El Celta se queda sin Starfelt y Marcos Alonso para el duelo contra el Girona

Claudio Giráldez no podrá contar con sus dos centrales titulares en Montilivi, mientras que el juvenil Andrés Antañón recibe su primera convocatoria en LaLiga

El Celta de Vigo afronta un importante desafío este domingo en Montilivi contra el Girona con dos ausencias de peso en su eje defensivo. El entrenador celeste, Claudio Giráldez, ha confirmado que ni Carl Starfelt ni Marcos Alonso estarán disponibles para el encuentro, lo que obligará a reconfigurar la zaga viguesa en un momento clave de la temporada.

Las malas noticias no terminan ahí, ya que la lista de ausentes también incluye a Borja Iglesias, quien cumple sanción tras ver su quinta tarjeta amarilla, y a Pablo Durán, que continúa recuperándose de una lesión. A estos se suma Franco Cervi, quien una semana más ha sido descartado por decisión técnica, lo que reduce aún más las opciones ofensivas del conjunto gallego.

Durante la rueda de prensa previa al partido, Giráldez explicó con detalle la situación de sus dos centrales titulares. «Marcos estaba con molestias y no fue capaz de entrenar, no tiene sentido que vaya convocado», declaró el técnico sobre el defensa español. Respecto al sueco Starfelt, añadió: «Salió y tampoco tuvo una sensación buena, lo quitamos en la parte final, no lo veo para jugar en 24 horas».

A pesar de estas bajas sensibles, el entrenador quiso transmitir tranquilidad a la afición asegurando que ninguno de los dos casos reviste gravedad. La decisión obedece a una cuestión de precaución y gestión del rendimiento físico. «Queremos protegerlos y que puedan recuperar bien», insistió Giráldez, dejando claro que la prioridad es evitar riesgos mayores a medio plazo.

La convocatoria, no obstante, presenta novedades ilusionantes. La más destacada es la presencia de Andrés Antañón, un centrocampista juvenil del filial que vive su primera llamada para un partido de Primera División. Aunque ya había estado en el banquillo en un encuentro de Europa League y debutó en la Copa del Rey, este será su primer desplazamiento oficial en LaLiga.

Giráldez justificó la inclusión del joven vigués por su polivalencia y adaptabilidad al sistema de juego. «Con las bajas de Pablo y de Borja, perdemos dos jugadores de última línea que nos pueden jugar de delantero», analizó el entrenador. «Creo que Antañón nos completa bien la convocatoria porque nos permite, si jugamos de cuatro, jugar de interior derecho e interior izquierdo. Si jugamos de tres, nos puede jugar tanto de mediocentro en altura como de nuestros jugadores de última línea y en cualquiera de los dos perfiles».

El técnico no dudó en elogiar el trabajo del canterano, afirmando que «está trabajando muy bien, está haciendo cosas muy bien y lo merece». La confianza depositada en el joven responde a su capacidad para entender las presiones, robar balones y defender en diferentes zonas del campo, cualidades especialmente valiosas ante un rival como el Girona, conocido por su dominio de la posesión.

En el capítulo de retornos, la noticia positiva es el alta médica de Hugo Sotelo, quien ya está disponible tras perderse los tres últimos partidos por lesión. Su vuelta al centro del campo aportará experiencia y equilibrio en un momento en que el equipo necesita referentes. Asimismo, Álvaro Núñez entra en la lista de Liga tras haber estado en el banquillo en competición europea, mientras que Yoel Lago regresa a la convocatoria tras ser descartado en el último compromiso ante el PAOK.

El duelo ante el Girona se presenta complicado para los intereses celestes. El conjunto catalán, que domina en casa y maneja un estilo de juego basado en el control del balón, obligará al Celta a estar muy ordenado defensivamente. La ausencia de Starfelt y Marcos Alonso, dos pilares en la retaguardia, supone un reto de autoridad para los sustitutos, que deberán demostrar solvencia desde el primer minuto.

Giráldez, consciente de las dificultades, mostró optimismo en sus declaraciones. «Tenemos recursos y energía para hacer un buen partido en Girona», aseguró el entrenador, convencido de que la plantilla tiene capacidad suficiente para competir a buen nivel pese a las bajas. La clave estará en la capacidad de adaptación táctica y en la intensidad que el equipo muestre sobre el terreno de juego.

La presencia de Antañón simboliza el compromiso del club con su cantera y la apuesta por la formación de talento local. En un contexto de múltiples ausencias, dar la oportunidad a un joven de la casa no solo es una solución de emergencia, sino también una declaración de principios sobre el modelo deportivo que quiere implementar Giráldez.

El Celta llega a este compromiso en una situación delicada en la tabla, donde cada punto es fundamental para consolidar la permanencia. La visita a Montilivi, uno de los campos más complicados de la competición, exigirá la máxima concentración y un rendimiento colectivo sin fisuras. La defensa, con nuevas caras, deberá mostrar una solidez que hasta ahora habían garantizado Starfelt y Marcos Alonso.

La estrategia de Giráldez probablemente pase por un bloque bien organizado, capaz de soportar la presión del Girona y aprovechar las transiciones rápidas. La velocidad de los atacantes celestes y la precisión en la salida de balón serán armas clave para dañar a un rival que avanza sus líneas en busca del dominio territorial.

La jornada también servirá para medir la madurez de un grupo que ha demostrado capacidad de superar adversidades a lo largo de la temporada. Las rotaciones forzadas pueden ser una oportunidad para que otros futbolistas demuestren su valía y ganen protagonismo en el once titular. La competencia interna, lejos de debilitar al equipo, puede fortalecerlo si se gestiona con inteligencia.

La afición celeste seguirá con expectación el desarrollo del encuentro, consciente de que el equipo necesita su apoyo incondicional en cada acción. La moral del grupo será determinante para superar el bache de lesiones y sanciones, y la conexión con la grada puede marcar la diferencia en momentos de dificultad.

En definitiva, el Celta afronta una prueba de fuego en Girona con la confianza de que sus recursos humanos, incluidos los jóvenes talentos de la casa, están preparados para el reto. La gestión de las bajas, la adaptación táctica y la entrega colectiva serán los factores que determinen el resultado de un partido que puede marcar el rumbo de las próximas jornadas en la lucha por la permanencia en Primera División.

Referencias