El Real Madrid se lleva la victoria de Bilbao pero pierde a dos titulares por lesión

Trent Alexander-Arnold y Eduardo Camavinga se retiraron lesionados en San Mamés, sumando nuevas preocupaciones al cuadro médico madridista

El Real Madrid logró una importante victoria en el exigente escenario de San Mamés, pero la alegría por los tres puntos se vio ensombrecida por dos nuevas lesiones que han generado serias preocupaciones en el cuerpo médico del club blanco. Trent Alexander-Arnold y Eduardo Camavinga, ambos titulares en el once de Xabi Alonso, tuvieron que abandonar el terreno de juego por problemas físicos, interrumpiendo su progresión ascendente en un momento clave de la temporada.

El encuentro en Bilbao prometía ser un test de gran exigencia para un conjunto madridista que llegaba tras una racha de tres empates consecutivos en competición doméstica. La necesidad de reencontrarse con el triunfo era evidente, y el técnico vasco apostó por dos futbolistas que habían demostrado un notable crecimiento en las últimas jornadas. Sin embargo, el destino quiso que precisamente estos dos protagonistas se convirtieran en las principales preocupaciones del día.

La primera baja se produjo en el minuto 55, cuando el lateral inglés se vio obligado a pedir el cambio. Alexander-Arnold, que estaba disputando su cuarto partido consecutivo como titular tras completar íntegramente los encuentros ante Elche, Olympiacos y Girona, mostró gestos evidentes de malestar en su pierna izquierda. Las primeras exploraciones apuntan a una afectación en el cuádriceps, una zona muscular que le ha generado complicaciones en el pasado.

La situación resulta especialmente frustrante para el ex jugador del Liverpool, quien apenas había superado hace una semana su anterior percance físico. Una lesión en el bíceps femoral de la misma pierna le mantuvo alejado de los terrenos de juego durante aproximadamente un mes, un periodo en el que además tuvo que soportar duras críticas por su rendimiento cuando estuvo disponible. Ahora, justo cuando parecía encontrar su mejor versión y consolidarse como opción fiable en el carril derecho, debe enfrentar un nuevo parón que interrumpirá su adaptación a un sistema que demandaba precisamente su estabilidad.

El problema se agrava si consideramos el contexto de la demarcación. Con Dani Carvajal confirmado fuera de combate hasta 2026 tras su grave lesión de rodilla, el Real Madrid había depositado grandes esperanzas en que Alexander-Arnold pudiera ocupar el vacío con garantías. Sin embargo, la mala fortuna ha querido que ambos laterales derechos se hayan convertido en asiduos de la enfermería. Desde que se produjo la temida lesión de Carvajal el año pasado, el madrileño se ha perdido 81 encuentros oficiales, mientras que Trent solo ha podido disputar el 29% de los minutos totales disponibles desde su llegada.

La falta de continuidad entre ambos es evidente: tan solo han coincidido en una convocatoria en ocho de los veinte partidos que ha jugado el equipo esta temporada. La competencia sana que el club esperaba tener en esa posición se ha transformado en una preocupante lista de bajas que obliga a Xabi Alonso a rebuscar en el fondo de armario. Raúl Asencio fue el encargado de relevar al inglés en Bilbao, demostrando una vez más que la cantera puede ser el mejor salvavidas en momentos de crisis.

Pero la mala suerte no quedó ahí. Apenas doce minutos después, en el 67, el francés Camavinga se sumaba al parte médico tras una dura entrada de Berenguer que le dejó el tobillo izquierdo en mal estado. La acción fue tan evidente que el propio jugador del Athletic mostró su preocupación inmediatamente, mientras el centrocampista madridista se retorcía de dolor en el césped.

Arda Güler, que precisamente había sido sustituido por Camavinga en el once inicial, tuvo que adelantar su regreso al campo para ocupar la plaza del galo. La ironía del fútbol quedó patente en ese momento: el turco, que esperaba minutos de descanso, se vio obligado a entrar de urgencia para suplir a un compañero que acababa de relevarle.

