Scariolo advierte del peligro del Milán: es mucho más fuerte de lo que dice la tabla

El entrenador del Real Madrid pide cautela ante el Olimpia Milán, undécimo en Euroliga, antes del duelo del martes en el Movistar Arena

El Real Madrid afronta una semana decisiva en la Euroliga con dos compromisos consecutivos en su feudo del Movistar Arena. El primero de ellos, programado para este martes, enfrentará a los blancos contra el Olimpia Milán en la jornada 23 de la máxima competición continental. Un duelo que, a priori, podría parecer desigual dado el diferente momento de forma que refleja la clasificación, pero que el técnico madridista, Sergio Scariolo, ha calificado como un encuentro de máximo riesgo que exigirá la mejor versión de su equipo y una concentración absoluta durante los 40 minutos.

El conjunto español ocupa la quinta plaza de la tabla con un registro de 14 victorias y 8 derrotas, posicionándose como uno de los firmes candidatos a la Final Four que se disputará en el próximo mes de mayo. Mientras tanto, el equipo italiano se sitúa en la undécima posición con un balance de 11 triunfos y 11 reveses, justo en la línea de flotación de la zona de play-in. Sin embargo, estas cifras no reflejan el verdadero potencial del rival, según el preparador blanco, quien ha insistido en que el Milán es "mucho más fuerte de lo que sugiere su posición en la clasificación", un mensaje que sirve como llamada de atención a sus jugadores y a la afición para que no confíen en las apariencias.

El Real Madrid llega al choque en un estado de forma excepcional tras encadenar dos victorias de gran prestigio que han elevado la moral del vestuario. El pasado fin de semana superaron al Valencia Basket en la Liga Endesa en un partido donde tuvieron que remontar un déficit inicial, y anteriormente se impusieron al FC Barcelona en el que se convirtió en un auténtico clásico europeo que reafirmó sus aspiraciones continentales. Estos resultados han generado una oleada de optimismo en la entidad madridista, pero Scariolo ha preferido poner los pies en la tierra y solicitar a sus jugadores que recuperen la serenidad emocional necesaria para no caer en la complacencia, ese enemigo invisible que tantas sorpresas desagradables ha provocado en la historia del deporte de élite.

Advertencia seria ante un rival peligroso

En las declaraciones recogidas por los medios oficiales del club, el entrenador italiano ha desglosado con detalle las amenazas que plantea su compatriota. "Basta con observar su plantilla, repleta de jugadores talentosos y experimentados que han competido a los más alto nivel. Estamos hablando de un equipo muy bien trabajado físicamente, con un porcentaje de acierto en el tiro de tres puntos que se encuentra entre los mejores de toda la competición", analizó Scariolo con el conocimiento que le da su vasta experiencia internacional y su pasado como seleccionador de Italia.

La profundidad del roster milanés incluye nombres de renombre en el panorama baloncestístico mundial, con jugadores que han pasado por las mejores ligas y que conocen perfectamente la exigencia de la Euroliga. El conjunto transalpino ya demostró su peligrosidad al derrotar al Real Madrid en el partido de ida, celebrado el pasado 16 de diciembre en la jornada 16, con un marcador de 89-82 que sorprendió a muchos analistas. Aquella victoria se produjo bajo la dirección de Giuseppe 'Peppe' Poeta, quien había asumido el mando del banquillo milanés en sustitución del histórico Ettore Messina, exentrenador del Real Madrid y figura mítica del baloncesto italiano que dejó un legado imborrable en ambos clubes.

"Ya nos superaron en Milán y han sido capaces de vencer a casi todos los equipos de la élite de la liga", recordó Scariolo, subrayando que el Milán ha demostrado capacidad para competir contra cualquier adversario, independientemente de su posición en la tabla. Esta irregularidad en los resultados, combinada con la calidad indiscutible de su roster, convierte al equipo italiano en un rival impredecible y, por tanto, extremadamente peligroso para cualquier aspirante al título continental.

El desafío de mantener la concentración

El principal reto para el Real Madrid, según su propio entrenador, radica en gestionar el equilibrio psicológico tras dos éxitos consecutivos de gran envergadura que podrían generar relajación y confianza excesiva. "Necesitamos recuperar el equilibrio emocional adecuado tras dos grandes victorias y, en general, en un momento muy positivo para nosotros, sin dejar que eso nos lleve al riesgo de dejarnos llevar por la euforia", manifestó Scariolo con la claridad que caracteriza sus intervenciones y que refleja su experiencia en competiciones de este calibre.

Esta gestión emocional resulta crucial en una competición tan exigente como la Euroliga, donde cualquier distracción puede resultar fatal y donde la diferencia entre ganar y perder se mide en pequeños detalles que a menudo pasan desapercibidos. El técnico italiano sabe perfectamente que su equipo no puede permitirse el lujo de confiarse, ya que el nivel de los contrincantes es "muy alto" y las remontadas no siempre son posibles, por muy demostrada que esté esa capacidad en partidos anteriores contra rivales de entidad.

El apoyo de la afición en el Movistar Arena será otro factor determinante en el desarrollo del encuentro. El Real Madrid ha construido un auténtico fortín en su pista, donde solo ha conocido la derrota en un partido de la fase regular, lo que convierte cada encuentro en casa en una oportunidad invaluable para sumar triunfos que le acerquen a los puestos cabeza de serie. Scariolo ha hecho un llamamiento directo a los seguidores para que acudan masivamente al encuentro: "El apoyo que estamos recibiendo de nuestra afición también será muy importante para superar las dificultades que nos planteará el Milán".

