Este martes 6 de enero de 2026 ha tenido lugar uno de los sorteos más esperados del año. La Lotería del Niño, también conocida como Lotería de Reyes, ha dejado un regusto de alegría y fortuna para miles de españoles. El número agraciado con el primer premio ha sido el 06703, una cifra que pasará a la historia de este tradicional sorteo extraordinario.
La mañana del 6 de enero está marcada en el calendario de muchas familias como una jornada de ilusión y expectación. Mientras los Reyes Magos terminan su reparto de regalos por toda España, la Lotería Nacional celebra su sorteo extraordinario con el que desea prosperidad a los ciudadanos para el nuevo año. En esta ocasión, el número 06703 ha sido el protagonista absoluto, llevándose el premio más codiciado de la jornada.
La distribución geográfica de este premio ha sido excepcionalmente amplia, lo que significa que la fortuna ha llegado a rincones muy diversos del territorio nacional. Desde las grandes capitales de provincia hasta los municipios más pequeños, el 06703 ha encontrado compradores que hoy celebran una dosis extra de suerte en el día de Reyes. Esta dispersión demuestra una vez más el carácter democrático de la lotería española, donde cualquier administración, independientemente de su tamaño o ubicación, puede vender el número premiado.
Entre las localidades donde se ha vendido el primer premio destacan ciudades como Barcelona, Madrid, Sevilla, Málaga y Valencia. También ha caído en capitales de comunidades autónomas como Vitoria-Gasteiz, Pamplona, Logroño, Bilbao y Zaragoza. La presencia en estas grandes urbes asegura que un número considerable de boletos premiados estén en manos de muchos agraciados.
Sin embargo, la verdadera riqueza de este reparto radica en la multiplicidad de puntos de venta repartidos por toda la geografía española. La lista incluye poblaciones de Galicia como Marín y Pontevedra; municipios catalanes como Terrassa, Mataró, Cornellà de Llobregat y El Prat de Llobregat; localidades andaluzas como Belicena en Granada, Riogordo en Málaga o Sanlúcar de Barrameda en Cádiz.
La Comunidad Valenciana también ha tenido una presencia significativa con ventas en Quart de Poblet, Castelló de Rugat, Manises y Oliva, entre otras. En el País Vasco, además de Bilbao, han sido agraciados municipios como Oiartzun y San Sebastián. La diversidad de puntos de venta refleja el arraigo de esta tradición lotera en todos los territorios.
El sorteo de la Lotería del Niño tiene una particularidad que lo hace especialmente querido por los españoles. Se celebra el día de Reyes, una de las fechas más importantes del calendario festivo, y marca el cierre de las celebraciones navideñas. Mientras los niños disfrutan de sus juguetes, los adultados tienen la oportunidad de comenzar el año con una buena noticia económica si la fortuna les sonríe.
El primer premio de este sorteo, conocido popularmente como El Gordo del Niño, reparte una cantidad sustancial de dinero por cada décimo premiado. Esta cifra puede variar ligeramente cada año, pero suele rondar los 200.000 euros por décimo, lo que convierte cada boleto en una verdadera mina de oro para sus poseedores. Además, existen otros premios importantes como el segundo, tercer premio, cuartos y quintos, así como las aproximaciones y reintegros, que amplían las posibilidades de obtener algún premio.
La tradición de la Lotería del Niño se remonta a 1941, cuando se celebró el primer sorteo extraordinario de este tipo. Desde entonces, se ha convertido en un evento consolidado que complementa al sorteo de Navidad del 22 de diciembre. Muchos jugadores mantienen la misma tradición de jugar año tras año al mismo número, mientras otros prefieren cambiar o dejarse guiar por la intuición en el último momento.
Para los afortunados que tienen en sus manos un décimo del 06703, los próximos pasos son claros. Deben conservar el boleto en perfecto estado y acudir a una administración de loterías para cobrar su premio. Si la cantidad es superior a 2.500 euros, deberán acudir a una entidad bancaria y presentar su documento de identidad para el correspondiente pago, que estará sujeto a las retenciones fiscales establecidas por la ley.
La emoción que genera este sorteo trasciende lo económico. Es un momento de comunión social donde familiares, amigos y compañeros de trabajo comparten la ilusión de un premio común. Muchos boletos se compran en peñas o grupos de amigos, lo que multiplica la alegría si el número resulta premiado. La celebración colectiva de la suerte es uno de los aspectos más entrañables de esta tradición española.
El sistema de venta de la Lotería Nacional permite que los números se distribuyan por todo el país, independientemente de la serie. Esto significa que un mismo número puede estar disponible en múltiples administraciones simultáneamente, lo que explica la larga lista de localidades donde ha caído el 06703. Cada administración recibe una serie completa o parte de ella, y la dispersión geográfica es parte de la estrategia para que la suerte llegue a todos los rincones.
Los reintegros también juegan un papel importante en este sorteo. Consisten en la devolución del importe del décimo cuando la última cifra coincide con la del primer premio. Aunque no representa una ganancia, supone recuperar la inversión inicial y seguir jugando. Las aproximaciones al primer premio también ofrecen cantidades interesantes que, si bien no son el Gordo, pueden suponer una grata sorpresa para muchos jugadores.
La cobertura mediática de este evento es extensa, con todos los medios de comunicación siguiendo en directo el desarrollo del sorteo desde el Teatro Real de Madrid, donde tiene lugar la ceremonia. Los niños del Colegio de San Ildefonso son los encargados de cantar los números y premios, una tradición que se mantiene desde el siglo XVIII y que aporta un toque de emotividad e inocencia al evento.
Para aquellos que no han resultado premiados con el 06703, queda la esperanza en otros sorteos a lo largo del año. La Lotería Nacional celebra sorteos semanales, y existen otras opciones como la Primitiva, el Euromillones o la Bonoloto. Sin embargo, la magia del sorteo del Niño es única por su carácter festivo y su proximidad a las celebraciones navideñas.
La repercusión económica de este premio en las localidades donde se ha vendido es notable. Las administraciones de loterías que venden el primer premio se convierten en puntos de peregrinación para los curiosos y los medios de comunicación. Los propietarios de estos establecimientos también viven un día de gloria, siendo entrevistados y fotografiados, y su negocio recibe una publicidad invaluable.
En resumen, el sorteo de la Lotería del Niño 2026 ha dejado un regusto de alegría para los poseedores del número 06703. La dispersión geográfica del premio demuestra que la suerte no entiende de fronteras y que la tradición lotera española sigue más viva que nunca. Para los agraciados, este 6 de enero será inolvidable, marcando el inicio de un año lleno de posibilidades y, por supuesto, de prosperidad. La ilusión compartida, la esperanza renovada y la alegría colectiva son los verdaderos premios que este sorteo regala a la sociedad española cada año.