UEFA desestima denuncia del Benfica contra Valverde por incidente con Dahl

El organismo europeo no tomará medidas disciplinarias contra el uruguayo del Real Madrid por la acción del minuto 83 en Da Luz

La UEFA ha comunicado oficialmente al Benfica su decisión de desestimar la denuncia presentada contra Federico Valverde, centrocampista del Real Madrid, por una supuesta conducta violenta durante el encuentro de ida del play-off de acceso a octavos de la Champions League. El club portugués recibió la notificación este jueves, apenas 24 horas antes del decisivo partido de vuelta en el Santiago Bernabéu.

El incidente que motivó la queja oficial del Benfica ocurrió en el minuto 83 del choque disputado el pasado martes en el estadio Da Luz. En una disputa por el balón, Valverde realizó una entrada sobre Samuel Dahl, lateral suecho de las 'águilas', que el club lisboeta consideró merecedora de tarjeta roja directa. Sin embargo, el colegiado principal no sancionó la acción y, sorprendentemente, el VAR tampoco intervino para revisar la jugada.

La directiva del Benfica, tras analizar las imágenes de televisión, consideró que existía evidencia clara de agresión y decidió acudir al Comité de Disciplina de la UEFA antes del plazo reglamentario. Su objetivo era que el organismo europeo se pronunciara con tiempo suficiente para que, en caso de sanción, Valverde se perdiera el compromiso de vuelta en Madrid.

En un comunicado oficial emitido tras conocer la resolución, el Benfica expresó su "profundo malestar" por la decisión de la UEFA. El texto, difundido a través de sus canales oficiales, señala textualmente: "Lamentamos que, ante la clara evidencia en las imágenes que muestran la agresión al jugador del Benfica, Samuel Dahl, la UEFA haya decidido no proceder a ninguna acción disciplinaria". El club insiste en que, desde su perspectiva, se trató de una situación de expulsión flagrante que quedó sin sancionar durante el desarrollo del partido.

La respuesta del organismo rector del fútbol europeo llegó en tiempo récord, pero no del modo que esperaban los intereses portugueses. Los servicios jurídicos de la UEFA analizaron las alegaciones, el video del incidente y el informe arbitral, concluyendo que no existían motivos suficientes para abrir un expediente disciplinario contra el internacional uruguayo.

Esta decisión permite a Carlo Ancelotti contar con uno de sus pilares fundamentales en el centro del campo para el duelo de esta noche. Valverde, que ha sido titular indiscutible en los esquemas del Real Madrid, podrá disputar los 90 minutos (o más) sin la presión de una posible sanción pendiente.

El contexto de la eliminatoria hace aún más polémica la decisión. El Real Madrid llega al Bernabéu con una ventaja mínima de 2-1, resultado que deja la clasificación completamente abierta. La presencia de Valverde, conocido por su capacidad física, su despliegue y su llegada al área rival, se convierte en un factor clave para los planes del conjunto blanco.

Desde el punto de vista reglamentario, la UEFA tiene plena autonomía para revisar acciones no sancionadas durante el partido si considera que existió un error evidente. Sin embargo, el criterio aplicado en este caso sugiere que la interpretación de la jugada no reunió los requisitos necesarios para ser catalogada como conducta violenta grave bajo el reglamento disciplinario.

El Benfica, por su parte, no ha anunciado si presentará recurso ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) o si dará por cerrado el asunto. Lo cierto es que la decisión ha generado debate en Portugal, donde varios medios consideran que la UEFA ha sido indulgente con uno de los jugadores estrella del torneo.

Para el club de las 'águilas', esta situación se suma a una serie de decisiones arbitrales controvertidas que, según su directiva, les han perjudicado en competiciones europeas recientes. La sensación de desprotección por parte de los organismos rector es palpable en las filas lisboetas.

El partido de vuelta, programado para las 21:00 horas en el Santiago Bernabéu, se presenta como una auténtica final para ambos conjuntos. El Real Madrid buscará certificar su clasificación a octavos, mientras que el Benfica intentará remontar y demostrar en el campo que puede superar tanto al rival como, según su percepción, las decisiones arbitrales adversas.

La polémica, lejos de apagarse, ha añadido un extra de tensión a una eliminatoria que ya prometía emociones fuertes. La afición benfiquista, que viajará en masa a Madrid, llevará consigo la sensación de haber sido perjudicada, mientras que la parroquia madridista respira tranquila al ver a uno de sus jugadores más importantes disponible para el choque decisivo.

En el terreno de juego, Valverde tendrá la oportunidad de responder con fútbol a las acusaciones. Su rendimiento en los últimos partidos ha sido excelente, con goles decisivos y una contribución constante en todas las facetas del juego. Ancelotti confía plenamente en él para aportar equilibrio y llegada en un encuentro donde el control del centro del campo será vital.

La UEFA, mientras tanto, se mantiene firme en su criterio. La interpretación de las normas disciplinarias sigue generando debate en el fútbol moderno, donde cada acción es analizada desde múltiples ángulos y en cámara superlenta. La línea que separa la dureza del juego de la conducta violenta sigue siendo, en ocasiones, una cuestión de percepción y criterio arbitral.

Con la resolución del caso Valverde, la atención vuelve al fútbol puro. Ambos equipos tienen claro que, en última instancia, será el resultado sobre el césped el que decida quién continúa vivo en la máxima competición continental. El resto, son circunstancias que, como bien saben los grandes clubes, forman parte del juego.

Referencias