El Athletic Club no pudo romper el buen momento del Celta de Vigo en Balaídos y sumió una derrota preocupante por 2-0 en la decimosexta jornada de LALIGA EA Sports. Más allá del resultado adverso, el conjunto de Ernesto Valverde se lleva un serio quebradero de cabeza por la lesión muscular sufrida por Yuri Berchiche, quien tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 50 del encuentro, dejando a su equipo con una baja sensible en la banda izquierda.
El veterano lateral izquierdo, que ya cuenta con 36 años, sintió un pinchazo en el muslo derecho durante una acción defensiva cuando intentaba cortar un contraataque del conjunto vigués. Las imágenes mostraron cómo el jugador se agarraba la zona posterior del muslo con gestos de evidente dolor, sin poder continuar la acción ni siquiera trotar. Inmediatamente, los servicios médicos del club se personaron en el campo para atenderle y proceder a su sustitución, dando entrada a Adama Boiro, quien tuvo que adaptarse rápidamente al ritmo del encuentro.
La experiencia del futbolista guipuzcoano resulta invaluable para el equipo rojiblanco, por lo que su ausencia se convierte en un problema significativo para los próximos compromisos. Las primeras estimaciones apuntan a una lesión muscular de cierta gravedad, aunque será necesario esperar a las pruebas médicas que se realizarán en las próximas horas en Bilbao para determinar el alcance exacto de la dolencia y el tiempo estimado de recuperación. La edad avanzada del jugador sugiere que el proceso de recuperación podría prolongarse más de lo habitual.
Lo que sí está claro es que Berchiche no podrá participar en el crucial partido de Copa del Rey del próximo jueves 18 de diciembre, cuando el Athletic visite las instalaciones de O Couto para enfrentarse al Ourense FC. Tampoco estará disponible para el compromiso liguero del lunes 22 de diciembre en San Mamés contra el RCD Espanyol, un duelo clave para mantenerse en los puestos de privilegio de la tabla y seguir aspirando a los objetivos europeos.
La situación se agrava considerablemente si se tiene en cuenta el delicado momento que atraviesa la defensa del Athletic. El equipo ya cuenta con varias bajas importantes en la línea de atrás, lo que obligará a Valverde a replantearse su once inicial y recurrir a soluciones alternativas que no siempre resultan óptimas.
Entre las ausencias destacan las de Aymeric Laporte y Unai Egiluz, ambos en proceso de recuperación de sus respectivas lesiones. A esto se suma la sanción que pesa sobre Yeray Álvarez por el caso de dopaje, así como la suspensión de Dani Vivian, quien vio su quinta tarjeta amarilla en el duelo de Vigo y deberá cumplir un partido de sanción, dejando al centro de la defensa prácticamente desguarnecido.
Este cóctel de bajas convierte la lesión de Berchiche en un auténtico dolor de cabeza para el cuerpo técnico. El lateral izquierdo, pese a su edad, mantenía un rendimiento aceptable y su veteranía resultaba esencial en momentos de crisis. Su capacidad para leer el juego, organizar la defensa y aportar solidez tanto en tareas defensivas como en la salida de balón serán difíciles de reemplazar a corto plazo, especialmente en un calendario tan exigente como el que se avecina.
El impacto en el vestuario también es considerable. Berchiche es uno de los capitanes del equipo y su voz autorizada en el campo y en los momentos de dificultad resulta fundamental para mantener la cohesión del grupo. Su ausencia no solo se notará en el aspecto táctico, sino también en el liderazgo dentro y fuera del terreno de juego, una cualidad intangible pero esencial en plantillas que aspiran a títulos.
En la sala de prensa de Balaídos, Ernesto Valverde no quiso adelantar conclusiones sobre la gravedad de la lesión, aunque sus palabras dejaban entrever la preocupación del cuerpo técnico. "Lo de Yuri habrá que esperar a las pruebas que se le hagan al volver a Bilbao, pero está claro que se sabe lo que ha sido al ver la jugada, un tema muscular", comentó el técnico, confirmando las sospechas iniciales sobre la naturaleza de la dolencia y evitando especular sobre los plazos de recuperación.
Ante este escenario, Valverde deberá echar mano de los recursos disponibles en su plantilla. Las opciones más inmediatas para cubrir el carril izquierdo pasan por Iñigo Lekue, un futbolista polivalente que puede desempeñarse tanto en el centro de la defensa como en la banda, aunque no es su posición natural. Otra alternativa sería Mikel Vesga, aunque su posición natural es el centro del campo y su despliegue como lateral sería una solución de emergencia que comprometería el equilibrio del equipo.
No se descarta tampoco que el entrenador decida dar una oportunidad a algún joven talento de la cantera. Nombres como Jon de Luis o Iker Monreal, ambos vinculados al Bilbao Athletic, podrían tener su oportunidad en el primer equipo en un momento de necesidad. Esta opción, sin embargo, conlleva un cierto riesgo dada la falta de experiencia en competición profesional y la presión que suponen estos partidos decisivos.
La lesión de Berchiche llega en el peor momento posible para el Athletic, que necesita sumar puntos para mantenerse en la zona alta de la clasificación y avanzar en la Copa del Rey. La densidad del calendario navideño no da tregua, y cualquier baja se convierte en un obstáculo mayor para los objetivos del equipo, que aspira a competir en todas las competiciones.
La edad del futbolista también plantea interrogantes sobre su recuperación. A los 36 años, los procesos de cicatrización muscular suelen ser más lentos y requieren de un manejo más cuidadoso para evitar recaídas que podrían prolongar indefinidamente su ausencia. El cuerpo médico del club deberá extremar las precauciones para garantizar que el regreso de Berchiche sea seguro y definitivo, sin apresuramientos que puedan comprometer su rendimiento futuro.
Mientras tanto, el Athletic deberá afrontar los próximos desafíos con una defensa diezmada y la obligación de mantener el nivel competitivo que le ha llevado a estar en lo más alto de la tabla. La capacidad de adaptación de Valverde y su equipo técnico se verá seriamente puesta a prueba en las próximas semanas, donde cada decisión será crucial para el devenir de la temporada y para no desgastarse en un momento clave del curso.
A largo plazo, esta lesión podría acelerar la necesidad de reforzar la posición en el mercado de invierno, aunque la política de fichajes del Athletic siempre resulta compleja por el criterio de cantera. La dirección deportiva deberá valorar si las opciones internas son suficientes para afrontar una temporada que se presenta larga y exigente, o si es necesario buscar soluciones externas que garanticen la competitividad del equipo.
La derrota en Vigo ya dejó un sabor amargo entre la afición rojiblanca, pero la lesión de uno de los jugadores más experimentados del plantel añade una preocupación adicional a un club que aspira a todo esta temporada. Los seguidores del Athletic han mostrado su apoyo al veterano lateral a través de redes sociales, deseándole una pronta recuperación, pero también expresando su preocupación por la situación defensiva del equipo.
El tiempo dirá si el Athletic es capaz de superar esta crisis defensiva sin sufrir mayores contratiempos en su camino hacia los objetivos marcados. Lo que está claro es que la plantilla deberá mostrar una capacidad de resistencia y adaptación excepcional para mantenerse en la pelea por los puestos europeos y avanzar en la Copa del Rey sin uno de sus pilares defensivos.