Joventut se impone a San Pablo Burgos y asegura su plaza en la Copa

Tomic y Hunt protagonizan una exhibición ofensiva que certifica la clasificación del conjunto catalán para el torneo del KO

El Joventut de Badalona aseguró de manera matemática su presencia en la próxima edición de la Copa del Rey de baloncesto tras imponerse con autoridad al San Pablo Burgos en un encuentro correspondiente a la decimoquinta jornada de la Liga Endesa. La contundente actuación del conjunto catalán, liderado por un imparable Tomic y un demoledor Hunt, dejó claro el dominio visitante desde el primer cuarto y prácticamente sentenció el duelo antes del descanso, con un marcador de 48-35 a favor.

El pabellón burgalés presenció una exhibición de baloncesto de alto nivel por parte de los visitantes, que desde el salto inicial mostraron una intensidad defensiva y una eficiencia ofensiva difíciles de contrarrestar. Los de Penya salieron con una concentración máxima, conscientes de que una victoria les certificaría el billete para el torneo del KO, objetivo prioritario en esta primera fase de la competición. El primer cuarto terminó con un parcial de 22-15 que ya anticipaba lo que vendría después.

Desde el inicio, el Joventut impuso su ritmo mediante un juego interior-exterior que desconcertó por completo a la defensa local. Tomic, con una valoración de 39 puntos, demostró una vez más por qué es uno de los referentes indiscutibles del equipo, controlando el juego interior con una solvencia excepcional. El pívot croata capturó 12 rebotes, distribuyó 6 asistencias y anotó 22 puntos con un porcentaje de acierto del 68% en tiros de campo. Su capacidad para generar ventajas desde el poste bajo, sumada a su visión de juego para encontrar a los compañeros en las posiciones óptimas, resultó determinante para desmontar las defensas locales.

Por su parte, Hunt se convirtió en el verdugo ofensivo del encuentro, anotando nada menos que 35 puntos que mantuvieron al San Pablo Burgos siempre a distancia de seguridad. El escolta norteamericano firmó un 5 de 7 en triples, un 8 de 10 en tiros de dos puntos y un perfecto 4 de 4 desde la línea de personal. Su efectividad desde la línea de tres puntos, combinada con su capacidad para penetrar y finalizar en el aro, convirtió al escolta en una pesadilla insalvable para la defensa burgalesa. Cada vez que el conjunto local intentó acercarse en el marcador, Hunt aparecía con un lanzamiento demoledor que restablecía las diferencias.

El conjunto burgalés, pese a contar con el apoyo incondicional de su afición, no encontró respuestas efectivas para contrarrestar el poderío visitante. Las rotaciones del entrenador Joan Peñarroya intentaron varios esquemas defensivos, pasando de una defensa individual a una zona 2-3, pero la versatilidad del ataque del Joventut siempre encontró la manera de superarlos. Los locales, que llegaban al duelo con opciones reales de alcanzar los puestos de Copa, vieron cómo sus esperanzas se desvanecían ante la contundencia de un rival que no dio opción al error.

El partido se decantó claramente a favor de los catalanes en el tercer cuarto, donde un parcial de 12-0 entre el minuto 25 y el 28 sentenció virtualmente las opciones de los castellanos. Durante ese período, el Joventut mostró su mejor versión: defensa asfixiante que provocó pérdidas consecutivas del rival y transiciones rápidas que finalizaban en canasta fácil. Desde ese momento, la gestión del tiempo y el control del ritmo del juego por parte de los visitantes hicieron insalvable la diferencia para el San Pablo Burgos, que vio cómo el sueño de la Copa se escapaba de sus manos.

Con este triunfo, el Joventut alcanza la sexta posición en la clasificación general con un balance de 9 victorias y 6 derrotas, consolidándose así en los puestos de privilegio que otorgan el acceso directo a la fase final del campeonato. La victoria no solo refuerza la moral del grupo, sino que también certifica matemáticamente su participación en la Copa del Rey, un objetivo prioritario para la entidad a principio de temporada. Los de Badalona suman su cuarta victoria consecutiva lejos de casa, una racha que les acredita como uno de los equipos más en forma de la competición.

El técnico del Joventut, Carles Duran, mostró su satisfacción en la rueda de prensa posterior al encuentro, destacando el compromiso defensivo y la eficiencia ofensiva como claves del éxito. 'Hemos trabajado mucho en estos aspectos durante las últimas semanas y hoy hemos visto los frutos de ese esfuerzo. La actitud del grupo ha sido excepcional y eso se refleja en el resultado', comentó. Duran también elogió la química entre Tomic y Hunt: 'Cuando tus dos jugadores más talentosos están en este nivel, el equipo fluye de manera natural'.

Para el San Pablo Burgos, la derrota supone un revés importante en sus aspiraciones de alcanzar los puestos de Copa, quedando ahora a tres victorias de la zona de clasificación con solo dos jornadas por disputarse antes del corte. El entrenador Peñarroya reconoció la superioridad del rival pero confía en revertir la situación en los próximos compromisos. 'Nos han superado en todos los aspectos del juego. Ahora tenemos que levantarnos rápido porque nos jugamos mucho en los próximos partidos', señaló el técnico.

El próximo desafío para el Joventut será recibir al Real Madrid en el Palau Olímpic, un duelo de máximo nivel que servirá para medir el verdadero potencial de este equipo ante uno de los grandes favoritos al título. El encuentro, programado para el próximo domingo, se presenta como una auténtica prueba de fuego para un conjunto que quiere demostrar que puede competir de tú a tú con los gigantes de la competición. Por su parte, el San Pablo Burgos visitará la cancha del Baskonia en un partido que se presenta como una auténtica final para sus opciones de Copa. Los burgalenses necesitan una victoria prácticamente obligada para mantener vivas sus esperanzas.

La actuación conjunta de Tomic y Hunt no solo ha sido la clave de este triunfo, sino que también establece un precedente esperanzador de cara a los compromisos venideros. La química entre ambos jugadores, cada vez más consolidada a lo largo de la temporada, convierte al Joventut en un rival temible para cualquier equipo de la competición. En los últimos cinco partidos, el dúo promedia combinados 45 puntos y 15 rebotes por encuentro, números que explican el buen momento del equipo.

Además, el rendimiento del resto de la plantilla ha sido fundamental para sostener el nivel. Ante Tomic y Hunt, jugadores como Guillem Vives y Xabier López-Arostegui han aportado la solidez defensiva y el tiro exterior necesario para complementar el juego interior. Esta versatilidad en el roster permite a Carles Duran alternar esquemas y mantener un ritmo alto durante los 40 minutos, algo que ha sido clave en esta racha positiva.

En el lado burgalés, la falta de efectividad en el tiro exterior (un mediocre 28% en triples) y las 16 pérdidas de balón resultaron factores determinantes en su derrota. Los hombres más destacados fueron Thad McFadden con 18 puntos y Jasiel Rivero con 12 puntos y 7 rebotes, pero sus esfuerzos resultaron insuficientes ante la pegada colectiva del rival. La ausencia de Álex Renfroe por lesión también se notó en la dirección del juego, ya que el base esencial para el funcionamiento del equipo.

El Joventut demostró en Burgos que está en forma y con los objetivos claros. La clasificación para la Copa del Rey ya es un hecho, pero la ambición del grupo va más allá, aspirando a hacer un papel protagonista tanto en el torneo del KO como en el tramo final de la Liga Endesa. Con este nivel de juego, los de Badalona pueden soñar con grandes cosas esta temporada, incluyendo una posible pelea por los puestos de privilegio que dan acceso a la Euroliga de la próxima campaña.

Referencias