Hoy domingo, el programa Cuarto Milenio, dirigido por Iker Jiménez, emitirá una entrevista exclusiva con el reconocido periodista y escritor Javier Sierra. La conversación girará en torno a la reciente muerte de Luis José Grífol, fallecido el pasado 31 de diciembre a los 81 años, y su protagonismo en uno de los eventos ovni más recordados de la historia reciente de España: la famosa alerta de Vinaròs del 14 de septiembre de 1987.
El encuentro televisivo, programado para las 21:15 horas en Cuatro, recupera una historia que ha perdurado durante más de tres décadas en la memoria colectiva de la localidad castellonense y del panorama de la ufología nacional. Sierra, premio Planeta y vinculado a Vinaròs, ofrecerá su particular visión sobre aquellos acontecimientos que marcaron un antes y un después en la forma de entender los fenómenos aéreos no identificados en el territorio español.
El contexto de la entrevista surge a raíz de un artículo publicado por Sierra en el diario La Razón, donde el escritor turolense no solo rendía homenaje a su amigo Grífol, sino que también desvelaba detalles hasta ahora desconocidos sobre un encuentro previo en Montserrat, dos meses antes de la histórica alerta vinarosense. Esta revelación añade una nueva capa de misterio a una historia ya de por sí fascinante.
El 14 de septiembre de 1987, Radio Nueva interrumpió su programación habitual para retransmitir en directo desde la ermita de Sant Sebastià una alerta sin precedentes. Luis José Grífol, entonces una figura respetada en la comunidad, coordinó una observación celestial que prometía ser especial. Durante la emisión del programa "El jinete de la medianoche", Grífol proporcionó coordenadas exactas del cielo a los oyentes, quienes pudieron dirigir sus miradas hacia puntos específicos donde, efectivamente, aparecieron luces no identificadas.
La retransmisión generó tal expectación que cientos de personas se congregaron en los alrededores de la ermita, mientras miles más seguían la emisión desde sus hogares. Los testimonios de la época hablan de fenómenos luminosos que desafiaban las explicaciones convencionales, movimientos erráticos y desapariciones repentinas que encendieron la imaginación de una generación entera.
Javier Sierra, en su conversación con Iker Jiménez, profundizará en la figura de Grífol, a quien describe como un hombre íntegro y convencido de la existencia de vida más allá de nuestras fronteras terrestres. La relación entre ambos data de aquel verano de 1987, cuando compartieron un momento decisivo en Montserrat que, según confiesa Sierra, fue fundamental para que Grífol aceptara participar en la posterior alerta de Vinaròs.
"De hecho, fue a raíz de aquella observación que Luis José Grífol aceptó venir a la ermita. ¡Qué tiempos!", reflexiona Sierra en sus comunicaciones previas a la entrevista. Esta cita revela la importancia de la confianza mutua y la credibilidad que el escritor turolense había depositado en Grífol, quien a su vez vio en Sierra a un aliado capaz de dar voz a sus convicciones.
El programa Cuarto Milenio, conocido por su riguroso análisis de fenómenos paranormales y misterios sin resolver, encuentra en esta historia un caso perfecto para explorar la intersección entre la creencia, la evidencia anecdótica y el impacto social de los eventos ovni. La entrevista promete no solo revivir los detalles de aquella noche de septiembre, sino también contextualizarla dentro del movimiento ufólogo de la década de los 80 en España.
La muerte de Grífol ha reabierto el debate sobre la legitimidad de los avistamientos y el tratamiento que la sociedad y los medios de comunicación otorgan a estas experiencias. Para muchos, la alerta de Vinaròs representó un momento de conciencia colectiva, donde la comunidad se unió en torno a un misterio compartido. Para otros, fue un ejemplo de psicosis social alimentada por las limitaciones tecnológicas de la época y la falta de herramientas de verificación.
Javier Sierra, con su prestigio literario y su conexión personal con el caso, ofrece una perspectiva única. No se trata simplemente de reabrir una investigación, sino de honrar la memoria de un hombre que dedicó parte de su vida a buscar respuestas en las estrellas. El escritor turolense, que atesora un premio Planeta por su obra "La cena secreta", ha mantenido vivo el recuerdo de Grífol a través de sus escritos y su participación en foros de debate sobre el fenómeno ovni.
La ermita de Sant Sebastià, escenario principal de los eventos, se ha convertido en un lugar de peregrinación para los entusiastas de la ufología. Aunque el tiempo ha transformado el paisaje urbano de Vinaròs, la memoria de aquella noche perdura entre los vecinos más veteranos, quienes recuerdan con nitidez la emoción y el temor que invadieron las calles.
La entrevista de esta noche en Cuarto Milenio no solo servirá para preservar esta historia para nuevas generaciones, sino que también planteará preguntas pertinentes sobre el fenómeno ovni en la actualidad. ¿Cómo habría sido recibida una alerta similar en la era de las redes sociales y los smartphones? ¿La tecnología habría disipado el misterio o, por el contrario, lo habría amplificado exponencialmente?
El caso de Vinaròs 1987 destaca por su carácter mediático pionero. En una época donde internet no existía y la televisión tenía un poder de convocatoria limitado, la radio fue el vehículo perfecto para crear una experiencia comunitaria en torno a un evento extraordinario. La figura de Grífol como conductor y guía espiritual de la observación resulta fundamental para entender su éxito.
Para Javier Sierra, esta entrevista representa un cierre de círculo personal. Desde aquel verano de 1987, cuando compartió con Grífol aquel avistamiento en Montserrat que cambiaría el curso de los acontecimientos, hasta hoy, donde revive la historia ante millones de espectadores. El escritor ha sabido mantener el equilibrio entre el rigor periodístico y la apertura a lo desconocido, cualidades que seguramente aportará a la conversación con Iker Jiménez.
El legado de Luis José Grífol trasciende el mero recuerdo de un avistamiento ovni. Representa la capacidad de la curiosidad humana para unir comunidades, generar debate y cuestionar nuestra posición en el universo. En un mundo cada vez más escéptico y desencantado, historias como la de Vinaròs 1987 nos recuerdan que aún quedan misterios por resolver y que, a veces, la búsqueda de respuestas puede ser tan valiosa como las respuestas mismas.
La entrevista de esta noche promete ser un viaje nostálgico pero también una reflexión profunda sobre la evolución del fenómeno ovni en España. Con la autoridad de Javier Sierra y el formato investigativo de Cuarto Milenio, el recuerdo de Luis José Grífol y su famosa alerta encontrarán un nuevo espacio en la memoria colectiva, demostrando que algunos misterios, lejos de desvanecerse, ganan profundidad con el paso del tiempo.