Marisa Jara vuelve a la primera línea del panorama televisivo español con una agenda cargada de proyectos. La modelo sevillana, que este lunes acudió como invitada al programa Pasapalabra, repetirá presencia hoy martes y mañana miércoles. Pero su regreso no queda ahí: hace apenas unos días se confirmó su participación en Supervivientes 2026, el reality de supervivencia más popular de la televisión en España. "Necesito demostrarme a mí misma que puedo enfrentarme a algunos miedos, como el vértigo, que es de las cosas que más me preocupan", confesó la andaluza al anunciar su incorporación al concurso.
La trayectoria profesional de Marisa Jara comenzó cuando aún era una adolescente. Nacida en Sevilla en 1980, la joven se adentró en el mundo de la moda con una determinación que la llevaría a las pasarelas más prestigiosas del planeta. Su trabajo como modelo la llevó a colaborar con grandes firmas internacionales y a desfilar en escenarios de renombre mundial. Esta proyección internacional le obligó a vivir largas temporadas fuera de España, estableciendo su residencia en países como Estados Unidos o Japón, donde consolidó su carrera profesional.
Uno de los aspectos más destacados de su carrera ha sido su rol como referente del movimiento curvy en España. Marisa se convirtió en una de las principales voces defendiendo la diversidad corporal dentro de una industria tradicionalmente exigente con los cánones de belleza. Su activismo en favor de una imagen más real y saludable le ha valido el reconocimiento de colectivos y seguidores que ven en ella un modelo a seguir más allá de las pasarelas.
Más allá de la moda, la polifacética sevillana ha explorado otros ámbitos artísticos. En 2008 participó en la película italiana "Un'estate al mare", una experiencia que le permitió adentrarse en el cine. Posteriormente, en 2016, apareció en la serie "El hombre de tu vida" de La 1, demostrando sus dotes interpretativas. Paralelamente, desarrolló su faceta empresarial creando su propia marca de moda, un proyecto personal que refleja su visión sobre el diseño y la industria textil.
La vida de Marisa Jara no ha estado exenta de dificultades personales. Con valentía y transparencia, ha visibilizado públicamente su lucha contra los trastornos alimenticios, un problema que afecta a muchas personas y que ella ha enfrentado abiertamente para concienciar sobre su gravedad. Además, ha superado dos procesos oncológicos: uno en el estómago y otro en un ovario, experiencias que sin duda han fortalecido su carácter y su perspectiva ante la vida.
La esfera sentimental de la modelo ha generado gran expectación mediática a lo largo de los años. Su primer noviazgo conocido fue con el cantante Manu Tenorio, una relación que duró casi cuatro años y que estuvo bajo el foco de los medios de comunicación. Sin embargo, en 2024 reveló en el programa "¡De viernes!" de Telecinco un romance anterior mucho más sorprendente: había salido con Leonardo DiCaprio.
El encuentro con el actor de Hollywood tuvo lugar en una fiesta en Nueva York en 2002. "Estuvimos hablando, nos gustamos... ¿Cómo no me va a gustar si me quedé prendada de él por Titanic? No me quitaba el ojo en todo el tiempo y yo la verdad que estaba encantada porque también me gustaba. Me pidió el teléfono, empezamos a quedar...", relató emocionada. El romance duró apenas tres meses, pero guarda un recuerdo entrañable: "Me lo pasé genial, fue un romance muy bonito que tuve en mi vida", añadió.
Tras su relación con Manu Tenorio, mantuvo un noviazgo muy mediático con el bailarín Joaquín Cortés, con quien era habitual verla en eventos internacionales y en la élite social del momento. Estas relaciones la convirtieron en una figura perseguida por los paparazzi y en protagonista habitual de las revistas del corazón.
Actualmente, Marisa Jara ha encontrado la estabilidad sentimental junto al asesor inmobiliario Miguel Almansa. Con él ha cumplido uno de sus sueños más deseados: la maternidad. El 1 de abril de 2022 nació su hijo Tomás, un acontecimiento que la modelo considera uno de los momentos más especiales e importantes de su existencia. Desde entonces, ha compaginado su vida profesional con su rol de madre, mostrando en redes sociales su felicidad familiar.
El regreso televisivo de Marisa Jara con Supervivientes 2026 representa un reto personal importante. A sus 45 años, la modelo se enfrentará a pruebas físicas y psicológicas extremas en un entorno hostil. Su declaración sobre el vértigo revela una vulnerabilidad que muchos espectadores valorarán, y su decisión de participar demuestra una voluntad de superación admirable. La experiencia en el reality será una oportunidad para que el público conozca una faceta más humana y cercana de la modelo, alejada de los focos y las pasarelas.
La combinación de su pasado glamuroso, sus luchas personales y su actual vida familiar convierten a Marisa Jara en una de las concursantes más interesantes de la próxima edición del programa. Su historia de superación, su carisma natural y su experiencia en el mundo del espectáculo la posicionan como una candidata con opciones de llegar lejos en la competición. Los televidentes podrán seguir su evolución en la isla y descubrir la mujer detrás del mito mediático.
Mientras llega el momento de su aventura en Honduras, los espectadores pueden disfrutar de su presencia en Pasapalabra, donde su participación está generando gran expectación. Su conocimiento, su rapidez mental y su personalidad extrovertida la convierten en una invitada ideal para el formato de Antena 3. Las próximas semanas serán clave para la modelo, que se prepara física y mentalmente para uno de los retos más exigentes de su carrera.
La trayectoria de Marisa Jara demuestra que detrás de las portadas de las revistas hay una mujer de carne y hueso, con miedos, sueños y una capacidad de superación admirable. Su participación en Supervivientes 2026 no solo busca el entretenimiento del público, sino también una demostración personal de fortaleza y resiliencia. Una historia que seguramente inspirará a muchos de sus seguidores.