Liga de Quito vence en penales a Emelec y avanza a la final de la Copa Ecuador 2025

Los albos superaron a los eléctricos en una emocionante tanda de penaltis tras empatar 2-2 en el marcador global, sellando su pase a la final del torneo

La noche del miércoles quedará grabada en la memoria de los aficionados al fútbol ecuatoriano. Liga de Quito consumó su clasificación a la final de la Copa Ecuador 2025 tras superar a su clásico rival, Emelec, en una definición por penales que mantuvo en vilo a los espectadores del estadio Casa Blanca. El conjunto albo ratificó su superioridad en la instancia decisiva, convirtiendo todos sus lanzamientos desde los once metros, mientras que los eléctricos vieron truncado su sueño por la falla de uno de sus referentes.

El encuentro de vuelta, disputado en el feudo de los universitarios, presentaba un escenario complejo para ambos contendientes. La ventaja mínima obtenida por los quiteños en el choque de ida (2-1) en el estadio Capwell generaba expectativas de un duelo intenso y cerrado. Desde el pitido inicial, se percibió la tensión en el terreno de juego, con dos planteles tácticamente ordenados y reacios a conceder espacios.

El primer tiempo transcurrió sin mayores sobresaltos. El técnico argentino Guillermo Duró había preparado a su escuadra para presionar en campo rival y buscar la igualdad global, pero se encontró con una defensa alba bien estructurada y difícil de vulnerar. Los intentos de aproximación más claros para los visitantes llegaron a través de Maicon Solís, quien se convirtió en la principal referencia ofensiva de los azules. Sin embargo, la falta de precisión en el último pase y la solidaridad defensiva de los locales impidieron que el marcador se moviera antes del descanso.

La segunda mitad mantuvo el mismo guión durante los primeros quince minutos. Ambos equipos se estudiaban mutuamente, conscientes de que un error podría resultar fatal. Fue entonces cuando una jugada aislada rompió la paridad. Una combinación colectiva de Emelec encontró a Solís en posición privilegiada, solo frente al experimentado guardameta Alexander Domínguez. El delantero definió con frialdad, colocando la pelota por debajo del cuerpo del arquero y estableciendo el 1-0 parcial, que significaba el empate a dos tantos en la serie global.

Con el resultado abierto, el partido adquirió un cariz dramático. Liga de Quito necesitaba marcar para evitar la definición desde el punto penal, mientras que Emelec buscaba mantener su ventaja parcial. Los minutos finales fueron un vaivén de emociones, con llegadas en ambos arcos pero sin la efectividad necesaria para desequilibrar. El silbato final confirmó la necesidad de una tanda de penaltis para determinar el segundo finalista del certamen.

La lotería de los penales resultó demoledora para los intereses eléctricos. Juan Pablo Ruiz Gómez, uno de los pilares del plantel visitante, vio detenido su lanzamiento por Domínguez, quien adivinó la intención del ejecutante. Ese error resultó determinante, ya que los representantes de la capital ecuatoriana demostraron una frialdad excepcional, transformando los cinco disparos asignados sin titubear. La efectividad del conjunto local contrastó con la falla visitante, sellando el pase a la instancia definitiva del torneo.

Con este resultado, Liga de Quito se enfrentará a Universidad Católica en la final de la Copa Ecuador 2025. Los camaratas, que eliminaron la noche anterior a Cuenca Juniors en otra serie vibrante, representan un rival de cuidado para los albos. El duelo por el título promete ser un atractivo espectáculo, con dos instituciones que poseen una rica historia en el balompié nacional y que llegan en buen momento futbolístico.

La organización de la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) ha diseñado un torneo que ha cumplido con las expectativas, brindando oportunidades a clubes de diferentes categorías y generando emocionantes eliminatorias. La presencia de Cuenca Juniors entre los cuatro mejores equipos del país demuestra la competitividad del certamen y la posibilidad de sorpresas que mantienen viva la ilusión de planteles modestos.

Para el cuerpo técnico de Liga de Quito, liderado por su estratega principal, la clasificación representa un logro importante en su proceso. Superar a un rival de la envergadura de Emelec en instancias definitorias fortalece la confianza del grupo y valida el trabajo desarrollado durante las semanas previas. La plantilla alba ha demostrado solidez defensiva y eficiencia en momentos clave, cualidades indispensables para aspirar a levantar la copa.

Por su parte, el conjunto eléctrico deberá procesar la eliminación y reconstruir la moral de sus jugadores. La falla desde el punto penal de uno de sus referentes generará debates y análisis, pero el plantel debe mirar hacia adelante y concentrarse en los objetivos restantes de la temporada. La experiencia adquirida en esta eliminatoria servirá para futuras competencias.

La final de la Copa Ecuador 2025 se perfila como un evento de gran magnitud. La rivalidad entre Liga de Quito y Universidad Católica, aunque menos intensa que el clásico quiteño, posee su propia historia y tradición. Ambos equipos llegan con planteles equilibrados y con la motivación de obtener un título que les permita acceder a competencias internacionales y consolidar proyectos deportivos ambiciosos.

Los aficionados albos celebraron con euforia la clasificación, llenando las redes sociales de mensajes de aliento y expectativa por el duelo decisivo. La hinchada eléctrica, por su parte, expresó su decepción pero reconoció el esfuerzo del plantel a lo largo del torneo. El fútbol ecuatoriano vive un momento de gran expectativa, con finales apasionantes que definen los destinos de los clubes más representativos del país.

La definición del campeón de la Copa Ecuador 2025 no solo otorga un trofeo, sino que también representa una plaza en torneos continentales, lo que aumenta el valor estratégico del título. Para Liga de Quito, levantar la copa significaría consolidar su proyecto y darle a su afición una nueva alegría. Para Universidad Católica, sería la oportunidad de demostrar su crecimiento y afianzarse entre los grandes del balompié nacional.

El escenario de la final aún no ha sido confirmado oficialmente por la FEF, pero se especula con la posibilidad de un estadio neutral que garantice la seguridad y el espectáculo. La expectativa es máxima entre los seguidores del fútbol ecuatoriano, quienes esperan presenciar un duelo digno de una final, con emoción, técnica y fair play.

En conclusión, la noche del miércoles confirmó a Liga de Quito como merecedor de su pase a la final de la Copa Ecuador 2025. La efectividad en los penales, sumada a una actuación inteligente durante los 90 minutos, le permitió superar a un rival directo y acercarse a la gloria. El fútbol ecuatoriano tiene ahora una final de alto voltaje que definirá al monarca de una competencia que ha cumplido con creces su objetivo de dinamizar el panorama futbolístico del país.

Referencias