Plantilla completa y decisiones tácticas por determinar

En cuanto a la disponibilidad de jugadores, Scariolo confirmó que contará con todo el plantel a su disposición, tal y como ya adelantó tras el duelo contra el Valencia Basket. Esta plenitud de efectivos le permite disponer de múltiples opciones para afrontar un partido que promete ser físicamente exigente y tácticamente complejo. Sin embargo, aún no ha desvelado si realizará rotaciones en la convocatoria, después de que jugadores como Chuma Okeke, Gabriele Procida e Izan Almansa descansaran en el último compromiso de la Liga Endesa, una decisión que demuestra la confianza del técnico en la profundidad de su banquillo y la necesidad de preservar físicos.

Esta profundidad de plantilla permite al entrenador dosificar esfuerzos en una semana con dos compromisos europeos consecutivos, ya que el jueves recibirán al AS Mónaco, otro de los equipos que pelea por las posiciones de privilegio en la clasificación. La gestión de minutos será clave para mantener el rendimiento físico del equipo en ambos encuentros y evitar el desgaste que tanto perjudica en la recta final de la temporada, especialmente en un calendario tan apretado como el actual.

El Milán, un rival con argumentos para la sorpresa

El Olimpia Milán llega al duelo madrileño necesitado de puntos para consolidar su posición en la zona de play-in de la Euroliga, esa fase intermedia que otorga una segunda oportunidad para acceder a los playoffs. Su undécima plaza les coloca justo en la línea de flotación, lo que convierte cada partido en una batalla por la supervivencia en la competición más prestigiosa del continente.

El equipo italiano cuenta con un roster de gran nivel, liderado en los últimos encuentros por el escolta estadounidense Armoni Brooks, quien ha registrado un promedio espectacular de 21,6 puntos en sus tres últimos partidos, consolidándose como el máximo anotador del equipo en la competición continental. Su estado de forma será una de las principales amenazas que deberá neutralizar la defensa madridista, probablemente con la ayuda de jugadores como Alberto Abalde o Džanan Musa en las tareas defensivas perimetrales.

Además de Brooks, el Milán dispone de una plantilla repleta de veteranos y jóvenes talentos que han demostrado capacidad para competir contra los grandes. Su capacidad de tiro desde el perímetro, como destacó Scariolo, constituye uno de sus principales argumentos ofensivos, con porcentajes que se encuentran entre los más altos de la Euroliga. La defensa del tiro exterior será una de las claves tácticas del encuentro para el Real Madrid, que deberá cerrar con intensidad las líneas de pase y disputar cada lanzamiento.

Contexto de la competición y objetivos estratégicos

La jornada 23 representa un punto de inflexión en la temporada regular de la Euroliga, con los equipos comenzando a definir sus objetivos finales y a consolidar sus posiciones para la fase decisiva. Con el Real Madrid aspirando a consolidarse entre los cuatro primeros para asegurar la ventaja de campo en los playoffs, cada victoria adquiere un valor estratégico enorme que puede marcar la diferencia al final de la fase regular. La derrota sufrida en la primera vuelta ante el Milán supone un aviso claro de que no pueden regalar nada en casa si quieren mantenerse en la pelea por los puestos de privilegio.

Por su parte, el equipo de Poeta necesita sumar victorias para distanciarse de los equipos que le siguen en la clasificación y asegurar su presencia en la fase final. La presión es máxima para ambos conjuntos, lo que promete un encuentro intenso y competido hasta el último segundo, con cada posesión disputada con máxima intensidad y cada error posiblemente castigado con dureza.

Expectativas y claves decisivas para el duelo

El partido del martes se presenta como un test de madurez para el Real Madrid, que debe demostrar que puede mantener el nivel de concentración necesario para competir contra cualquier adversario, independientemente de su posición en la tabla. La capacidad del equipo para gestionar el éxito reciente y no caer en la trampa de la autosatisfacción será clave para evitar una sorpresa desagradable que dañaría seriamente sus aspiraciones.

La estrategia del conjunto blanco probablemente se centrará en controlar el ritmo del partido, limitar las opciones de tiro exterior del Milán y aprovechar la profundidad de su plantilla para imponer su físico durante los 40 minutos. La experiencia de jugadores como Sergio Llull, Rudy Fernández o Edy Tavares será fundamental para mantener la calma en momentos de presión y tomar las decisiones correctas en los instantes críticos del encuentro.

Por su parte, el Milán intentará imponer su velocidad de juego y aprovechar el estado de gracia de Brooks para generar ventajas desde el perímetro. Su capacidad para anotar desde la línea de tres puntos será su principal arma, y buscarán sorprender al Real Madrid con un inicio fulgurante, similar al que ya consiguieron en el partido de ida. La defensa en el perímetro será una de las claves del encuentro para evitar que el escolta estadounidense se sienta cómodo y pueda desarrollar su juego con libertad.

Conclusión: máxima alerta en el Movistar Arena

El mensaje de Scariolo es claro y contundente: la clasificación engaña y el Milán es un rival de máxima exigencia que no puede ser subestimado en ningún momento del partido. El Real Madrid debe demostrar que ha aprendido de la derrota sufrida en diciembre y que es capaz de mantener el nivel de concentración necesario para competir contra cualquier adversario, sea cual sea su posición en la tabla.

La gestión emocional, el apoyo incondicional de la afición y la calidad indiscutible del plantillón blanco serán los pilares sobre los que construir una victoria que les acerque a sus objetivos en la Euroliga. La semana europea del Real Madrid comienza con un aviso serio de su entrenador. La euforia por los triunfos recientes debe quedar aparcada en el vestuario. Fuera, en la pista del Movistar Arena, solo cabe la máxima concentración ante un Olimpia Milán que ha demostrado ser capaz de todo. La pelota está en el aire y la Euroliga, como siempre, no admite distracciones ni confianzas excesivas que puedan pagarse caras.

Referencias