El tobillo izquierdo no es territorio desconocido para Camavinga. El internacional francés ya había regresado a mediados de septiembre de una anterior lesión en esa misma zona, que le mantuvo ausente durante seis encuentros. La reincidencia en la misma articulación plantea interrogantes sobre si existe una debilidad subyacente que pueda afectarle a largo plazo. Los servicios médicos del club deberán realizar las pruebas oportunas para determinar la gravedad exacta y establecer un plan de recuperación que evite futuros contratiempos.

El coste de la victoria en San Mamés resulta, por tanto, elevadísimo. El Real Madrid consiguió tres puntos vitales en un escenario complicado, donde el Athletic siempre es un rival de maxima exigencia. El equipo mostró una versión mejorada, con mayor solidez defensiva y efectividad ofensiva, lo que parecía disipar las dudas generadas por la racha de empates. Sin embargo, la factura médica ha sido desorbitada.

Los dos goles madridistas, obra precisamente de los dos lesionados, simbolizan la paradoja del encuentro. Alexander-Arnold firmó su primera asistencia con el club blanco en el 0-1, demostrando su calidad en la creación de juego desde el carril. Camavinga, por su parte, anotó el 0-2 con un disparo lejano que certificaba su buen momento de forma. Ambos estaban siendo fundamentales en el plan de Xabi Alonso, y su ausencia obligará al entrenador a reconfigurar el dibujo táctico en los próximos compromisos.

La preocupación en el seno del club es palpable. Las lesiones han sido la gran lacra de la temporada para el Real Madrid, que ha visto como piezas clave caían una tras otra. La lista de bajas se ha convertido en un problema estructural que afecta no solo al rendimiento deportivo, sino también a la planificación a medio plazo. Cuando un equipo invierte en refuerzos de calidad como Trent o cuenta con jóvenes talentos como Camavinga, lo último que desea es verles en la enfermería.

El calendario no perdona. El Real Madrid afronta una fase decisiva de la temporada con compromisos en múltiples competiciones. La Champions League exige su maximo nivel, LaLiga no admite más tropiezos si quieren mantenerse en la pelea por el título, y la Copa del Rey también requerirá de su mejor versión. La ausencia de dos futbolistas con tanta capacidad de influencia en el juego complica sustancialmente las rotaciones y la capacidad de competir en todos los frentes.

Xabi Alonso tendrá que echar mano de su ingenio táctico. La versatilidad de jugadores como Lucas Vázquez, que puede actuar en el lateral, o la posibilidad de retrasar a un centrocampista como Tchouaméni para cubrir la plaza de Camavinga son opciones que el entrenador deberá valorar. No obstante, la calidad específica de los lesionados es difícil de reemplazar. La capacidad de asociación de Trent y la potencia en conducción de Camavinga son atributos únicos que definen el estilo de juego del Madrid.

El mensaje desde el vestuario es de cautela. Los compañeros han mostrado su apoyo a través de redes sociales, deseando una pronta recuperación. El capitán, Luka Modric, destacó en zona mixta que "la victoria sabe a poco cuando pierdes a dos compañeros tan importantes". El ambiente es de preocupación, pero también de confianza en la plantilla para superar este nuevo obstáculo.

Los próximos días serán clave. Las pruebas médicas determinarán el alcance real de ambas lesiones y, por tanto, el tiempo estimado de baja. Mientras tanto, el cuerpo técnico trabajará en alternativas que permitan mantener el nivel competitivo sin sacrificar la salud del resto de la plantilla. La gestión de la carga de trabajo se convierte en una prioridad absoluta para evitar más contratiempos.

La lección de San Mamés es clara: el fútbol premia con una mano y castiga con la otra. El Real Madrid demostró carácter para imponerse en un campo difícil, pero la fortuna no le sonrió en el aspecto físico. La temporada se presenta cada vez más como una carrera de fondo donde la resistencia a las lesiones será tan importante como la calidad futbolística. Trent y Camavinga, dos de las piezas más prometedoras del proyecto, deberán ahora luchar desde la enfermería para regresar con más fuerza. El club, mientras tanto, seguirá adelante con la convicción de que la plantilla es lo suficientemente amplia como para capear esta nueva tormenta médica.

Referencias