La fase de grupos de la Copa Africana de Naciones 2025 alcanza su punto más álgido este lunes 29 de diciembre con un duelo de máxima tensión en Rabat. La selección de Marruecos, como anfitriona del torneo, se enfrenta a Zambia en un encuentro que decidirá buena parte de los destinos de ambos equipos en la competición. La victoria es el único resultado que garantiza la tranquilidad para los locales, mientras que los africanos necesitan puntuar para mantener vivas sus aspiraciones de clasificación a los octavos de final.
El empate a un gol conseguido por Marruecos ante Malí en la segunda jornada ha complicado el camino de los Leones del Atlas hacia la siguiente ronda. Un triunfo habría sellado de forma prematura su pase, pero el punto obtenido les obliga ahora a jugárselo todo en esta última jornada del grupo. La presión de jugar en casa se convierte en un arma de doble filo: la afición puede ser el plus motivacional necesario, pero también una carga si el resultado no acompaña en los primeros minutos.
Por su parte, Zambia llega al compromiso con la moral intacta tras firmar un empate sin goles ante Comoras. Los Chipolopolos, apodados así por sus camisetas que recuerdan a los cobre, demostraron solidez defensiva en ese duelo, aunque les faltó pegada en ataque. Este punto les mantiene en la pelea por una de las plazas de clasificación, pero saben que necesitarán dar un paso adelante en el estadio Prince Moulay Abdallah si quieren sorprender a la favorita del grupo.
La tabla de clasificación refleja una paridad extrema que hace impredecible el desenlace. Marruecos lidera con cuatro puntos, seguido de cerca por Zambia y Malí con dos unidades cada uno. Comoras, con un solo punto, mantiene opciones matemáticas de avanzar y podría convertirse en el juez inesperado del grupo si consigue una victoria contundente en el otro partido de la jornada. En este escenario, cualquier error defensivo o fallo en la definición puede costar muy caro.
El encuentro está programado para las 20:00 horas en el imponente Stade Prince Moulay Abdallah de Rabat, una instalación que volverá a vestirse de gala para recibir a la selección marroquí. La expectación es máxima entre los aficionados locales, que esperan ver a su equipo sellar el billete a los octavos con autoridad. El ambiente promete ser electrizante, con una afición que no dejará de animar ni un solo instante.
El historial reciente entre ambas selecciones dibuja un panorama claramente favorable para los marroquíes. Marruecos ha ganado los últimos cinco enfrentamientos directos de forma consecutiva, imponiendo una hegemonía evidente en los duelos oficiales. La última vez que Zambia pudo celebrar un triunfo frente a los Leones del Atlas fue en un amistoso de 2019, donde los Chipolopolos se impusieron por 3-2 en un partido sin consecuencias competitivas. Desde entonces, la superioridad marroquí ha sido abrumadora.
Las claves del partido pasarán por el control del centro del campo y la efectividad en las áreas. Marruecos cuenta con jugadores de primer nivel europeo que pueden marcar la diferencia en cualquier momento. Su capacidad para mantener la posesión y generar ocasiones de gol será fundamental para desnivelar un encuentro que se prevé muy cerrado. La experiencia de sus futbolistas en competiciones de alto nivel debe ser el factor decisivo.
Zambia, conscientemente de su condición de desvalida, probablemente apueste por un planteamiento conservador en los primeros compases del duelo. Su entrenador sabe que un golpe en la contra puede ser letal contra un rival que se verá obligado a atacar desde el pitido inicial. La velocidad por las bandas y la capacidad de sus delanteros para aprovechar los espacios serán sus principales armas para intentar inquietar la portería marroquí.
La presión sobre los hombros de los jugadores locales es inmensa. Jugar una Copa Africana en casa es una oportunidad única, pero también una responsabilidad enorme. Los Leones del Atlas saben que su afición no perdonaría una eliminación prematura, por lo que la concentración y la mentalidad ganadora deben estar presentes desde el calentamiento previo. La jerarquía de sus estrellas debe imponerse ante la juventud y el ímpetu de los zambianos.
Para Zambia, este partido representa la oportunidad de dar la campanada del grupo. Una victoria les daría el pase a octavos y les situaría como una de las revelaciones de la fase inicial del torneo. Los Chipolopolos llegan sin nada que perder y todo por ganar, una situación que en el fútbol africano suele ser peligrosa para los favoritos. Su espíritu de equipo y la ausencia de presión externa pueden jugar a su favor.
El arbitraje también será un factor a considerar. En un partido de tanta tensión, la capacidad del colegiado para mantener el control del juego y no dejarse influenciar por el factor local será crucial. Las decisiones en el área y los posibles penaltis pueden decantar el resultado en un duelo donde se esperan pocas ocasiones claras de gol.
Desde el punto de vista táctico, se espera que Marruecos domine la posesión y busque abrir la defensa zambiana por las bandas. Los centros al área y los disparos desde media distancia serán recursos habituales para los locales. Zambia, por su parte, intentará mantener su bloque defensivo bien organizado y salir rápido al contraataque aprovechando la velocidad de sus extremos.
La condición física de los jugadores en esta tercera jornada también será determinante. El desgaste acumulado en los dos partidos anteriores puede pasar factura, y los equipos con mayor profundidad de banquillo tendrán una ventaja significativa. La capacidad de los entrenadores para realizar cambios efectivos en el momento justo puede ser la clave para desbloquear un partido igualado.
El factor psicológico no debe menospreciarse. Marruecos debe gestionar la ansiedad de jugar en casa y la obligación de ganar, mientras que Zambia debe mantener la confianza tras su buena imagen ante Comoras. El equipo que mejor controle sus emociones tendrá más opciones de imponer su juego y llevarse el resultado.
En definitiva, el encuentro entre Marruecos y Zambia promete ser uno de los más emocionantes de esta fase de grupos de la CAN 2025. La igualdad en la clasificación, el factor casa y la necesidad de ambos equipos de puntuar crean el cóctel perfecto para un partido vibrante e incierto hasta el último minuto. Los aficionados al fútbol africano disfrutarán de un duelo donde la tensión, la pasión y la calidad estarán presentes en cada acción del juego.