El futbolista argentino Giuliano Simeone ha puesto fin a las especulaciones sobre su futuro al rubricar una nueva renovación contractual con el Atlético de Madrid que le vinculará con la entidad rojiblanca hasta el año 2030. Este acuerdo, fruto de meses de negociaciones, representa un firme compromiso mutuo tras la notable progresión demostrada por el joven delantero en los últimos meses, consolidándose como una pieza importante en el proyecto deportivo del club madrileño.
La trayectoria de Giuliano en el conjunto colchonero ha estado marcada por la perseverancia y el trabajo constante. Su debut oficial con la camiseta del Atlético se produjo el 22 de abril de 2022, cuando saltó al campo en los minutos finales de un encuentro liguero contra el Granada. Aquella primera participación simbolizaba el premio a una temporada completa formando parte de las convocatorias del primer equipo, aunque sin disfrutar de minutos efectivos sobre el terreno de juego. La confianza de su padre, Diego Simeone, era evidente, pero el joven atacante necesitaba experiencia competitiva para continuar su desarrollo.
Ante la necesidad de adquirir rodaje en competiciones de alto nivel, la dirección deportiva del Atlético decidió buscar una salida temporal que permitiera a Giuliano crecer lejos del foco mediático que conlleva su apellido. La primera parada en su periplo formativo fue el Real Zaragoza de la Segunda División española, donde se convirtió en uno de los futbolistas más destacados del equipo aragonés. Su rendimiento en la categoría de plata demostró que poseía las cualidades necesarias para competir con garantías, mostrando una gran capacidad goleadora y un despliegue físico que llamó la atención de los observadores del fútbol nacional.
Tras esa experiencia positiva, el siguiente paso en su evolución profesional fue la cesión al Deportivo Alavés para la temporada 2023-2024. El futbolista llegó a Vitoria el 21 de julio de 2023 con el objetivo claro de demostrar su valía en LaLiga EA Sports, la máxima categoría del fútbol español. El conjunto alavés confiaba en sus condiciones para reforzar la línea ofensiva con un atacante joven, físico y con un perfil competitivo que encajaba perfectamente en la filosofía de lucha del club babazorro.
Sin embargo, el destino quiso poner a prueba su fortaleza mental desde el inicio. Durante un encuentro de pretemporada ante el Burgos, Giuliano sufrió una rotura de peroné que le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante varios meses. La lesión, ocurrida en los instantes finales del partido, representó un duro contratiempo que postergó su estreno oficial con la elástica alavesista hasta el mes de enero. Este periodo de inactividad puso en riesgo su adaptación al equipo y su progresión deportiva.
A pesar de las adversidades, el argentino demostró una notable capacidad de superación. Desde su regreso a la dinámica del grupo, fue ganándose poco a poco la confianza del cuerpo técnico dirigido por Luís García Plaza. Inicialmente utilizado como opción desde el banquillo, su entrega y calidad en los entrenamientos le abrieron las puertas de la titularidad. No fue hasta finales de abril cuando finalmente se consolidó en el once inicial, demostrando que la lesión no había mermado sus condiciones físicas ni su determinación competitiva.
Durante su etapa en el Alavés, Giuliano Simeone disputó un total de 16 encuentros oficiales, período en el que aportó un gol y dos asistencias. Aunque los números pueden parecer modestos, su impacto trascendió las estadísticas. El futbolista dejó una huella positiva entre la afición vitoriana, que valoró enormemente su entrega, velocidad y garra característica. Su contribución fue relevante para que el conjunto alavés alcanzara una meritoria décima posición en la tabla clasificatoria, certificando la permanencia con holgura y dejando buenas sensaciones para el futuro.
El verano de 2024 marcó el punto de inflexión en la carrera del joven atacante. Tras finalizar su cesión en el Alavés, regresó a las órdenes de su padre en el Metropolitano con la determinación de convertirse en un fijo en la rotación del primer equipo. La pretemporada y los primeros compromisos oficiales de la campaña le sirvieron para demostrar que había dado un salto cualitativo en su rendimiento. Su evolución fue tan evidente que la dirección deportiva no dudó en ofrecerle una nueva renovación que amplía su vinculación hasta 2030, convirtiéndose en uno de los pilares del proyecto rojiblanco de los próximos años.
La confianza del club en sus capacidades queda patente no solo en la duración del contrato, sino en el rol que ha ido adquiriendo dentro del equipo. Giuliano ha demostrado una madurez futbolística sorprendente para su edad, combinando su velocidad y desmarque con una mayor efectividad en la definición. Su polivalencia para ocupar diferentes posiciones en el ataque lo convierte en un activo valioso para el esquema de juego del Cholo Simeone, capaz de adaptarse a las necesidades del equipo en cada momento.
El crecimiento de Giuliano Simeone no ha pasado desapercibido en su país natal. El seleccionador argentino ha seguido de cerca su progresión y le ha concedido la oportunidad de debutar con la absoluta de Argentina, un sueño cumplido para cualquier futbolista. Esta primera convocatoría con el combinado albiceleste abre las puertas a una proyección internacional que podría materializarse en su participación en el Mundial de 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Su buen momento de forma y la confianza que le brinda el Atlético le posicionan como uno de los candidatos a ocupar una plaza en la delegación mundialista.
La renovación hasta 2030 representa un hito importante tanto para el jugador como para el club. Para Giuliano, supone la seguridad de poder continuar su desarrollo en un ambiente familiar y de máximo nivel competitivo. Para el Atlético, significa asegurarse los servicios de un futbolista con proyección de élite que conoce a la perfección la idiosincrasia del club y que, además, aporta una plusvalía emocional por su vinculación familiar con el entrenador.
La trayectoria de Giuliano Simeone ejemplifica el modelo de desarrollo de talento que el Atlético de Madrid ha perfeccionado en los últimos años. La combinación de formación en la casa con experiencias en préstamos estratégicos permite a los jóvenes futbolistas adquirir la madurez necesaria para competir sin la presión mediática que supone defender la camiseta rojiblanca desde el primer día. Su paso por Zaragoza y Alavés ha sido fundamental para forjar el carácter competitivo que ahora despliega en el Metropolitano.
El futuro de Giuliano Simeone se presenta prometedor. Con 22 años y un contrato a largo plazo, tiene por delante una década para consolidarse como una de las referencias del fútbol español y, potencialmente, del panorama internacional. La confianza de su padre, la apuesta del club y su propia determinación forman un tridente perfecto para que el joven argentino alcance su máximo potencial. La afición rojiblanca ya ha comenzado a ver en él no solo al hijo del entrenador, sino a un futbolista con nombre propio y con capacidad para dejar huella en la historia del club.