Joao Cancelo regresa al Barcelona perdonando 4,5 millones de euros

El lateral portugués acepta una drástica rebaja salarial para volver al Camp Nou tras la lesión de Christensen y su complicada situación en el Al-Hilal

Joao Cancelo vuelve a vestir la elástica del FC Barcelona. La presentación oficial del portugués como nuevo jugador del club azulgrana se produjo este martes en un ambiente marcado por la tensión y la incertidumbre de las últimas horas, tal y como él mismo reconoció ante los medios de comunicación. Su regreso a la Ciudad Condal no ha sido un camino de rosas, sino el resultado de una serie de circunstancias excepcionales que han hecho posible uno de los fichajes más comentados de este mercado invernal.

El carrilero luso ya pasó por el Barcelona durante la temporada 2024-2025, cuando llegó cedido desde el Manchester City en las últimas horas del mercado de verano como solución de emergencia para Xavi Hernández. Aquella experiencia, sin embargo, quedó lejos de las expectativas iniciales. Ahora, un año y medio después, la historia se repite, pero con matices muy diferentes. Cancelo regresa no como una opción de lujo, sino como un remedio en tiempos de precariedad económica para un club que vuelve a moverse con agujas en el ojo del huracán financiero.

Las circunstancias que han propiciado este retorno son, cuanto menos, inusuales. Por un lado, el Al-Hilal, club propietario de los derechos federativos del jugador hasta 2027, decidió no inscribirle en la competición saudí debido a una lesión que sufrió en el mes de septiembre. Esta situación dejaba a Cancelo en un limbo deportivo, entrenando por su cuenta y sin poder disputar partidos oficiales. Por otro lado, en Barcelona, el panorama cambió radicalmente justo antes de que finalizara el año 2025, cuando Andreas Christensen sufrió una rotura parcial en el ligamento cruzado de su rodilla que le mantendrá alejado de los terrenos de juego durante cinco meses.

Esta doble coyuntura, tanto en Arabia Saudí como en Cataluña, abrió una ventana de oportunidad que el presidente Joan Laporta y el director deportivo Deco supieron aprovechar. Sin la lesión del central danés, el Barcelona no habría tenido margen salarial para incorporar a ningún futbolista. Sin la falta de inscripción de Cancelo en el Al-Hilal, el portugués no habría estado disponible para negociar. Así de simple. Así de complejo.

El aspecto económico de esta operación es, sin duda, el más llamativo. El Barcelona se encontraba con la posibilidad de utilizar el 80% del salario de Christensen para reforzar la plantilla, tal y como establece el reglamento de LaLiga en casos de lesión grave y prolongada. El central percibe anualmente más de 12 millones de euros, una cifra elevada que firmó como agente libre en 2022. El 80% de esta cantidad asciende a 9,6 millones, pero al tratarse de una operación a mitad de temporada, el margen real disponible para el club se reducía a la mitad: 4,8 millones de euros.

Aquí es donde entra en juego la voluntad de Cancelo. En el Al-Hilal, el ex del Valencia y del Inter de Milán percibía la nada despreciable cifra de 17 millones de euros anuales. Al estar ya en el mes de enero, al portugués le restaba por cobrar la mitad de esa cantidad, es decir, 8,5 millones. Sin embargo, para hacer posible su regreso al Barcelona, Cancelo ha aceptado una reducción drástica de sus pretensiones económicas.

Según las fuentes consultadas, el acuerdo final establece que Joao Cancelo percibirá aproximadamente 4 millones de euros por los seis meses que restan de temporada. Esto supone una renuncia de 4,5 millones respecto a lo que le correspondía cobrar en Arabia Saudí. Un gesto que no pasa desapercibido en una época donde el fair play financiera marca el día a día de las grandes entidades europeas.

Durante su comparecencia ante la prensa, el lateral mostró una actitud conciliadora y claramente comprometida con el proyecto blaugrana. "Cuando Deco me llamó, le dije a mi novia que esperaría hasta que me fichasen", reconoció el futbolista de Barreiro. Sus palabras reflejan una voluntad inequívoca de volver a formar parte de la familia culé, por encima de las consideraciones económicas. Cancelo también admitió que había "más clubes interesados" en sus servicios, pero su prioridad siempre fue el Barcelona.

La operación, sin embargo, no está exenta de riesgos. El jugador llega tras una lesión que le ha mantenido inactivo durante varios meses, por lo que su estado físico y su ritmo de competición son incógnitas. Además, la presión en el Barcelona es máxima, y las expectativas de la afición no siempre se ajustan a la realidad de un plantel que vive una constante reconstrucción.

Desde el punto de vista deportivo, Cancelo aporta versatilidad. Puede actuar tanto en el carril derecho como en el izquierdo, y su perfil ofensivo encaja con el estilo de juego que quiere implementar el cuerpo técnico. Su experiencia en las grandes ligas europeas y su polivalencia son activos valiosos para un equipo que aspira a competir en todas las frentes.

La directiva del Barcelona, por su parte, ha movido ficha con inteligencia. Aprovechar una situación de emergencia para reforzar una posición clave sin desembolsar cantidades desorbitadas es una muestra de pragmatismo en un contexto económico adverso. La lesión de Christensen, que en un primer momento podía considerarse un duro golpe, se ha convertido en una oportunidad para reforzar el lateral con un jugador de nivel internacional.

El mercado de fichajes invernal está siendo especialmente complejo para los grandes clubes españoles, sometidos a estrictos controles económicos. La capacidad de generar margen salarial a través de lesiones de jugadores clave es una herramienta que pocos han sabido utilizar con tanta eficacia como el Barcelona en esta ocasión.

Para Cancelo, este regreso representa una segunda oportunidad. La primera etapa no dejó el recuerdo que él hubiera deseado, pero el futbolista maduró la idea de que tenía "una cuenta pendiente" con el club y con la afición. Ahora, con la mente despejada y la motivación renovada, buscará demostrar su verdadero valor en el terreno de juego.

La afición culé recibirá con los brazos abiertos a un jugador que ha demostrado compromiso desde el minuto uno. La renuncia económica, en tiempos donde el dinero parece lo único que importa, es un gesto que genera empatía y reconocimiento. Los seguidores valoran este tipo de actitudes, que refuerzan el vínculo emocional entre el deportista y la entidad.

A nivel institucional, este fichaje refuerza la política de Laporta de buscar soluciones creativas a los problemas deportivos sin comprometer el futuro económico del club. La gestión de los salarios, el aprovechamiento de las reglas de LaLiga y la capacidad de convencer a jugadores de renombre para que acepten rebajas son habilidades que han marcado su mandato.

El tiempo dirá si esta operación es un éxito rotundo o una solución temporal. Mientras tanto, Joao Cancelo ya está disponible para su entrenador, con la ilusión de un niño y la responsabilidad de un veterano. Su historia con el Barcelona vuelve a escribirse, esta vez con tinta de compromiso, sacrificio y, sobre todo, amor al club.

El próximo desafío será ganarse un puesto en el once titular y demostrar que merece la pena la apuesta que ha hecho el club por él. Con la temporada en su punto álgido y los objetivos aún por decidirse, el portugués tiene la oportunidad de convertirse en un héroe inesperado de esta nueva era blaugrana. La pelota está en su tejado, o mejor dicho, en sus pies.

Referencias