Marc Giró critica a Pablo Motos en El Hormiguero por doble rasero con Sánchez y ultraderecha

El periodista defendió al presidente del gobierno y acusó al programa de Antena 3 de tratar con más dureza a Sánchez que a la extrema derecha

El periodista catalán Marc Giró debutó este jueves en el programa de Antena 3, El Hormiguero, en una aparición que rápidamente se convirtió en uno de los momentos más comentados de la temporada. La visita del comunicador, recién incorporado a Atresmedia tras su salida de RTVE, no siguió el guion habitual de las entrevistas en el espacio de Pablo Motos. En lugar de responder preguntas, Giró se convirtió en el protagonista absoluto de un monólogo que desafió directamente la línea editorial del programa.

Desde el primer instante, el tono fue inusual. "Están aquí las dos Españas juntas, lo que no ha conseguido Reverte con Uclés lo has conseguido tú", le espetó Giró a Motos nada más sentarse, en una referencia que mezclaba ironía y crítica social. La frase, lejos de ser un simple cumplido, anticipaba lo que vendría a continuación: una intervención sin filtros que abordaría temas políticos, sociales y mediáticos con una frontalidad poco común en este tipo de espacios.

El comunicador no perdió tiempo en tocar los puntos más controvertidos. Entre ellos, la polémica reciente generada por Los Morancos en el mismo programa, donde realizaron comentarios sobre el físico del presentador Jorge Javier Vázquez. Giró aprovechó para lanzar una pequeña pero significativa pulla a Motos: "Estuviste bien porque ya empiezas a parar ese tipo de cosas, lo que pase es que todavía os cuesta". Una crítica velada a la permisividad del espacio con ciertos tipos de humor que, según el periodista, deberían estar ya superados en la televisión del siglo XXI.

Sin embargo, el momento más álgido llegó cuando Giró decidió tomar la iniciativa y cambiar por completo el rumbo de la entrevista. "¿Cuándo me vas a preguntar por Pedro Sánchez? ¡Yo he venido a defender a Pedro Sánchez!", exclamó con determinación. La intervención pilló por sorpresa al presentador valenciano, quien no esperaba tal frontalidad política en un espacio generalmente más light en sus aproximaciones a la política nacional.

Tras el corte publicitario, el periodista catalán profundizó en su argumentación con una crítica demoledora al programa: "A veces hiláis muy fino con Pedro Sánchez y muy poco fino con la ultraderecha". Con esta frase, Giró cuestionaba abiertamente el doble rasero que, según su percepción, El Hormiguero aplica en su tratamiento informativo. "Basta ya con Pedro, me parece un gran político, creo que lo está haciendo bien", añadió, dejando clara su posición ideológica sin ambages.

La respuesta de Pablo Motos no se hizo esperar. El presentador intentó desactivar la tensión asegurando que, aunque no compartieran opiniones, podían mantener una buena relación personal. Giró aceptó la réplica, pero las hormigas del programa -colaboradores habituales- presionaron para que el invitado dijera "algo bueno" de la ultraderecha, buscando una equidistancia que el periodista no estaba dispuesto a ofrecer.

La respuesta del periodista fue tajante e inequívoca: "La ultraderecha y el fascismo no tienen nada de bueno y lo van a comprobar si les votan. Hay informes de cómo afectó los 40 años de dictadura en España y concuerdan en que arruinó el país". Las palabras resonaron con contundencia en el plató, generando un silencio que hablaba por sí solo y que dejaba en evidencia la diferencia de criterios entre el invitado y el equipo del programa.

Ante tal declaración, Trancas, uno de los colaboradores más veteranos, intervino para subrayar: "En El Hormiguero estamos todos en contra del fascismo, sorpresa". Una afirmación que Giró aceptó sin dudar, aunque el matiz de su crítica parecía ir más allá de las declaraciones formales, apuntando a la forma en que se tratan los temas políticos en el día a día del programa y no solo a las posturas ideológicas declaradas.

El intercambio no terminó ahí. Antes de despedirse, Giró solicitó quedarse para participar en la tertulia política posterior, petición que Motos rechazó con una sonrisa tensa. El presentador incluso bromeó sobre si el periodista volvería algún día al programa, lo que Giró desmintió con un contundente "¡viva Pedro Sánchez!" que cerró su intervención y que sonó como una declaración de principios.

Más allá de la confrontación política, la entrevista también sirvió para que Giró presentara su nuevo proyecto en Atresmedia. El programa Cara al show, que llegará "después de Semana Santa", promete ser un espacio de entrevistas en profundidad que buscará un formato diferente a los talk shows tradicionales. Sin embargo, el periodista no pudo resistirse a lanzar otra pulla a Motos sobre la competencia por invitados: "¿Vamos a tener problemas con los invitados? Primero irán al tuyo, después a David y después al mío?", preguntó en referencia a El Hormiguero y al programa de David Broncano. La respuesta de Motos fue diplomática: si primero venían a su programa, no habría problema.

El título del nuevo espacio también generó debate. Giró explicó que Cara al show "conecta con una tradición muy española de apropiarse de términos claramente fascistas, que nos han atravesado a todos, y que son nuestros y también podemos trincarle lo suyo". La declaración, provocadora y reflexiva a la vez, reveló que la dirección de Atresmedia no tuvo problemas con el nombre, algo que sorprendió al propio periodista: "Yo decía, ¿dónde están los fachas en Atresmedia?".

El debut de Marc Giró en El Hormiguero ha dejado varias enseñanzas. Primero, que el periodista no tiene intención de suavizar su discurso en su nueva etapa en la televisión privada. Segundo, que su llegada a Atresmedia puede suponer un contrapunto ideológico interesante en la parrilla. Y tercero, que la relación entre los medios de comunicación y el poder político sigue siendo un terreno minado donde cada palabra cuenta y donde la percepción de parcialidad puede generar fuertes controversias.

La intervención de Giró también ha reabierto el debate sobre el papel de los presentadores y programas de entretenimiento en la política española. ¿Deben ser neutrales? ¿Pueden mostrar preferencias? ¿Cómo equilibran la crítica entre diferentes formaciones? Estas preguntas, lejos de tener respuesta única, siguen generando polémica en la opinión pública y dentro de la propia profesión periodística.

Lo que queda claro es que Marc Giró ha llegado a Atresmedia con la intención de marcar territorio. Su defensa de Pedro Sánchez, su crítica al tratamiento de la ultraderecha y su estilo directo han conseguido lo que muchos invitados no logran en años: convertir una simple entrevista en un momento de televisión memorable que trasciende lo puramente anecdótico. El tiempo dirá si esta estrategia se convierte en una constante en su nueva etapa o si fue simplemente un debut explosivo para llamar la atención y posicionarse claramente en el mapa mediático.

Referencias