Bilal El Khannouss: el diamante del Leicester que seduce a Europa

El centrocampista marroquí de 20 años se perfila como uno de los fichajes más codiciados del verano tras el descenso de los 'foxes' a la Championship

El destino del Leicester City en esta temporada de Premier League parece estar sellado. Con apenas 18 puntos cosechados en 32 jornadas y tan solo seis encuentros por delante, el conjunto dirigido por Ruud van Nistelrooy acompañará al Southampton en su viaje de regreso a la Championship. Este domingo podrían certificarse matemáticamente su descenso, un desenlace que ya consideran inevitable en las oficinas del King Power Stadium. Lo que viene a continuación es un escenario que se repite cada año: el saqueo de los grandes clubes europeos a las plantillas de los equipos recién descendidos.

El fenómeno no es nuevo. Cada temporada, los gigantes del fútbol continental acechan a los conjuntos que pierden la categoría en las principales ligas. La razón es simple: la oportunidad de hacerse con futbolistas de primer nivel a precios ajustados. Los clubes descendidos ven reducidos drásticamente sus ingresos por derechos televisivos y premios, lo que les obliga a aligerar su masa salarial y aceptar ofertas por sus piezas más valiosas. Además, muchos jugadores incluyen cláusulas en sus contratos que les permiten abandonar la entidad de forma automática en caso de descenso.

En este contexto, el nombre que más fuerte suena en el Leicester es el de Bilal El Khannouss. El centrocampista marroquí de 20 años se ha convertido en una de las pocas luces en una temporada oscura para los 'foxes', y su rendimiento no ha pasado desapercibido para los ojeadores de los equipos más poderosos del continente. Desde ya, en el club asumen que será prácticamente imposible retener a una de las perlas más brillantes que han pasado por el King Power en los últimos años.

La historia de El Khannouss es la de un talento precoz que explotó en la liga belga. Formado en las categorías inferiores del Genk, el mediocentro deslumbró en la Jupiler Pro League con una capacidad asociativa y una visión de juego que llamaron la atención de medio continente. Durante su última temporada en Bélgica, el joven fue el futbolista que completó más pases en el último tercio del campo: un total de 636, una cifra que habla por sí sola de su influencia en el juego ofensivo de su equipo.

Su salto a la Premier League se materializó el pasado verano, cuando el Leicester desembolsó más de 20 millones de euros por su traspaso. Una inversión considerable para un jugador de su edad, pero que reflejaba la confianza ciega que tenían en su proyección. En aquel momento, la lista de pretendientes era larga y variada: Roma, Benfica, RB Leipzig, Olympique de Marsella y Galatasaray habían mostrado un interés serio por hacerse con sus servicios. Sin embargo, El Khannouss optó por el desafío de la liga inglesa, convencido de que era el escenario perfecto para dar un salto cualitativo en su carrera.

La realidad, sin embargo, ha sido muy diferente a lo esperado. El Leicester no solo ha luchado por mantener la categoría, sino que ha firmado una de las peores campañas de la historia reciente de la Premier League. Con apenas cuatro victorias en todo el curso, el equipo ha navegado a la deriva desde el inicio, incapaz de encontrar la estabilidad necesaria para competir. En este contexto adversos, El Khannouss ha sido uno de los pocos futbolistas que ha mantenido un nivel digno, demostrando una madurez impropia de su edad.

Sus números, aunque modestos, reflejan su impacto: tres goles y cinco asistencias en todas las competiciones. Cifras que podrían parecer escasas, pero que cobran un valor extraordinario cuando se analiza el contexto del equipo en el que las ha conseguido. No es fácil brillar cuando tu equipo está constantemente a la defensiva y sufre derrota tras derrota. Sin embargo, el marroquí ha demostrado una capacidad de liderazgo y una personalidad que han llamado poderosamente la atención.

El momento álgido de su temporada llegó en el enfrentamiento contra el Manchester City de Pep Guardiola. A pesar de la derrota por 0-2 en casa, El Khannouss dejó una impresión indeleble en el técnico catalán. Las palabras de Guardiola tras el encuentro fueron contundentes: el santpedorense confesó estar "impresionado" por su actuación. Una valoración que, viniendo de uno de los entrenadores más exigentes del mundo, tiene un peso específico enorme.

La reacción del propio jugador fue igualmente reveladora. "Guardiola dijo que estaba impresionado por mi actuación hoy, pero yo no. Porque me conozco, soy el jugador que soy y tengo que demostrarlo cada semana", declaró el centrocampista. Una respuesta que demuestra una autoexigencia y una ambición que van más allá de las simples palabras de elogio. El Khannouss no se conforma con buenas actuaciones puntuales; su objetivo es la excelencia constante.

Este tipo de actitudes, combinadas con su talento innato, explican por qué su futuro está fuera del King Power Stadium. Los grandes clubes de Europa no tardarán en lanzar sus ofertas cuando se oficialice el descenso del Leicester. Su perfil encaja perfectamente en equipos que buscan futbolistas jóvenes, con proyección y experiencia en las mejores ligas. La Premier League, a pesar de la mala temporada de su equipo, le ha servido como un escaparate de primer nivel.

El mercado de verano se presenta movido para el marroquí. Equipos de LaLiga, Serie A y Bundesliga ya han sondeado su situación, conscientes de que su cláusula de descenso facilitará enormemente su salida. La operación podría generar un beneficio considerable para el Leicester, que recuperaría su inversión inicial e incluso podría obtener un plusvalía significativa. Sin embargo, para los aficionados de los 'foxes', su marcha representará otra pérdida dolorosa en un verano que ya se anuncia complicado.

Más allá de los números y las operaciones económicas, lo que realmente destaca en El Khannouss es su capacidad para mantener el nivel en la adversidad. Mientras otros jugadores han desaparecido en los momentos críticos, él ha asumido responsabilidades y ha intentado tirar del carro. Su visión de juego, su técnica depurada y su inteligencia táctica lo convierten en un centrocampista completo, capaz de adaptarse a diferentes sistemas y estilos de juego.

La pregunta que se hacen ahora los expertos es cuál será su próximo destino. ¿Volverá al continente para enrolarse en un proyecto consolidado en Champions League? ¿O buscará otro desafío en la Premier League, demostrando que su rendimiento no fue fruto de la casualidad? Lo que parece claro es que su etapa en el Leicester, aunque breve, le ha servido para madurar y demostrar su valía en el fútbol de élite.

El caso de El Khannouss también refleja una tendencia creciente en el fútbol moderno: la globalización del talento joven. Los ojeadores recorren el mundo en busca de perlas como él, capaces de convertirse en estrellas con el trabajo adecuado. Marruecos, tradicionalmente exportador de talento, ha encontrado en él a uno de sus máximos representantes para la próxima década.

Cuando el árbitro pite el final del último partido de la temporada, Bilal El Khannouss cerrará un capítulo de su carrera y abrirá otro mucho más prometedor. El descenso del Leicester será, paradójicamente, el catalizador que acelere su salto a la élite del fútbol europeo. Los aficionados de los 'foxes' lo recordarán como uno de los pocos placeres de una temporada para olvidar. El resto del continente, como la gran oportunidad que no pueden dejar escapar.

El mercado de fichajes está a la espera. Y Bilal El Khannouss, con la maleta ya preparada, está listo para el siguiente desafío de su prometedora carrera.

Referencias