La victoria del Barcelona en la Supercopa de España ha generado una oleada de satisfacción en el seno del club culé. Tras imponerse por 3-2 al Real Madrid en una emocionante final disputada en Yeda, los jugadores y directivos no dudaron en expresar su alegría y destacar los aspectos clave de un triunfo que supone el primer título de la temporada.
El momento del pitido final de Munuera Montero desató la euforia en el banquillo y en el terreno de juego. Raphinha, quien una vez más fue elegido como el mejor jugador del encuentro, se convirtió en el centro de atención al pasearse por el césped con una bandera de Brasil anudada a su cintura. El brasileño, con unas gafas de sol que lucían bien entrada la noche saudí, recogió su medalla y levantó el trofeo con una sonrisa que reflejaba la importancia del momento.
Los compañeros del extremo no escatimaron elogios hacia su figura. Pedri, uno de los pilares del centro del campo, fue especialmente claro al valorar la contribución del carioca. "Rafa nos aporta muchísimo, siempre está buscando el espacio y el trabajo que realiza para el equipo es fundamental", comentó el canario ante los medios. El joven futbolista consideró que la temporada anterior no se reconoció suficientemente el rendimiento del brasileño, algo que ahora queda patente: "Para nosotros es un crack".
Robert Lewandowski, autor de uno de los goles en la final, quiso poner el foco en el trabajo colectivo. "Marca goles, busca espacios, pero lo más importante es que jugamos como un equipo", señaló el delantero polaco. Su experiencia le permite contextualizar cada victoria ante el eterno rival, y no dudó en subrayar el significado especial de este triunfo. "Estamos muy satisfechos, hemos conseguido un título más y siempre que derrotamos al Madrid es algo grande", afirmó con contundencia.
El goleador del Barcelona analizó con detalle el desarrollo del encuentro. Observó que el conjunto blanco planteó un bloque muy retrasado, lo que obligó a los suyos a buscar alternativas. "A veces necesitamos un poco más de paciencia, mover el balón de un lado a otro para encontrar huecos", explicó. Lewandowski dejó claro que ante un rival de esta entidad no hay margen para relajaciones: "Contra ellos siempre hay que dar el máximo porcentaje". La victoria por 3-2 certificó un nuevo trofeo para las vitrinas del club y un motivo de gran satisfacción para la plantilla.
Pedri ofreció su visión sobre los momentos clave del partido, especialmente los sucedidos justo antes del descanso. "Vinícius marcó un golazo, ellos son muy peligrosos en transiciones, luego conseguimos el nuestro, parecía que el árbitro iba a pitar el final, pero entonces llegó el segundo del Madrid", relató el centrocampista. Esta secuencia obligó al equipo a mantener la concentración y a seguir buscando la portería contraria en la segunda mitad.
Uno de los aspectos más destacados de la previa fue el discurso motivador de Ronald Araujo. El defensa uruguayo, que volvió a tener minutos después de su lesión, se dirigió a sus compañeros en el vestuario con palabras que calaron hondo. "Ronald nos transmite mucho, tanto dentro como fuera del campo. El mensaje que nos dio antes de saltar al terreno de juego nos ilusionó a todos", reveló Pedri. Raphinha corroboró esta versión: "Pudimos demostrarle el cariño que le tenemos. Es fundamental para nosotros. Pasó por una situación complicada, pero si él está bien, todos estamos bien".
La unidad del grupo es uno de los sellos de identidad de este Barcelona, algo que Joan Laporta no dudó en destacar. El presidente del club subió al estrado desde el propio césped para levantar el trofeo y lanzar un mensaje optimista de cara al futuro. "Siempre decimos que somos como una gran familia, y así es", manifestó. Laporta se mostró ambicioso al hablar de los objetivos para esta campaña: "Nos gustaría repetir lo conseguido la temporada pasada, si es posible con algo más, y hemos comenzado con esta Supercopa".
En el terreno de las relaciones institucionales, el máximo mandatario azulgrana confirmó que mantuvo un encuentro cordial con su homólogo madridista tras el partido. "Me ha saludado, con mucha cordialidad. Si la situación hubiera sido la inversa, yo habría hecho lo mismo", comentó sobre el saludo con Florentino Pérez. Este gesto refleja el respeto entre ambas entidades pese a la intensidad de la rivalidad.
La final, disputada en el escenario de Yeda, puso de manifiesto las diferencias en el momento de forma de ambos equipos. El Barcelona llegaba con mayor rodaje tras una semifinal convincente y liderando la competición doméstica, mientras que el Madrid buscaba encontrar su mejor versión. El resultado refleja el buen momento del conjunto de Xavi Hernández, que supo sobreponerse a los momentos de adversidad durante el encuentro.
El título de Supercopa se suma a la cuenta de trofeos del Barcelona y marca el camino que la entidad quiere seguir esta temporada. La combinación entre veteranía y juventud, la solidez defensiva y el talento ofensivo, y sobre todo el espíritu de equipo, son los ingredientes que han llevado al club a levantar el primer título en juego. La plantilla ya piensa en los siguientes objetivos, pero por ahora disfruta de un triunfo que, como afirmó Lewandowski, siempre tiene un sabor especial cuando el rival es el Real Madrid.