Golpe durísimo para el Sevilla: Rubén Vargas se pierde el derbi

El futbolista suizo, pieza clave de Matías Almeyda, sufrió un pinchazo muscular que le mantendrá alejado de la crucial cita contra el Betis

El Sevilla FC afronta una de las semanas más decisivas de su temporada con una mala noticia de última hora que puede condicionar seriamente sus aspiraciones. Rubén Vargas, considerado por gran parte de la afición y los expertos como el futbolista más determinante del conjunto hispalense, sufrió una lesión muscular durante el encuentro ante el RCD Espanyol que le dejará fuera de combate para el próximo derbi sevillano contra el Real Betis.

El incidente se produjo cuando apenas habían transcurrido unos minutos de la reanudación del partido en el RCDE Stadium. El internacional suizo, que había sido titular y una de las referencias ofensivas del equipo, sintió de repente un pinchazo agudo en la zona posterior de su muslo izquierdo. Sin necesidad de contacto con ningún rival, Vargas se detuvo en seco, se agarró la pierna y, con gestos de evidente dolor, se dejó caer sobre el césped barcelonés.

Los servicios médicos del club acudieron de inmediato al lugar del suceso para atender al extremo, quien apenas podía apoyar la pierna afectada. Tras unas breves exploraciones in situ, el diagnóstico inicial apuntaba a una afectación en los isquiotibiales, una dolencia que suele requerir varias semanas de recuperación. El propio futbolista, consciente de la gravedad de la situación, decidió no forzar y pidió el cambio de forma inmediata.

La imagen de Vargas abandonando el terreno de juego con una cojera marcada y cabizbajo, dirigiéndose directamente hacia el túnel de vestuarios sin ni siquiera ocupar su lugar en el banquillo, ha generado una gran preocupación en la parroquia sevillista. Su ausencia en el derbi no solo priva al equipo de su mejor hombre en estado de forma, sino que también merma significativamente las opciones ofensivas de un conjunto que ya atraviesa por una situación delicada en la clasificación.

La importancia de Rubén Vargas en el esquema de Matías Almeyda es incuestionable. Desde su llegada al club, el suizo se ha erigido como el referente creativo y desequilibrante del equipo, capaz de crear peligro por las bandas, asociarse con los delanteros y aportar gol. Su velocidad, técnica y visión de juego lo convierten en un elemento prácticamente insustituible para el argentino, quien ahora deberá buscar alternativas de urgencia para suplir esta sensible baja.

Pero la mala fortuna no se detuvo ahí para el Sevilla. Durante el primer tiempo del mismo encuentro, el técnico ya había tenido que realizar un cambio forzoso por lesión. Adnan Januzaj, otro de los futbolistas con capacidad de generar peligro en el último tercio del campo, también abandonó el terreno de juego por problemas musculares. El belga, que había estado realizando una temporada discreta pero con destellos de calidad, fue sustituido por Chidera Ejuke, quien deberá asumir ahora un rol más protagonista de cara al derbi.

Estas dos bajas se suman a la ya confirmada de Loïc Badé, quien también arrastra molestias físicas, y a la de Tanguy Nianzou, quien permanece en la enfermería desde hace varias jornadas. La situación se complica aún más con la incertidumbre que rodea a César Azpilicueta, cuya participación en el derbi se encuentra en duda por unas molestias que le han impedido entrenarse con normalidad durante la semana.

El derbi sevillano es, sin lugar a dudas, el partido más importante de la temporada para ambos equipos. Más allá de los puntos en juego, el orgullo y la moral de la afición están en juego. En este contexto, afrontar el duelo sin Vargas, Januzaj y posiblemente sin otros titulares habituales, representa un auténtico quebradero de cabeza para Almeyda, quien deberá echar mano de toda su capacidad de improvisación y de la profundidad de su plantilla.

Las opciones para sustituir a Vargas por la banda izquierda pasan por Chidera Ejuke, que ya tuvo minutos ante el Espanyol, o por dar una oportunidad a algún canterano. También se baraja la posibilidad de modificar el dibujo táctico y apostar por un sistema más conservador, aprovechando la velocidad de Dodi Lukebakio en contrataques. No obstante, ninguna de estas alternativas ofrece las mismas garantías que la presencia del internacional suizo.

Desde el club se ha confirmado que Vargas será sometido a pruebas médicas exhaustivas en las próximas horas para determinar el alcance exacto de la lesión. Los primeros informes hablan de una rotura de fibras de consideración, lo que le mantendría alejado de los terrenos de juego entre tres y cuatro semanas como mínimo. Este plazo le haría perderse no solo el derbi, sino también otros compromisos importantes de la Liga y la Copa del Rey.

La afición sevillista, que ya ha sufrido lo indecible esta temporada con las continuas derrotas y la inestabilidad institucional, recibe este varapalo con una mezcla de resignación y preocupación. Las redes sociales se han llenado de mensajes de apoyo al futbolista, pero también de críticas a la mala suerte que parece perseguir al club en cada competición.

Para Matías Almeyda, la situación supone un nuevo examen a su capacidad de liderazgo y adaptación. El entrenador argentino ha demostrado desde su llegada una notable capacidad para motivar al grupo y sacar resultados positivos en momentos de crisis, pero la ausencia de sus mejores hombres complica notablemente el panorama. El derbi se presenta ahora como un reto de supervivencia para un equipo que necesita urgentemente una victoria moral y deportiva.

El rival, el Real Betis, no se encuentra en una situación mucho mejor en cuanto a lesiones, pero sí goza de una mayor estabilidad en el juego y en los resultados. Manuel Pellegrini podría aprovechar estas bajas sevillistas para imponer su fútbol de posesión y buscar la victoria en el Sánchez-Pizjuán, algo que los béticos no consiguen desde hace varias temporadas.

La semana previa al derbi será crucial para ver cómo se recuperan los jugadores tocados y qué soluciones encuentra el cuerpo técnico. Los entrenamientos en Nervión se convertirán en una especie de laboratorio táctico donde se probarán diferentes combinaciones para encontrar el once más competitivo posible. La moral del grupo, no obstante, parece haberse resentido tras las últimas adversidades.

En definitiva, la lesión de Rubén Vargas no es solo un contratiempo deportivo, sino un símbolo de la mala racha que atraviesa el Sevilla. La capacidad de reacción del equipo en los próximos días definirá no solo el resultado de un partido, sino quizás el rumbo de toda la temporada. El derbi sevillano, siempre especial, adquiere ahora una dimensión de urgencia extrema para un club que necesita urgentemente una buena noticia.

Referencias