Celta de Vigo 2-0 Athletic: Primera victoria en casa y penalti clave

Los de Balaídos suman tres puntos vitales gracias a Swedberg y El-Abdellaoui, con una gran actuación de Radu deteniendo un penalti a Nico Williams

El Celta de Vigo ha conseguido este domingo una victoria fundamental en su estadio ante un Athletic Club que no encontró su mejor versión. El marcador final de 2-0 refleja la superioridad de los locales en la segunda mitad, donde dos goles en los minutos iniciales sentenciaron el encuentro. La afición de Balaídos pudo celebrar por fin la primera victoria liguera en casa de su equipo, un triunfo que eleva al conjunto vigués en la tabla y deja a los bilbaínos con sensaciones de frustración.

El partido comenzó con un ritmo contenido, donde ambos equipos parecían estudiarse mutuamente. La primera mitad transcurrió sin demasiadas emociones, con un juego tremendamente plano y escasas ocasiones de gol. La única acción destacada antes del descanso llegó por parte del delantero sueco Swedberg, quien demostró su calidad individual con un excelente regate dentro del área que dejó atrás a Vivian. Sin embargo, su disparo cruzado fue interceptado por Paredes, evitando así el primer tanto del encuentro. Por su parte, el Athletic no conseguía generar peligro, mostrando una imagen gris y desconectada que preocupaba a su técnico.

La segunda parte comenzó de forma totalmente diferente. El Celta salió a la cancha con otra actitud, decidido a buscar el triunfo desde el pitido inicial. Y no tardó en conseguirlo. A los tres minutos de la reanudación, una jugada colectiva de precisión entre Mingueza y Rueda desembocó en el primer gol. La combinación de ambos jugadores desmontó la defensa visitante y dejó a Swedberg solo ante el portero, quien no perdonó y mandó el balón al fondo de la red. El golpe fue demoledor para un Athletic que no se había repuesto del descanso.

Pocos minutos después, el segundo tanto certificó la superioridad local. Un error en el corte de Vivian en tres cuartos de campo fue aprovechado por El-Abdellaoui, quien se adentró en el área con determinación y definió con un delicado toque por encima de Simón. El 2-0 dejó a los leones contra las cuerdas y obligó a los visitantes a reaccionar, pero la falta de claridad en ataque seguía siendo su principal problema.

El Athletic tuvo una oportunidad de oro para recortar distancias cuando el árbitro señaló un penalti a favor de los bilbaínos. Nico Williams se encargó de ejecutarlo, pero el guardameta Radu se convirtió en el héroe del partido al detener el lanzamiento. El portero, que había estudiado los tiros de los jugadores rivales, se quedó quieto en el centro y acertó la dirección del disparo, consolidando así su gran actuación bajo palos. Este momento resultó clave, ya que habría devuelto el suspense al encuentro.

Los problemas para el Athletic no terminaron ahí. En la recta final del partido, Izeta tuvo la ocasión de meter a su equipo en el partido, pero su disparo se estrelló contra el palo, sumando más frustración a la causa visitante. Para mayor contrariedad, Yuri tuvo que abandonar el campo por lesión tras sufrir un pinchazo muscular, mientras que Rueda también fue sustituido por una herida en la cara causada por un golpe fortuito.

Las declaraciones tras el partido reflejaron las emociones encontradas. El portero Radu, feliz por su intervención decisiva, comentó: "Es una sensación única, disfrutar una victoria con nuestro público. Estoy muy contento por el grupo, trabajamos cada día para sacar los tres puntos. Los penaltis los estudiamos antes del partido, me paré en el medio y me fue bien". Por su parte, las impresiones del vestuario visitante mostraban decepción: "No hemos salido como deberíamos. Era un partido para reivindicarse, para dar un golpe sobre la mesa e intentar mirar para arriba pero hemos salido muy mal en la segunda parte. Nos cuesta generar y tenemos que ser más contundentes en nuestra área".

Con este resultado, el Celta escala varias posiciones en la clasificación y se coloca a solo un punto del Athletic, que se estanca fuera de los puestos europeos. La victoria supone un impulso anímico importante para los de Balaídos, que ven recompensado el trabajo diario con una victoria ante su afición. Los de Bilbao, por el contrario, deberán analizar sus errores y buscar soluciones urgentes si quieren mantenerse en la pelea por los objetivos de la temporada.

El encuentro deja varias lecciones. La capacidad del Celta para reaccionar tras un primer tiempo discreto, la efectividad de sus jugadores ofensivos y la seguridad de Radu bajo palos fueron claves. Por su parte, el Athletic debe revisar su falta de intensidad, los errores defensivos individuales y su incapacidad para generar peligro de forma consistente. La temporada es larga, pero cada partido cuenta y esta derrota puede pesar en la lucha por Europa.

Referencias