Edison Flores apoya a su hermana en la Liga de Vóley: 'Coincidencias de la vida'

El futbolista de Universitario asistió al Polideportivo Lucha Fuentes para animar a Wendy Flores, quien se enfrentaba a Alianza Lima con Rebaza Acosta

El pasado fin de semana, el Polideportivo Lucha Fuentes se convirtió en el escenario de un encuentro inolvidable para la familia Flores. Mientras Alianza Lima y Rebaza Acosta disputaban un vibrante partido por la Liga Peruana de Vóley, la presencia de Edison Flores, la estrella del Universitario de Deportes, robó parte de los reflectores. Su asistencia, sin embargo, no respondía a una simple afición por el vóley, sino a un motivo mucho más personal: apoyar a su hermana Wendy Flores, quien forma parte del plantel rival.

El compromiso, correspondiente a una nueva jornada del certamen nacional, finalizó con victoria para las blanquiazules por un contundente 3-1. Los parciales reflejaron la superioridad inicial del equipo de Facundo Morando, que se adueñó de los dos primeros sets con marcadores de 25-21 y 25-15. No obstante, el conjunto de Wendy Flores demostró carácter y reaccionó en el tercer capítulo, imponiéndose 18-25. La experiencia y solidez de Alianza Lima prevaleció finalmente en el cuarto set, cerrando el encuentro con un 25-17 que les otorgó los tres puntos en juego.

Más allá del resultado deportivo, lo que realmente captó la atención de medios y aficionados fue la imagen de Edison Flores en las gradas, vistiendo ropa casual y mostrando un apoyo incondicional que trascendía los colores de su club de fútbol. En declaraciones exclusivas para Latina Deportes, el internacional peruano desveló las razones que lo llevaron hasta el recinto deportivo, ubicado en el distrito de San Miguel.

"Vengo a alentar a mi hermana, mi hermana me invitó", explicó con sencillez el popular 'Orejas'. "Primera vez por aquí y la verdad que el polideportivo está bien bonito. Coincidencias de la vida que jugará contra Alianza Lima", añadió entre sonrisas, reconociendo la paradoja de animar al rival de su equipo de fútbol.

La relación fraternal entre Edison y Wendy Flores trasciende las diferencias institucionales. Mientras el mayor ha consolidado su carrera en el fútbol profesional, primero en el extranjero y ahora en Universitario, la menor ha forjado su propio camino en la élite del vóley peruano. Su presencia en Rebaza Acosta la convierte en una de las promesas del deporte nacional, y el apoyo de su hermano resulta fundamental en su desarrollo deportivo.

El futbolista reconoció que esta era su primera visita al Polideportivo Lucha Fuentes, y no ocultó su admiración por las instalaciones. "Quedé impresionado con la infraestructura", confesó, destacando las condiciones del venue que alberga encuentros de alto nivel. Su entusiasmo por el vóley, aunque reciente, parece genuino, y dejó entrever su intención de convertirse en un asiduo de los partidos de su hermana.

Uno de los detalles más emotivos del encuentro fue la elección del dorsal por parte de Wendy Flores. La joven voleibolista porta el número 20 en su camiseta, una cifra que, según Edison, no es casualidad. "No le he preguntado sobre su número, pero seguramente es por mí", indicó con orgullo. "Ella me tiene demasiado cariño, yo también, ahora a apoyarla al máximo", enfatizó.

Este gesto simbólico refleja la profunda conexión entre ambos hermanos. En el mundo del deporte profesional, donde los compromisos y viajes dificultan el contacto familiar, pequeñas muestras como esta fortalecen los lazos afectivos. Edison prometió que, pese a su apretada agenda con Universitario, intentará asistir a más encuentros. "Ya le he dicho que este año trataré de venir a apoyarla. Obviamente cuando no se crucen los eventos que tenga pero la apoyaré lo más que se pueda", aseguró.

La presencia del futbolista generó diversas reacciones en redes sociales. Mientras algunos aficionados de Universitario celebraron el gesto familiar, otros fanáticos de Alianza Lima aprovecharon para bromear sobre su presencia en un evento del club rival. Sin embargo, la mayoría coincidió en valorar el gesto de unidad familiar por encima de las divisiones futbolísticas.

