Girona vence al Espanyol con doblete de Vanat en polémico derbi

Dos penaltis convertidos por el delantero dan la victoria al Girona, que suma su tercer triunfo consecutivo y se aleja del descenso

El Girona consiguió una importante victoria en el derbi catalán ante el Espanyol en el RCDE Stadium, imponiéndose por 0-2 gracias a un doblete de Vanat desde el punto de penalti. Este resultado permite al conjunto gerundense sumar su tercer triunfo consecutivo y distanciarse de las posiciones de descenso, mientras que el Espanyol ve cómo la derrota complica su situación en la tabla.

El encuentro, correspondiente a la jornada liguera, estuvo marcado por la polémica arbitral en torno a las dos penas máximas señaladas a favor del Girona, especialmente la primera, que generó gran malestar en la grada local. El delantero Vanat se convirtió en el protagonista absoluto de la noche al transformar ambos lanzamientos, demostrando una frialdad excepcional bajo presión.

Desarrollo del partido

La primera mitad del derbi transcurrió con un dominio claro del Espanyol, que salió al campo con una actitud ofensiva y la intención de hacerse con el control del balón desde el inicio. Los periquitos crearon varias ocasiones de peligro y estuvieron cerca de adelantarse en el marcador en múltiples ocasiones. Sin embargo, la falta de efectividad en los metros finales impidió que los locales materializaran su superioridad.

El Girona, por su parte, optó por una postura más conservadora, esperando su oportunidad para salir al contrataque. La defensa gerundense se mostró sólida y bien organizada, neutralizando los intentos del Espanyol y manteniendo el empate a cero hasta el descanso. La igualdad en el marcador reflejaba el desarrollo de una primera parte donde el Espanyol tuvo más la pelota, pero sin conseguir traducirlo en goles.

La segunda mitad comenzó con un guion similar, pero una decisión arbitral cambiaría por completo el rumbo del encuentro. El árbitro señaló un penalti a favor del Girona por una acción dentro del área que generó numerosas protestas por parte de los jugadores y la afición del Espanyol. La polémica se acrecentó cuando Dmitrovic detuvo el lanzamiento inicial de Vanat, pero el colegiado ordenó repetir la ejecución argumentando una anticipación del portero serbio.

Vanat no perdonó en la segunda oportunidad y batió a Dmitrovic, poniendo el 0-1 en el marcador. Este gol desestabilizó emocionalmente al Espanyol, que vio cómo el partido se le escapaba de las manos tras haber dominado buena parte del encuentro. La frustración se apoderó de los jugadores locales, que comenzaron a mostrar signos de desesperación.

El Girona, una vez adelantado en el marcador, replegó líneas y se dedicó a defender su ventaja. El portero Gazzaniga se convirtió en una de las figuras de su equipo, realizando varias intervenciones de mérito que impidieron el empate del Espanyol. La resistencia defensiva del conjunto visitante se mantuvo firme ante el asedio local.

Polémica y lanzamiento de objetos

Los minutos finales del encuentro estuvieron cargados de tensión. En el tiempo añadido, una nueva acción dentro del área del Espanyol provocó el segundo penalti a favor del Girona. Vanat volvió a ser el encargado de ejecutarlo y, con la misma frialdad que en el primer lanzamiento, batió de nuevo a Dmitrovic para establecer el 0-2 definitivo.

La celebración del gol desencadenó una reacción violenta en una parte de la afición del Espanyol, que comenzó a lanzar botellas y otros objetos hacia el campo, alcanzando incluso al portero Gazzaniga. Este incidente obligó a detener el partido momentáneamente y podría tener consecuencias disciplinarias para el club periquito. El lanzamiento de objetos desde la grada es una conducta que la Liga y las autoridades deportivas castigan con sanciones económicas y, en casos graves, con partidos a puerta cerrada.

Actuaciones individuales

Vanat fue sin duda el hombre del partido. Su capacidad para mantener la calma en dos lanzamientos de penalti decisivos, especialmente tras la repetición del primero, demuestra su calidad mental y técnica. El delantero se ha consolidado como un referente ofensivo para el Girona en las últimas jornadas, y su contribución resulta fundamental para los objetivos del equipo.

