Losantos desmonta los rumores de romance entre Felipe VI y Juliana Awada

El comunicador desmiente las supuestas pruebas de un supuesto affaire del Rey con la ex primera dama argentina

Los rumores sobre la vida privada de los miembros de la Familia Real Española son un tema recurrente en determinados medios de comunicación. En esta ocasión, un programa de televisión argentino ha desatado una polémica internacional al asegurar que el rey Felipe VI mantendría una relación sentimental con Juliana Awada, exesposa del expresidente argentino Mauricio Macri. Las afirmaciones, vertidas en el espacio "Intrusos" de América TV, no han tardado en recibir una contundente respuesta por parte del periodista Federico Jiménez Losantos, quien ha dedicado tiempo a desmontar cada una de las llamadas pruebas presentadas.

El presentador Rodrigo Lussich anunció lo que denominó como "El romance internacional que sacude todo", asegurando tener información exclusiva sobre una supuesta relación entre la ex primera dama argentina y un español casado, separado desde 2012 pero que por razones institucionales mantendría la fachada matrimonial. Aunque en el programa se referían a "Felipe I", las insinuaciones apuntaban claramente al monarca español, generando una ola de especulaciones que traspasaron fronteras.

Desde su programa de radio Es la Mañana de Federico, el comunicador ha desglosado minuciosamente cada argumento esgrimido por el espacio televisivo sudamericano, demostrando lo endeble de las evidencias presentadas. El análisis de Losantos se ha convertido en una referencia para quienes buscan contrastar la información sensacionalista con datos objetivos y verificables.

La primera de las supuestas pruebas desmontadas por el periodista hacía referencia a que Felipe VI y la reina Letizia, manteniendo las apariencias únicamente hasta que la princesa Leonor alcanzara la mayoría de edad. Sin embargo, Losantos ha corregido este dato básico: la heredera al trono tiene actualmente 20 años, no 21, lo que ya desmonta la cronología planteada por los impulsores del rumor. Esta corrección de un dato tan fundamental pone en entredicho toda la narrativa construida sobre esta premisa.

Otro de los argumentos presentados como evidencia irrefutable era que el mensaje de Nochebuena del Rey había sido grabado de forma individual, sin la presencia de la Reina. Losantos ha explicado que esta práctica es habitual desde que Felipe VI accedió al trono, formando parte del protocolo establecido y no respondiendo a ninguna situación personal o familiar reciente. La soledad en la grabación de este mensaje institucional no es indicativo de crisis matrimonial, sino de la formalidad del acto en sí mismo.

La tercera pista que el programa argentino consideraba concluyente era el hecho de que las luces del Palacio Real estuvieran apagadas, interpretándose como prueba de que la Familia Real no reside allí. El periodista español ha respondido con evidente sarcasmo a esta afirmación, señalando que todo el mundo sabe que el Palacio Real no es la residencia habitual de la familia monárquica, sino un edificio destinado a actos oficiales y ceremonias de Estado. Esta falta de conocimiento básico sobre la vida institucional española refleja la poca rigurosidad de las investigaciones del programa.

El origen de estas especulaciones parece encontrarse en la interpretación tendenciosa de hechos cotidianos y públicos, combinados con una serie de suposiciones sin fundamento. La distancia entre la realidad institucional y la fantasía periodística se ha evidenciado con claridad meridiana en este caso, donde los deseos de ciertos sectores de encontrar tramas ocultas chocan con la simpleza de los hechos verificables.

Más allá del núcleo central de la noticia, el artículo original hacía referencia a otras tramas del mundo del corazón que también han captado la atención mediática. En el entorno de las familias Matamoros, Flores, Constanzia y Rubio, las tensiones parecen ser una constante. Alejandra Rubio, hija de Terelu Campos, ha aclarado recientemente los orígenes del distanciamiento entre Carlo Constanzia y Laura Matamoros, negando que su relación con el primero sea la causa de la ruptura familiar. Según sus declaraciones, el malentendido entre primos tiene raíces anteriores y no responde a su llegada a la vida de Constanzia.

En otro orden de cosas, la también periodista Gemma Camacho ha protagonizado un duro enfrentamiento verbal con Tamara Gorro, a quien acusa de carecer de formación periodística. Camacho ha defendido su trayectoria profesional basada en estudios académicos, distinguiéndola de quienes, a su juicio, utilizan la televisión para dar a conocer su vida privada. En sus declaraciones, ha señalado que mientras ella ha rechazado participar en realities para no exponer su intimidad, otras personas "se dan a conocer en televisión para encontrar pareja". La polémica ha escalado cuando Camacho confirmó que Cayetano Rivera mantenía simultáneamente relaciones con ella y con Cerqueira, algo que califica como una realidad innegable.

Estos episodios reflejan la dualidad del mundo de la comunicación actual, donde la línea entre la información rigurosa y el entretenimiento basado en cotilleos se difumina constantemente. Mientras figuras como Losantos defienden el periodismo de contrastes y datos, otros espacios se sustentan en la especulación y la interpretación libre de hechos aislados.

La respuesta del director de Es la Mañana de Federico no solo ha servido para desmentir un rumor concreto, sino que ha puesto de manifiesto la necesidad de verificar la información antes de difundirla, especialmente cuando afecta a instituciones nacionales y a la reputación de personas públicas. La velocidad con la que estas historias se propagan en la era digital contrasta con la lentitud de los procesos de desmentido, generando un desequilibrio informativo que perjudica la credibilidad mediática.

El caso también ilustra cómo los rumores transnacionales pueden surgir de la mala interpretación de protocolos institucionales ajenos. Lo que para un observador local es una práctica normal y conocida, para un medio extranjero puede convertirse en una pista de una conspiración. Esta falta de contexto cultural e institucional es precisamente lo que Losantos ha puesto en evidencia con su análisis.

En definitiva, la polémica generada por el programa argentino ha quedado desactivada por las explicaciones de un periodista experimentado que conoce de primera mano los entresijos de la vida institucional española. La lección es clara: no todas las luces apagadas esconden secretos, y no toda soledad en un mensaje oficial implica crisis personal. A veces, como en este caso, los hechos son mucho más sencillos que las fantasías construidas sobre ellos.

Referencias