El caso de los Flores no es único en el deporte peruano. Historias de hermanos en disciplinas diferentes abundan, pero pocos con el nivel de exposición de Edison. Su apoyo público a Wendy no solo beneficia a la joven deportista, sino que también proyecta una imagen positiva del deportista, alejada de las rivalidades futbolísticas que a menudo generan polarización.

La Liga Peruana de Vóley ha ganado visibilidad en los últimos años, y la presencia de figuras como Edison Flores contribuye a su difusión. El torneo, que reúne a los mejores clubes del país, busca consolidarse como uno de los más competitivos de la región, y el respaldo de deportistas de élite de otras disciplinas siempre es bienvenido.

Por su parte, Wendy Flores continúa su preparación con Rebaza Acosta, un equipo que, pese a la derrota ante Alianza Lima, demostró potencial. La joven atacante, con la mirada puesta en la selección nacional, encontrará en su hermano un pilar emocional crucial para su desarrollo.

El Polideportivo Lucha Fuentes, inaugurado en 2018, se ha consolidado como uno de los escenarios deportivos más modernos de Lima. Con capacidad para 2,500 espectadores, ha albergado eventos internacionales y es sede habitual de los equipos de vóley capitalinos. La visita de Edison Flores pone de relieve la calidad de sus instalaciones, que cumplen con estándares internacionales.

En el ámbito del fútbol, Edison Flores se prepara para los próximos desafíos con Universitario, club con el que mantiene una relación especial desde su regreso al país. Su compromiso con el equipo crema no está en discusión, pero su gesto demuestra que las prioridades familiares pueden coexistir con la lealtad institucional.

La historia de los hermanos Flores sirve como ejemplo de cómo el deporte puede unir familias más allá de las diferencias disciplinarias. Mientras uno brilla en el campo de fútbol, la otra lo hace en la cancha de vóley, pero ambos comparten valores como el esfuerzo, la dedicación y el apoyo mutuo.

En declaraciones posteriores, Edison reiteró su compromiso con la carrera de su hermana. "Sé que será un lindo partido, pero sé que es difícil contra Alianza Lima. Ahora ella está concentrada, pero yo apoyándola por primera vez aquí y espero que sea constantemente", manifestó antes del inicio del encuentro.

La derrota de Rebaza Acosta no empañó el momento familiar. Al final del partido, Edison se acercó a felicitar a su hermana por el esfuerzo, demostrando que en el deporte, más allá de resultados, lo más importante es el camino recorrido y el apoyo incondicional.

Este episodio también abre el debate sobre la relación entre diferentes disciplinas deportivas en el Perú. La presencia de figuras del fútbol en eventos de vóley, básquetbol u otros deportes ayuda a crear una cultura deportiva más integrada, donde el éxito de unos beneficia a todos.

La Federación Peruana de Vóley ha aprovechado estos momentos para promocionar el torneo, reconociendo el valor mediático que aportan las visitas de estrellas como Flores. La institución espera que este tipo de gestos se repitan, fortaleciendo el ecosistema deportivo nacional.

Para Wendy Flores, contar con el respaldo de su hermano representa un impulso anímico invaluable. En un deporte donde la presión mental juega un papel crucial, saber que quienes más quieres están presentes marca la diferencia. Su rendimiento en la cancha, aunque no resultó en victoria, demostró su calidad y potencial.

El futuro de ambos hermanos luce prometedor. Edison buscará consolidar su legado en Universitario y potencialmente regresar a la selección nacional, mientras Wendy aspira a convertirse en una referente del vóley peruano. Lo que une sus caminos es el apoyo familiar, un valor que trasciende cualquier resultado deportivo.

La historia recuerda que detrás de cada deportista hay una red de apoyo, y que el éxito individual siempre está construido sobre cimientos colectivos. Edison Flores, con su gesto sencillo pero significativo, demostró que las rivalidades deportivas se quedan en la cancha, pero la familia es para siempre.

Referencias