Por su parte, Gazzaniga tuvo una actuación sobresaliente bajo palos. El portero argentino respondió con acierto a las ocasiones claras del Espanyol y demostró seguridad en los momentos de presión. Su intervención fue clave para mantener la portería a cero y asegurar los tres puntos para su equipo.

En el lado del Espanyol, Dmitrovic tuvo una actuación paradójica. Aunque detuvo el primer penalti, la repetición del lanzamiento le dejó sin opciones. Durante el resto del encuentro, el portero serbio realizó algunas paradas importantes, pero no pudo evitar la derrota de su equipo.

Reacciones postpartido

Las declaraciones de los protagonistas reflejaron las diferentes sensaciones en ambos bandos. El entrenador del Girona mostró su satisfacción por la victoria y destacó la capacidad de su equipo para competir en un derbi tan complicado. "Al final es un derbi y ambos equipos nos jugamos la vida. Hemos sabido competir que es lo más importante", comentó el técnico, quien también valoró el dominio del Espanyol en la primera parte: "La primera hemos dominado mucho más. En la segunda nos ha quitado el balón. La diferencia con el inicio es que sabemos competir mucho mejor".

El técnico del Espanyol, por su parte, mostró su frustración por el resultado y la polémica de los penaltis. "Nos terminamos desesperando un poco. La decisión del primer penalti es muy rigurosa. Eso nos hizo perder la paciencia", señaló el entrenador, quien consideró que "lo justo hubiera sido un empate, pero en el fútbol lo justo es quién hace los goles". El técnico reconoció la necesidad de mejorar en efectividad: "Hay que trabajar más en efectividad, en ser más incisivos. Hay que corregir en las dos área. De ánimos estamos bien, aunque duele perder hoy".

Implicaciones en la clasificación

Con esta victoria, el Girona consigue su tercer triunfo consecutivo, una racha que le permite escapar de las posiciones de descenso y mirar hacia la mitad de la tabla con optimismo. El equipo ha encontrado la regularidad que le faltaba al inicio de la temporada y demuestra una solidez defensiva y una efectividad en ataque que le convierten en un rival difícil de batir.

Por el contrario, el Espanyol ve cómo esta derrota complica su situación en la clasificación. Aunque el equipo ha mostrado buen nivel en varios partidos, la falta de puntos en momentos clave le deja en una posición incómoda. La necesidad de mejorar la efectividad ofensiva se ha convertido en una prioridad para el cuerpo técnico.

Análisis táctico

Desde el punto de vista táctico, el partido mostró dos equipos con enfoques diferentes. El Espanyol planteó un sistema ofensivo con presión alta y control del balón, buscando crear superioridad en las bandas y centrar al área. Sin embargo, la falta de acierto en la definición y la resistencia defensiva del Girona frustraron sus planes.

El Girona, dirigido por su entrenador, optó por una estrategia más pragmática. La defensa bien estructurada y la búsqueda de contragolpes permitieron al equipo mantenerse en el partido a pesar del dominio local. La capacidad para aprovechar las oportunidades, en este caso los dos penaltis, demuestra la efectividad del plan táctico visitante.

El futuro inmediato

Para el Girona, el objetivo será mantener esta buena dinámica en las próximas jornadas. La confianza ganada con esta racha de victorias debe servir para afrontar los próximos compromisos con la misma intensidad y concentración. La estabilidad defensiva y la efectividad ofensiva serán claves para consolidar la posición del equipo en la tabla.

El Espanyol, por su parte, deberá levantar la moral del vestuario tras esta derrota. El equipo ha demostrado calidad en el juego, pero necesita traducirlo en resultados positivos. La mejora en la definición de las ocasiones creadas será fundamental para revertir la situación en las próximas jornadas. Además, el club deberá afrontar las posibles consecuencias disciplinarias por el lanzamiento de objetos durante el partido.

Conclusión

El derbi catalán dejó un sabor agridulce para el Espanyol y un gran sabor de boca para el Girona. La victoria visitante, conseguida gracias al doblete de Vanat desde el punto de penalti, refleja la importancia de la efectividad en el fútbol moderno. Mientras el Espanyol dominó pero no definió, el Girona aprovechó sus oportunidades y demostró una solidez defensiva que le permitió llevarse los tres puntos. La polémica de los penaltis y el lamentable incidente con el lanzamiento de objetos ensombrecieron un partido que, por lo demás, mostró la intensidad y la rivalidad propia de un derbi catalán.

Referencias