Copa África 2025: las nuevas estrellas que iluminan los cuartos

Brahim, Kofane, Mbaye y Mazadona lideran la generación de talentos emergentes en el torneo continental

La fase decisiva de la Copa África 2025 ha desvelado un elenco de futbolistas que, pese a su corta trayectoria en el certamen, ya se han erigido en referentes de sus selecciones. Los cuartos de final presentan duelos de máximo nivel, pero también sirven de escaparate para una hornada de promesas que están redefiniando el panorama del fútbol africano. Desde el talento ofensivo de Marruecos hasta la frescura de Camerún, pasando por la velocidad senegalesa y la creatividad argelina, estos cuatro nombres condicionan el presente y futuro del torneo.

El mediocampista marroquí Brahim Díaz ha transformado su debut en la competición en una exhibición constante. Con 26 años, el futbolista del Real Madrid ha encontrado el camino del gol en cada uno de los encuentros que ha disputado con los Leones del Atlas. Su tanto ante Tanzania en los octavos de final, que significó el pase a la siguiente ronda, confirma su condición de diferencial. Liderando la tabla de máximos anotadores con cuatro dianas, su rendimiento resulta más notable si se considera que asume el peso ofensivo en ausencia del capitán Achraf Hakimi, quien apenas pudo participar en la fase inicial por una dolencia.

La trayectoria internacional de Brahim refleja la complejidad de las nuevas identidades futbolísticas. Nacido en Málaga, defendió los colores de España en 2021 antes de decantarse por Marruecos, la tierra de sus ancestros paternos. Esta elección, lejos de ser un mero trámite burocrático, ha revitalizado el juego ofensivo marroquí. Su paso previo por el Manchester City y el AC Milan forjó un perfil técnico y versátil que ahora explota con la selección norteafricana. La expectativa creciente se centra en su duelo del viernes ante Camerún, donde deberá demostrar si puede mantener su racha goleadora contra una defensa más experimentada.

Precisamente, la selección camerunesa emerge como la gran sorpresa del torneo pese a la inestabilidad institucional que la aqueja. El artífice de este resurgir es Kofane, delantero de 19 años que ha saltado a la fama internacional en cuestión de meses. Su fichaje por el Bayer Leverkusen procedente del Albacete de LaLiga Hypermotion ya anticipaba su potencial, pero su actuación en la CAN ha superado todas las previsiones. Con diez titularidades en el conjunto alemán esta temporada, ha demostrado madurez superando su corta edad.

Los goles de Kofane al Borussia Dortmund y al PSV Eindhoven en la Champions League le abrieron las puertas de la élite continental. El nuevo seleccionador, David Pagou, no dudó en incluirlo en la convocatoria y el joven ha respondido con creces. Su debut en el empate contra Costa de Marfil mostró destellos de su calidad, pero fueron sus intervenciones decisivas ante Mozambique y Sudáfrica las que consolidaron su estatus. Ante los sudafricanos, en octavos, anotó el segundo gol que sentenció el encuentro. Su velocidad, desmarque y olfato goleador convierten a Camerún en un rival temible para cualquier aspirante al título.

La velocidad y desparpajo caracterizan a otro de los fenómenos del torneo: Mbaye, extremo senegalés de apenas 17 años. Formado en las categorías inferiores del PSG, donde ya ha disputado una veintena de encuentros esta temporada, su salto a la absoluta ha sido fulminante. Nacido en la periferia parisina, representó a Francia en categorías juveniles antes de decantarse por Senegal, país de su padre, en una decisión que está resultando redituable para ambas partes.

Su debut oficial llegó en noviembre, en un amistoso ante Brasil que, pese a la derrota, dejó entrever su proyección. En Marruecos, Mbaye ha demostrado una personalidad impropia de su edad. Jugar al lado de estrellas consolidadas como Sadio Mané e Iliman Ndiaye no le ha intimidado. Su participación como revulsivo en el empate contra República Democrática del Congo, donde dio una asistencia decisiva, y su contribución en la goleada a Benín (3-0) con otra pase de gol, evidencian su capacidad de incidencia. En octavos, ante Sudán, cerró el marcador con el tercer tanto (3-1) desde el banquillo, confirmando que su talento trasciende el estatus de suplente.

El último integrante de este cuarteto de promesas responde al apodo de 'Mazadona', un pseudónimo que anticipa la creatividad de su juego. Se trata de un centrocampista ofensivo de 20 años, nacido en Berlín, que ha optado por defender la camiseta argelina a finales de 2024 tras destacar con el Hertha. Su fichaje por el Bayer Leverkusen por algo más de doce millones de euros en pretemporada certificó su proyección internacional.

Maza, como le conocen sus compañeros, representó a Alemania en categorías inferiores, pero su ascendencia argelina le conectaba con sus raíces. Su incorporación a los Zorros del Desierto ha aportado un plus de imaginación y desequilibrio en la zona de creación. Su visión de juego, capacidad para romper líneas y precisión en el último pase han sido clave para que Argelia alcance los cuartos de final con opciones reales de pelear por el título. A diferencia de otros casos, su adaptación al fútbol africano ha sido inmediata, sin período de transición, lo que habla de su versatilidad táctica y madurez futbolística.

El fenómeno que representan estos cuatro futbolistas trasciende lo puramente deportivo. Simbolizan una nueva era en el fútbol africano, donde la diáspora y la globalización generan vínculos múltiples con las selecciones continentales. No son casos aislados, sino parte de una tendencia creciente donde jóvenes formados en las academias europeas eligen representar a las tierras de sus familias, aportando calidad técnica, experiencia internacional y, sobre todo, una mentalidad ganadora forjada en los grandes clubes.

Su impacto en la CAN 2025 demuestra que el talento africano ya no solo se cultiva en las calles de Duala, Dakar o Casablanca, sino también en los suburbios de París, los barrios de Málaga o las canteras berlinesas. Esta diversificación de orígenes enriquece el torneo y eleva su nivel competitivo. Los cuartos de final no solo definirán qué selecciones optan al título, sino también cuáles de estas promesas consolidarán su estatus como nuevas estrellas del continente. El fútbol africano, lejos de perder identidad, la amplía y moderniza con cada una de estas incorporaciones.

Referencias