un estilo de vida cosmopolita, sino también una estrategia de inversión que le ha permitido capitalizar el valor de mercados inmobiliarios tan dispares como el estadounidense, el brasileño y el español. Miami ha experimentado una revalorización constante gracias a su atractivo para inversores internacionales, mientras que Barcelona se ha consolidado como una de las ciudades europeas con mayor demanda residencial de lujo. Cada una de estas propiedades representa un activo significativo en un mercado donde los precios han experimentado revalorizaciones considerables en las últimas décadas, formando un colchón patrimonial sólido y diversificado.

Pasión por la alta relojería y la moda de diseño

Más allá del ladrillo, el presentador catalán ha canalizado parte de su fortuna hacia colecciones de lujo de alto valor añadido. La revista 'Semana' ha documentado su afición por la relojería de gama alta, destacando en su arsenal un Patek Philippe, cuyo precio de partida supera los 7.000 euros, aunque determinados modelos de esta prestigiosa marca pueden alcanzar cifras astronómicas en el mercado de coleccionistas, superando incluso el millón de euros en ediciones limitadas.

A esta pasión horológica se suma un armario repleto de creaciones de las firmas más exclusivas del panorama internacional. Entre sus preferencias figuran diseños de Tom Ford, Prada, Gucci y Ermenegildo Zegna, marcas que posicionan al comunicador en el segmento de consumidor de lujo más exigente. Esta colección de moda masculina de autor representa una inversión considerable, donde cada prenda puede superar fácilmente los cuatro dígitos, y algunas piezas exclusivas alcanzan precios de coche de gama media. Su interés por la sartorialidad de elite refleja un gusto refinado y una apreciación por la artesanía de lujo.

El revés bursátil de 2021

No todo han sido éxitos en la gestión patrimonial de Jordi González. El año 2021 marcó un punto negro en sus finanzas personales cuando el periodista sufrió una importante merma en sus inversiones bursátiles. En declaraciones a TV3, el propio González reconoció la magnitud del golpe: "Perdí la mitad de mis ahorros en una semana".

Esta revelación pone de manifiesto que, a pesar de su evidente solvencia económica, el comunicador no ha estado exento de los riesgos inherentes a la inversión en mercados financieros. La volatilidad bursátil no discrimina entre inversores particulares y profesionales, y el caso de González sirve como recordatorio de la importancia de la diversificación de activos, incluso para quienes disponen de un patrimonio consolidado. El año 2021 fue particularmente turbulento para ciertos sectores bursátiles, con correcciones bruscas que afectaron a inversores institucionales y privados por igual, demostrando que ni siquiera las fortunas más sólidas están a salvo de los vaivenes del mercado.

Los sueldos millonarios de la era Telecinco

La base de la fortuna de Jordi González se construyó principalmente durante su etapa dorada en Telecinco, donde alcanzó cifras de ingresos que hoy parecen inconcebibles. En la entrevista con Diari Ara, el presentador desveló que su mejor remuneración la percibió en 1999, cuando cobraba la nada despreciable cifra de 20 millones de pesetas por programa, equivalentes a 120.000 euros.

Esta cifra resulta aún más impactante cuando se contextualiza: con cada emisión, González ganaba suficiente para adquirir un piso en la Madrid de finales de los 90, donde el precio medio rondaba los 100.000 euros. No obstante, el periodista matizó que esta bonanza económica no fue perpetua: "Yo en el 2002 ya no cobraba tanto. Y cuando llegó la crisis nos recortaron a todos un 50%". Esta época correspondía a la fiebre del prime time televisivo, donde los presentadores estrella eran verdaderos reclamos publicitarios y se les retribuía como tales, reflejando el modelo de negocio de las grandes cadenas privadas de la época.

Planes de futuro: Japón, idiomas y gastronomía

Respecto a sus proyectos de ocio una vez cuelgue el micrófono, Jordi González ha sido explícito sobre sus intenciones. El presentador confesó que uno de sus primeros destinos será Japón, un país que todavía no ha visitado y que le atrae especialmente por su cultura, gastronomía y tradiciones. Además, tiene previsto dedicar tiempo a perfeccionar su dominio del inglés y a desarrollar sus habilidades culinarias, áreas que le apasionan pero que ha tenido que relegar por sus compromisos profesionales.

Estos planes reflejan un perfil de jubilado activo y con inquietudes culturales, lejos del estereotipo del retiro pasivo. La combinación de viajes, formación lingüística y gastronomía sugiere una persona que busca enriquecer su etapa de madurez con experiencias formativas. Su interés por el japonés y la cocina indica una curiosidad intelectual que trasciende el mero ocio, buscando el aprendizaje continuo como forma de enriquecimiento personal.

El anuncio de la jubilación de Jordi González no solo cierra una etapa en la televisión española, sino que abre la ventana a un patrimonio personal que refleja décadas de éxito profesional. Sus inversiones inmobiliarias internacionales, sus colecciones de lujo y, sobre todo, los ingresos millonarios de su época dorada en Telecinco, le han permitido acumular una fortuna que le garantiza un retiro más que cómodo. A pesar del revés sufrido en bolsa en 2021, el presentador catalán puede permitirse el lujo de despedirse de la televisión en sus propios términos, sin presiones económicas y con un horizonte de proyectos personales que prometen mantenerle activo y viajero. Su caso ilustra cómo los grandes talentos de la televisión han podido capitalizar su éxito para construir un patrimonio diversificado, aunque también demuestra que la gestión de fortunas requiere cautela ante los impredecibles mercados financieros.

Referencias