La Juventus se impone en Bolonia con un gol de Cabal y aguanta con uno menos

Los bianconeri se llevan una victoria vital en la Serie A gracias a un tanto de Juan Cabal en el segundo tiempo y resisten la expulsión de Koopmeiners en los minutos finales

La Juventus sumó una nueva victoria en su casillero de la Serie A al imponerse por 0-1 en el difícil estadio Renato Dall'Ara ante un combativo Bologna. El encuentro, correspondiente a una nueva jornada del campeonato italiano, dejó como gran protagonista al defensa Juan Cabal, autor del único tanto del partido en el minuto 64, y también a la capacidad defensiva del conjunto turinés para aguantar los embates locales tras quedarse con diez hombres por la expulsión de Teun Koopmeiners.

El contexto previo al choque ya presagiaba un duelo de máxima intensidad. La Juventus, consciente de la necesidad de no despegarse de los puestos de privilegio, viajó a Emilia-Romaña con la intención clara de sumar los tres puntos ante un rival que, en su feudo, siempre resulta complicado. Por su parte, el Bologna buscaba afianzarse en la zona media de la tabla y demostrar que su buen juego colectivo puede competir contra los gigantes de la liga.

Desde el inicio del encuentro, se percibió un equilibrio táctico notable. Ambos equipos optaron por un planteamiento prudente, conscientes de los riesgos que entraña abrir demasiado el campo en los primeros compases. La Juventus, fiel a su estilo, intentó imponer su ritmo mediante la posesión y la búsqueda de espacios en las bandas, mientras que el Bologna buscó sorprender con transiciones rápidas y aprovechando la velocidad de sus atacantes.

El primer tiempo transcurrió sin demasiadas ocasiones claras, pero con un dominio territorial alterno. Los de Turín tuvieron mayor control del balón, pero les costó traducir esa superioridad numérica en llegadas con peligro. Por su parte, los locales, bien organizados defensivamente, aguardaban su oportunidad para salir al contragolpe. Las sensaciones al descanso eran de un partido abierto, donde cualquier detalle podría decantar la balanza.

La segunda mitad comenzó con un ritmo más elevado. La Juventus salió con mayor determinación y pronto empezó a generar peligro en el área defendida por Federico Ravaglia. Fue en el minuto 64 cuando llegó el momento decisivo. Tras una jugada ensayada en una acción a balón parado, el balón llegó a los pies de Kenan Yildiz, quien sirvió un centro preciso que encontró la cabeza de Juan Cabal. El defensa colombiano, subiendo a la zona de ataque, conectó un remate contundente que batió al portero local, estableciendo el 0-1 en el marcador.

El gol desató la euforia en el banquillo juventino y obligó al Bologna a modificar su planteamiento. El técnico local realizó cambios ofensivos, introduciendo a Federico Bernardeschi y Santiago Castro para dar más profundidad a su ataque. La respuesta del conjunto emiliano fue inmediata, y durante los siguientes minutos, la Juventus se vio obligada a replegarse y defender su ventaja.

El punto de inflexión llegó en el minuto 69, cuando el árbitro mostró la tarjeta roja directa al defensa del Bologna Torbjørn Heggem por una dura entrada sobre Loïs Openda. La expulsión dejó al equipo local con diez hombres, una circunstancia que la Juventus intentó aprovechar para administrar el resultado. Sin embargo, la alegría duró poco para los visitantes, ya que minutos después, Teun Koopmeiners también vio la tarjeta roja, dejando a ambos equipos con diez jugadores en el campo.

Los cambios se sucedieron. Francisco Conceição dejó su lugar a Fabio Miretti en la Juventus, mientras que el Bologna reforzaba su medular con la entrada de Ibrahim Sulemana y Santiago Castro. Los minutos finales fueron un asedio constante del Bologna, que buscó el empate con ahínco pero se topó con una defensa juventina bien ordenada y con un Wojciech Szczęsny seguro bajo palos.

En los instantes finales, la tensión fue máxima. Loïs Openda, que había sido uno de los más activos en ataque, dispuso de una clara ocasión en el 90+1, pero su remate se marchó alto. El Bologna, con Riccardo Orsolini como referente ofensivo, intentó sorprender desde la distancia, pero sin fortuna. La defensa de la Juventus, liderada por Bremer y con la entrada del propio defensa brasileño en los minutos finales, resistió los embates y mantuvo la portería a cero.

El colegiado señaló cinco minutos de descuento, tiempo en el que el Bologna lo intentó todo, pero la experiencia y la solidez defensiva de la Juventus prevalecieron. Las tarjetas amarillas a Lorenzo De Silvestri e Ibrahim Sulemana reflejaron la desesperación local por lograr el empate, mientras que los visitantes administraron inteligentemente el tiempo restante.

El análisis del encuentro pone de manifiesto varias claves. En primer lugar, la efectividad de la Juventus en las jugadas a balón parado, que resultó decisiva para desequilibrar un partido muy igualado. En segundo lugar, la capacidad de adaptación del equipo de Massimiliano Allegri para defender su ventaja en situaciones adversas. La expulsión de Koopmeiners podría haber sido un punto de quiebre, pero la organización defensiva y la concentración del conjunto bianconero evitaron sorpresas.

Por parte del Bologna, pese a la derrota, se vieron aspectos positivos en su juego combinativo y en la capacidad de generar ocasiones, especialmente en los tramos finales. La expulsión de Heggem mermó sus opciones, pero el equipo no bajó los brazos en ningún momento, demostrando una competitividad que le servirá para los próximos compromisos.

En cuanto a los protagonistas individuales, Juan Cabal se erigió como el héroe inesperado, demostrando que los defensas también pueden ser decisivos en ataque. Loïs Openda, aunque no marcó, fue una constante amenaza para la zaga local con su movilidad y desmarques. Por su parte, Riccardo Orsolini intentó liderar la reacción del Bologna, pero se encontró con una defensa muy bien trabajada.

Esta victoria permite a la Juventus mantenerse en los puestos de Champions League, sumando tres puntos vitales en la lucha por los objetivos de la temporada. La regularidad lejana de su estadio es uno de los pilares del equipo, que demuestra una solidez defensiva difícil de superar. Para el Bologna, la derrota supone un pequeño revés en su camino hacia la consolidación, pero las sensaciones dejadas invitan al optimismo de cara a los próximos desafíos.

El campeonato italiano continúa su curso con esta Juventus que, pese a no brillar con un juego vistoso, demuestra una efectividad y una capacidad de sufrimiento que la convierten en un rival temible para cualquier equipo. La próxima jornada será crucial para ambos conjuntos, que deberán demostrar si pueden mantener la regularidad necesaria para alcanzar sus respectivos objetivos en esta exigente Serie A.

Referencias