El Estadio Son Moix presenció uno de los encuentros más vibrantes y controvertidos de la temporada. El Mallorca se impuso por 3-2 al Athletic Club en un duelo que tuvo de todo: goles, polémica arbitral, intervenciones del VAR y dos expulsiones que dejaron a los visitantes con diez hombres. Vedat Muriqi fue el gran protagonista con un hat-trick que le valió los tres puntos a su equipo, mientras que Leo Román emergió como el héroe inesperado bajo los palos. El técnico Jagoba Arrasate respira tranquilo tras una victoria que llegó envuelta en polémica y que deja al Athletic con muchas dudas sobre su rendimiento lejos de San Mamés.
El partido comenzó con un ritmo endiablado. Desde el pitido inicial, ambos equipos salieron a por el partido sin complejos, lo que generó un ida y vuelta constante que mantuvo a los espectadores en vilo. La primera ocasión clara llegó pronto y no se hizo esperar su resolución. Una transición rápida y perfectamente ejecutada por el Mallorca, liderada por Sergi Darder, encontró a Muriqi en la posición ideal. El delantero kosovar no perdonó y batió a Unai Simón con un disparo preciso que adelantó a los locales en el marcador.
Sin embargo, la alegría en el banquillo mallorquinista duró poco. La defensa, tan sólida en ocasiones pero falible en esta noche, cometió un error garrafal. Kumbulla se durmió en el marcaje y dejó un espacio que Unai Gómez aprovechó para cruzar el balón ante la salida de Leo Román. El empate llegó apenas siete minutos después del tanto local, demostrando que el Athletic no iba a echarse atrás pese a jugar en una de las canchas más complicadas de la competición.
Fue entonces cuando apareció la primera gran figura del encuentro. Leo Román, el portero del Mallorca, decidió que esa nía iba a ser suya. En los minutos siguientes al empate, el Athletic presionó con insistencia y creó tres ocasiones clarísimas que hubieran podido sentenciar el partido. Primero fue Unai Gómez, autor del gol, quien se encontró con una paradón milagrosa del meta con el pie. Acto seguido, Ruiz de Galarreta, que regresaba a Son Moix como visitante, vio como Román le sacaba una mano espectacular a su disparo lejano. La tercera fue la más meritoria: una intervención magistral ante Guruzeta que mantuvo el empate en el luminoso.
La primera mitad aún tenía más sustos preparados. En el minuto 36, una jugada a balón parado acabó con el esférico impactando en la mano de Vivian. El colegiado José Luis Guzmán no dudó en señalar la pena máxima tras la revisión en el monitor del VAR. Muriqi se encargó de ejecutarla, pero Unai Simón adivinó la intención y detuvo el lanzamiento. La fortuna, sin embargo, sonrió al delantero, que recogió el rechace para marcar su segundo gol de la noche.
El Athletic no se vino abajo y volvió a empatar antes del descanso. Nico Williams, con un latigazo de primeras desde la frontal, colocó el balón prácticamente por la escuadra, dejando sin opciones a Román. El 2-2 reflejaba la igualdad con la que se había desarrollado el encuentro, aunque la polémica ya era el gran protagonista de la velada.
La segunda mitad comenzó con menos intensidad. El Mallorca tuvo una ocasión tempranera a través de Samu Costa, pero Unai Simón respondió con una buena intervención. El partido parecía encaminarse hacia un empate que beneficiaba a pocas personas, hasta que el VAR volvió a hacer acto de presencia.
En el ecuador de la segunda parte, una nueva revisión de una jugada en el monitor dejó a todos boquiabiertos. Una presunta mano de Yuri en el área fue castigada con un segundo penalti a favor del Mallorca. La decisión fue más que dudosa y generó las primeras protestas airadas. Muriqi, con sangre fría, volvió a lanzar desde los once metros y esta vez no perdonó. El 3-2 desató la locura en las gradas y la ira en el banquillo visitante.
La reacción del Athletic fue desproporcionada. Guruzeta, que ya había sido protagonista por las ocasiones falladas, vio la tarjeta roja directa por protestar. Minutos después, Lekue, desde el banquillo, también fue expulsado por las continuas quejas al cuerpo arbitral. Los leones se quedaron con nueve efectivos y las opciones de remontada se esfumaron.
Los últimos minutos fueron un asedio constante del Athletic en busca del empate. Sancet y Vivian tuvieron las ocasiones más claras, pero Leo Román volvió a aparecer para cerrar su exhibición particular. La mejor intervención llegó en el tiempo añadido, cuando Iñaki Williams cabeceó con potencia y el portero sacó una mano salvadora que certificó los tres puntos para los bermellones.
Tras el pitido final, Muriqi concedió una entrevista en DAZN donde mostró su felicidad por el hat-trick, aunque con matices. "Estoy muy contento, pero no sé qué decir, ha cambiado mucho el fútbol. Para mí, no pitaría penaltis de este tipo", reconoció el goleador, mostrando cierta duda sobre las decisiones arbitrales que habían beneficiado a su equipo. "Sabíamos que teníamos que trabajar más. Estoy muy contento por mi hat-trick. Ojalá sin lesiones y seguir marcando", añadió mientras sus compañeros le tiraban ropa en señal de celebración.
La victoria supone un respiro importante para Jagoba Arrasate, que ve como su equipo suma tres puntos vitales en su lucha por la permanencia. Por su parte, el Athletic se lleva una derrota que duele, no solo por el resultado, sino por la forma en que se produjo. Las protestas por el arbitraje y el VAR serán el centro de las conversaciones en Bilbao durante los próximos días, aunque también habrá autocrítica por la falta de acierto en las ocasiones claras y la pérdida de control en el momento decisivo.
El encuentro deja varias enseñanzas. Primera, que el Mallorca tiene un delantero en estado de gracia que puede resolver partidos. Segunda, que Leo Román ha dado un paso adelante como portero de garantías. Y tercera, que el VAR seguirá generando debate en cada jornada, beneficiando o perjudicando según el criterio de cada colegiado. Lo que está claro es que el fútbol español vive momentos de máxima tensión y polémica, y este partido será recordado como uno de los más vibrantes de la temporada.