Crisis en el Ajax: semana negra antes de visitar al Villarreal en Champions

El conjunto holandés desperdicia una ventaja de 2-0 y empató 2-2 ante el Go Ahead Eagles, sumando su segundo tropiezo consecutivo tras la humillante derrota 6-0 en Copa

El Ajax de Ámsterdam atraviesa por uno de los momentos más complicados de su temporada. La institución neerlandesa, históricamente sinónimo de excelencia futbolística, ha visto cómo en apenas siete días sus aspiraciones se han visto seriamente comprometidas. La semana negra del conjunto de la capital alcanzó su punto culminante este fin de semana con un nuevo tropiezo que deja más dudas que certezas de cara al crucial compromiso que le espera en Champions League contra el Villarreal.

El escenario del Johan Cruyff Arena, habitualmente un fortín, se convirtió en escenario de frustración. Frente al modesto Go Ahead Eagles, el Ajax no pudo mantener una cómoda ventaja de 2-0 con la que llegó al descanso, terminando por ceder dos tantos en la segunda mitad que dejaron el marcador en un decepcionante 2-2.

El desarrollo parecía seguir el guion esperado para los pupilos de Fred Grim. La apertura del marcador llegó de la mano de Davy Klaassen, que capitalizó una precisa asistencia del joven Mika Godts. El segundo tanto, obra del delantero danés Kasper Dolberg en el minuto 28, parecía sentenciar el encuentro.

Sin embargo, la segunda mitad dibujó un escenario diferente. El conjunto de Deventer, que suma seis jornadas sin victorias -con cinco empates-, encontró en la desconcentración ajacied la vía para rescatar un punto. El descuento llegó mediante Thibo Baeten, quien aprovechó una asistencia de Evert Lindthorst para recortar distancias.

El empate definitivo, obra de Milan Smit en el minuto 67 tras una habilitación de Jakob Breum, representó la culminación de una segunda actuación para el olvido. La volea ejecutada dentro del área dejó sin opciones al guardameta y certificó el segundo empate en tres jornadas para un equipo que ve cómo sus opciones de pelear por el título doméstico se desvanecen.

Este resultado contextualiza una dinámica preocupante. La humillante derrota por 6-0 sufrida el pasado miércoles ante el AZ Alkmaar en octavos de la Copa de Países Bajos representa uno de los resultados más dolorosos en la historia reciente del club. La eliminación con semejante goleada expuso las carencias defensivas y la falta de liderazgo en un plantel que parece haber perdido la chispa que le caracterizaba.

La situación en la Eredivisie resulta cada vez más comprometida. Con este último empate, el Ajax se mantiene a dos puntos del segundo puesto, ocupado por el Feyenoord, pero a quince del líder absoluto, el PSV Eindhoven. La brecha es abismal y las opciones de remontada parecen utópicas, considerando el irregular rendimiento mostrado.

El calendario no ayuda. Mientras el Ajax intenta recomponerse, el PSV visita al Fortuna Sittard para consolidar su liderato, y el Feyenoord se mide mañana al Sparta Rotterdam en el derbi de la ciudad del Puerto. La presión sobre los jugadores es máxima, y la necesidad de reacción inmediata se ha convertido en obligación para evitar que la temporada se desmorone.

Pero el foco principal recae en el compromiso del próximo miércoles en la Champions League. El Villarreal, rival directo en la lucha por la permanencia europea, espera en el Estadio de la Cerámica un Ajax maltrecho. El conjunto español, que también atraviesa incertidumbre en LaLiga, verá en esta debilidad una oportunidad de oro para sumar puntos vitales.

La fase de liguilla de la Champions ha resultado más exigente de lo anticipado. La posición en la parte baja de la tabla refleja dificultades para adaptarse al nuevo formato, donde cada punto es crucial y los errores se pagan caros.

El análisis del rendimiento colectivo revela aristas preocupantes. La fragilidad defensiva exhibida evidencia problemas de concentración, coordinación y liderazgo en la retaguardia. La capacidad de reacción ante la adversidad resulta cuestionable; una vez encajado el primer gol, el equipo pareció desmoronarse psicológicamente.

En el aspecto ofensivo, aunque la capacidad para generar ocasiones sigue presente, la efectividad y frialdad en los momentos decisivos han desaparecido. La falta de un referente claro en ataque se hace patente cuando el partido se complica.

La gestión de Fred Grim también entra en el ojo del huracán. El entrenador no ha logrado encontrar la tecla para revertir la dinámica negativa. Sus decisiones tácticas y la capacidad de motivar un plantel afectado son cuestionadas. La falta de soluciones claras en el banquillo se traduce en una sensación de impotencia que se transmite a los jugadores.

El contexto histórico del Ajax hace esta situación más dolorosa. Un club que ha conquistado Europa cuatro veces no está acostumbrado a estas humillaciones. La afición, exigente y conocedora, exige respuestas inmediatas que hasta el momento no llegan.

Esta crisis tiene implicaciones económicas importantes. La eliminación prematura de la Copa priva al club de un título y de ingresos asociados. La posible falta de clasificación para los playoffs de la Champions supondría un golpe durísimo a las arcas del club, que depende de los ingresos europeos.

La presión mediática en Países Bajos es absoluta. Los medios no dan crédito a la debacle de un equipo que hace meses era candidato a todo. Las críticas a la dirección deportiva y a las decisiones estratégicas crean un clima de tensión que dificulta la recuperación.

En el vestuario, los jugadores sienten frustración y urgencia. Las figuras experimentadas como Davy Klaassen deben asumir mayor liderazgo. La juventud de talentos como Godts y Dolberg necesita veteranía para complementarse.

El Villarreal no estará para celebrar las desgracias ajaciedes. Marcelino sabe que un Ajax herido es un rival peligroso. La necesidad de reivindicación puede ser un motor poderoso, y los españoles deberán estar preparados para un equipo que saldrá a demostrar que la crisis es pasajera.

La clave del encuentro estará en quién impone su ritmo. Si el Villarreal mantiene la calma y aprovecha los espacios, podría llevarse los puntos. Si el Ajax consigue una actuación sólida, el partido podría ser el punto de inflexión que necesita.

La Champions League ha sido tradicionalmente el escenario donde el Ajax ha mostrado su mejor versión. Los recuerdos de Cruyff, las hazañas de los 90 o la aventura de 2018-2019 demuestran que este club sabe brillar en Europa. Esa herencia debe guiar al equipo actual en su momento de oscuridad.

La situación es crítica, pero no irreversible. El fútbol moderno está lleno de equipos que han salido de crisis peores. La capacidad de resiliencia, la unidad del grupo y la claridad de ideas serán fundamentales. El partido contra el Villarreal es una oportunidad para recuperar autoestima, confianza e identidad.

La afición ajacied, fiel y apasionada, seguirá apoyando. Los cánticos en el Johan Cruyff Arena, aunque ahora entonados con preocupación, volverán a resonar con alegría si el equipo demuestra entrega. El tiempo juega en contra, pero la historia del Ajax está llena de adversidades convertidas en grandes gestas.

En conclusión, la semana negra del Ajax es un recordatorio de que en el fútbol moderno no hay equipos intocables. La competencia es feroz y la constancia es clave. El conjunto holandés tiene una doble oportunidad: revertir su situación en la Eredivisie y resurgir en Champions contra el Villarreal. El mundo del fútbol observa si este gigante dormido despierta a tiempo.

Referencias