El Levante se salva en Copa ante un Cieza que luchó con honor

Koyalipou anota el único gol del partido y da la clasificación a los granotas, que sufren para superar al conjunto murciano de Tercera RFEF

El Levante UD consiguió este martes un sufrido pase a la siguiente ronda de la Copa del Rey tras vencer por la mínima al Cieza en un encuentro que estuvo lejos de ser sencillo para el conjunto granota. El delantero centroafricano Koyalipou fue el autor del tanto que decidió el choque, marcado en la segunda mitad y que permitió al equipo de Primera División respirar en una competición que se presentaba como una oportunidad para reencontrarse con la victoria tras un inicio liguero desastroso.

El duelo, disputado en el estadio de La Arboleja, se convirtió en una auténtica batalla para los visitantes, que se vieron sorprendidos por la entrega y calidad de un rival que milita en Tercera RFEF. A pesar de la diferencia de categorías, el conjunto murciano demostró que su clasificación para esta fase no había sido producto de la casualidad, sino del mérito propio, tal y como ya había demostrado al eliminar al Córdoba en la ronda precedente.

El gol que decidió el partido llegó en la reanudación, cuando el Levante salió con mayor intensidad y claridad a por el encuentro. Fue en una jugada elaborada por la banda donde Unai Vencedor puso un centro preciso que deshizo la defensa local, permitiendo que Koyalipou rematara a placer y estableciera el 0-1 que finalmente sería definitivo. Este tanto no solo significó la clasificación, sino que también representa un bálsamo para un equipo que atraviesa por su peor momento en la competición doméstica.

La situación del Levante en LaLiga es crítica. Los granotas ocupan la decimonovena posición con apenas nueve puntos cosechados, una cifra que ha generado una crisis de resultados y de confianza en el seno del club. Esta victoria en Copa, aunque sufrida, permite al equipo reencontrarse con el triunfo y ganar algo de oxígeno en un momento de máxima presión. El técnico Álvaro del Moral, que debutaba en el banquillo junto a Iborra, encontró en este partido una primera prueba superada, aunque lejos de la brillantez que el club necesita para revertir su situación en el campeonato liguero.

El Cieza, por su parte, se despidió de la competición del KO con la cabeza bien alta. El equipo de Ranko Despotovic plantó cara durante los noventa minutos a un rival de superior categoría, y lo hizo con una propuesta valiente y muy bien estructurada. Durante el primer tiempo, a pesar de que el Levante controló la posesión del balón, fueron los locales los que generaron las ocasiones más claras. Los jugadores Ayoub, Domi y Camacho protagonizaron varias acciones de peligro que pusieron en apuros a la zaga visitante, demostrando que el fútbol no se juega solo en el papel.

Un dato llamativo del encuentro fue la estadística de disparos. El conjunto murciano finalizó el partido con nueve remates a puerta, dos más que el Levante, que registró siete. Esta cifra refleja la actitud propositiva del Cieza, que no se conformó con defender su área, sino que buscó crear peligro y tener opciones de marcar. Sin embargo, la falta de puntería y la experiencia del rival en momentos clave acabaron decantando la balanza a favor de los granotas.

El segundo tiempo fue un monólogo del Levante en cuanto a control, pero el Cieza no bajó los brazos. Tras el gol visitante, el equipo local buscó el empate con coraje, desplegando una intensidad que mantuvo viva la incertidumbre del resultado hasta el último suspiro. Las jugadas de estrategia se convirtieron en su mejor arma, y en los minutos finales dispuso de un córner que casi le permite forzar la prórroga. El defensa del Levante tuvo que intervenir en la línea de gol para evitar el tanto del empate, una acción que resume la tensión vivida en los instantes finales.

La afición local, que llenó las gradas de La Arboleja, despidió a su equipo con una ovación merecida. El Cieza no solo ha competido con honor, sino que ha dejado una imagen brillante en una competición que le ha servido para darse a conocer y para demostrar que su proyecto deportivo es serio y ambicioso. En estos momentos, el conjunto murciano lidera su grupo en Tercera RFEF y cada vez está más cerca de conseguir el ascenso a Segunda RFEF, un objetivo que ahora cobra aún más relevancia tras la experiencia copera.

Para el Levante, esta victoria es un punto de inflexión temporal. El equipo granota tendrá que afrontar el próximo compromiso liguero ante Osasuna con la moral algo reforzada, aunque con la certeza de que necesita una mejora sustancial en su rendimiento si quiere salir de los puestos de descenso. El tandem Del Moral-Iborra tendrá que trabajar intensamente para revertir la dinámica negativa que arrastra el equipo en LaLiga, donde cada partido se convierte en una final.

La Copa del Rey ha vuelto a demostrar su magia, ofreciendo un duelo donde el equipo teóricamente inferior estuvo a punto de dar la campanada. La diferencia de categorías se vio minimizada por la entrega, el orden táctico y la ilusión de un Cieza que se convirtió en el protagonista moral de la noche. El Levante, por su parte, cumplió con el objetivo de pasar de ronda, pero recibió una advertencia clara: en el fútbol, el nombre y la categoría no ganan partidos por sí solos.

El sorteo de dieciseisavos de final, que se celebrará el próximo martes, determinará el siguiente rival del Levante en una competición que se presenta como una vía de escape a la crisis liguera. Mientras tanto, el Cieza volverá a centrarse en su objetivo principal: el ascenso a Segunda RFEF. La experiencia acumulada en esta Copa del Rey será sin duda un activo valioso para afrontar los desafíos que le esperan en el campeonato de liga.

El fútbol, una vez más, ha demostrado que es un deporte de pasiones, donde el corazón y el trabajo en equipo pueden competir de tú a tú con la calidad individual y la superioridad económica. El Cieza se va de la Copa con el orgullo intacto y la certeza de que su futuro es prometedor. El Levante avanza con la obligación de reflexionar y mejorar, porque si bien la Copa ofrece un respiro, la realidad liguera exige una respuesta inmediata y contundente.

Referencias