Real Madrid vs Mónaco: horario, dónde ver y claves del duelo Champions

Los blancos necesitan la victoria para mantenerse en puestos de privilegio mientras Mbappé se reencuentra con su exequipo en el Bernabéu

El Real Madrid afronta un compromiso trascendental en la Champions League ante el Mónaco en el Santiago Bernabéu. Este encuentro, correspondiente a la séptima jornada de la fase de ligas, se presenta como una auténtica final para los intereses merengues, que buscan asegurar su presencia entre los ocho primeros clasificados que acceden directamente a los octavos de final. La presión es máxima tras la derrota sufrida en la última jornada contra el Manchester City por 1-2, resultado que complica la situación en la tabla y obliga a los de Álvaro Arbeloa a no dejar escapar más puntos en casa.

El duelo adquiere un cariz especial por ser el debut oficial de Álvaro Arbeloa en la máxima competición continental como entrenador del primer equipo blanco. El técnico, que conoce a la perfección la idiosincrasia del club tras su etapa como jugador, tendrá que demostrar su capacidad para gestionar la presión en un momento crítico de la temporada. La confianza depositada en su figura es total, pero los resultados son imperativos cuando quedan tan solo dos jornadas para el cierre de esta fase inicial.

Una de las grandes atracciones del encuentro será el reencuentro de Kylian Mbappé con el equipo que le vio crecer y desarrollarse como futbolista profesional. El delantero francés, que inició su carrera en las categorías inferiores del Mónaco antes de dar el salto al PSG, regresa ahora con la elástica madridista en un contexto emocionalmente cargado. Su rendimiento será clave para desequilibrar una defensa monegasca que, aunque competitiva, tendrá que emplearse a fondo para contener el potencial ofensivo del conjunto blanco.

El Mónaco llega a este duelo en una situación intermedia de la tabla, ocupando posiciones de play-off con un balance de dos victorias y tres empates en seis jornadas. A pesar de no partir como favorito en las casas de apuestas, el conjunto francés ha demostrado en esta temporada que puede competir de tú a tú con los grandes. La prueba más evidente fue la victoria cosechada contra el Barcelona en la primera jornada por 2-1, resultado que demostró su capacidad para dar la sorpresa en cualquier escenario. Su plantilla combina juventud y experiencia, con un estilo de juego proactivo que busca sorprender a los rivales más poderosos.

El historial entre ambos equipos es breve pero intensamente recordado por la afición madridista. La única vez que se enfrentaron fue en los cuartos de final de la Champions League 2003/04, una eliminatoria que quedó grabada en la memoria colectiva. El Real Madrid ganó el partido de ida en el Bernabéu por un contundente 4-2, pero la vuelta en el Louis II se convirtió en una pesadilla. El Mónaco se impuso por 3-1 y logró el pase a semifinales gracias al valor de los goles marcados fuera de casa, un reglamento que dejó fuera a los blancos en una de las eliminatorias más dolorosas de los últimos años.

Desde entonces, mucho ha cambiado en ambos clubes, pero el recuerdo de aquella eliminatoria sigue presente. El Real Madrid, con su palmarés repleto de éxitos europeos, buscará la revancha histórica en un contexto completamente diferente. La nueva fase de ligas ofrece una segunda oportunidad que no existía en el formato de eliminación directa, pero la urgencia de sumar los tres puntes es la misma.

Los detalles prácticos del encuentro son fundamentales para los aficionados. El partido se disputará el próximo martes 20 de enero de 2026 a las 21:00 horas en el mítico Estadio Santiago Bernabéu. La cita será retransmitida en directo a través de Movistar+ Liga de Campeones, el canal especializado en la competición que ofrece cobertura exhaustiva de todos los encuentros. La previa comenzará con antelación para analizar las claves del duelo y las posibles alineaciones.

El sistema de competición de esta edición de la Champions League añige una capa adicional de tensión a cada encuentro. Los ocho primeros clasificados acceden directamente a los octavos de final, una meta que el Real Madrid se ha marcado como objetivo ineludible. Los equipos que finalicen entre la novena y la vigesimocuarta posición deberán disputar una ronda de play-offs eliminatorios, un escenario que los blancos quieren evitar a toda costa. Por debajo de la 25ª plaza, la eliminación es directa y supondría un fracaso histórico para cualquier grande europeo.

La clasificación actual refleja una pelea cerradísima por las plazas de privilegio. Cada punto sumado o perdido puede significar saltar varias posiciones o caer en la tabla, por lo que la victoria contra el Mónaco es prácticamente obligatoria. El Real Madrid no puede permitirse otro tropiezo si quiere depender de sí mismo en la última jornada. La presión, por tanto, recae completamente sobre los hombros de los jugadores y el cuerpo técnico.

Desde el punto de vista táctico, el encuentro presenta múltiples interrogantes. Arbeloa deberá decidir si mantiene la línea de tres centrales que ha utilizado en las últimas jornadas o vuelve a un sistema más tradicional con cuatro defensas. La presencia de Mbappé en punta es innegociable, pero su acompañamiento en la delantera dependerá del estado físico del resto de atacantes. Por su parte, el Mónaco probablemente apostará por un bloque compacto y transiciones rápidas, explotando el espacio que deje el Real Madrid en las subidas de sus laterales.

El factor casa será determinante. El Santiago Bernabéu se espera que esté a toda su capacidad y genere un ambiente propicio para que los jugadores encuentren el impulso necesario. La afición madridista es consciente de la importancia del duelo y responderá con el apoyo incondicional que caracteriza a la mejor hinchada del mundo. Esa conexión entre público y equipo puede ser la clave para desbloquear un encuentro que se prevé complicado.

En el apartado individual, además de Mbappé, jugadores como Vinícius Jr., Jude Bellingham y Thibaut Courtois tendrán un papel protagonista. El brasileño necesita recuperar su mejor versión, el inglés debe seguir demostrando por qué es uno de los mejores centrocampistas del mundo y el belga tiene que mantener la solidez bajo palos que le ha convertido en un pilar defensivo. Por parte del Mónaco, su delantero estrella y la creatividad de sus centrocampistas serán las armas para intentar sorprender.

El calendario no da tregua y la exigencia física y mental es máxima. Tras el duelo contra el Mónaco, el Real Madrid cerrará la fase de ligas el miércoles 21 de enero ante otro rival de entidad. La rotación será clave para mantener el nivel, pero Arbeloa no podrá guardarse a sus mejores jugadores si quiere asegurar la victoria. El equilibrio entre descanso y competitividad marcará las decisiones del once inicial.

En definitiva, el Real Madrid-Mónaco de este martes es mucho más que un partido de fútbol. Es una cita con la historia reciente del club, una oportunidad de oro para consolidar el proyecto de Arbeloa y un reencuentro emocional para Mbappé. Los tres puntos son innegociables para seguir soñando con la Champions League y evitar los complicados play-offs. La cita está marcada en rojo en el calendario de cualquier aficionado madridista que no quiera perderse un duelo que puede definir el futuro inmediato del equipo en la competición más prestigiosa del continente.

Referencias