Great Osobor sufre grave lesión de rodilla con la selección española

El pívot navarro de 22 años se rompe el ligamento cruzado anterior y el menisco en su segundo partido con la 'Familia'

La selección española de baloncesto ha recibido una de las peores noticias posibles. Great Osobor, el prometedor pívot que había deslumbrado en su debut internacional apenas cuatro días atrás, sufrió una lesión de extrema gravedad en la rodilla izquierda durante el encuentro ante Georgia disputado en Tenerife. Las pruebas médicas confirmaron lo que todos temían: una ruptura completa del ligamento cruzado anterior acompañada de una lesión asociada en el menisco externo y una distensión del ligamento colateral interno.

El diagnóstico, emitido por la Federación Española de Baloncesto (FEB) tras las pruebas de imagen realizadas durante la noche, deja al jugador de 22 años ante un largo periodo de inactividad. La rotura del LCA, sumada a la afectación del menisco externo y el esguince del ligamento lateral interno, representa una de las lesiones más complejas que puede sufrir un deportista de élite. La recuperación superará con creces los seis meses, lo que significa que Osobor se perderá toda la temporada con su club, el Science City Jena de la Bundesliga alemana, y cualquier compromiso futuro con la selección.

El incidente ocurrió cuando apenas habían transcurrido dos minutos de juego. En una acción de ataque, Osobor recibió un contacto con el pivote georgiano Mate Khatiashvili al penetrar hacia el aro. En ese instante, su rodilla cedió de forma dramática. El propio jugador intentó incorporarse de inmediato, pero el dolor y la inestabilidad le hicieron caer de nuevo sobre la pista. Los servicios médicos tuvieron que intervenir rápidamente para asistirle en el vestuario y posteriormente trasladarle al hospital para las pruebas definitivas.

Chus Mateo, seleccionador nacional, ya mostró su preocupación en rueda de prensa tras el partido: "Estamos muy tristes. Ojalá no sea nada grave, pero la verdad es que no pinta nada bien". Las palabras del entrenador reflejaban el pesimismo generalizado en el seno del equipo, que veía cómo uno de sus nuevos valores emergentes caía lesionado de gravedad en su segunda aparición con la elástica roja.

La tristeza se apoderó de toda la 'Familia', como se conoce cariñosamente al equipo nacional. La FEB emitió un comunicado mostrando su apoyo incondicional: "La FEB quiere mostrar su tristeza por este diagnóstico y el apoyo firme al jugador, a quien acompañará en todo lo que sea necesario durante su proceso de recuperación. La Familia espera la vuelta de Great, que se ha hecho un hueco en el corazón de todos en muy poco tiempo".

La rápida ascendencia de Osobor en el baloncesto español había sido meteórica. Nacido en Murchante, un pequeño municipio navarro a escasos siete kilómetros de Tudela, su historia personal ya era de por sí extraordinaria. Sus padres abandonaron Nigeria en busca de un futuro mejor para su familia, estableciéndose en la comunidad foral cuando Great contaba apenas un par de años. Allí comenzó su relación con el baloncesto en las categorías inferiores del Génesis de Tudela, donde pronto destacó por su físico privilegiado y su potencial descomunal.

Con doce años, dio el salto a Inglaterra para continuar su formación académica y deportiva, una decisión que marcó su carrera. Posteriormente, cruzó el Atlántico para enrolarse en el sistema universitario estadounidense, donde pasó por tres instituciones: Montana State, Utah State y Washington. En su etapa colegial, los números hablan por sí solos: 17,8 puntos, 9,2 rebotes y 2,1 tapones de promedio por encuentro, consolidándose como uno de los interiores más dominantes de la NCAA.

El verano pasado, Osobor vivió su gran oportunidad en la NBA Summer League con los Houston Rockets, donde intentó cumplir el sueño de todo jugador: llegar a la mejor liga del mundo. Aunque finalmente no consiguió un contrato, su actuación llamó la atención de los ojeadores europeos. La oferta del Science City Jena, recién ascendido a la máxima categoría del baloncesto alemán, le permitió dar el salto al profesionalismo en un contexto competitivo ideal para su desarrollo.

Su debut con la selección absoluta, el pasado miércoles contra Dinamarca, había sido una auténtica revelación. En apenas 19 minutos sobre el parquet, el pívot de 2,03 metros anotó 12 puntos y capturó 8 rebotes, mostrando una contundencia y madurez que sorprendieron gratamente al cuerpo técnico. Su capacidad para imponerse en la pintura, combinada con su movilidad y versatilidad defensiva, le convirtieron en el jugador más valorado del encuentro. Esa actuación le granjeó la confianza de Chus Mateo para el duelo ante Georgia, donde la desgracia se cruzó en su camino.

La lesión de Osobor no solo afecta a sus planes personales, sino que representa un duro golpe para la selección española, que veía en él una pieza clave para el futuro. Con la mirada puesta en el Mundial de 2027, el pívot navarro había demostrado en su estreno que podía ser un activo fundamental en la reconstrucción del equipo. Su combinación de juventud, talento y proyección lo situaban como uno de los candidatos a liderar la nueva generación de la 'Familia'.

El proceso de recuperación será largo y exigente. Las lesiones combinadas de ligamento y menisco requieren una intervención quirúrgica precisa y un trabajo de rehabilitación minucioso. La FEB ha garantizado su apoyo total, asegurando que acompañará al jugador en cada paso del camino. Este respaldo institucional es crucial para un deportista que se enfrenta a su mayor reto profesional y personal.

Desde el club alemán, Science City Jena, también han mostrado su preocupación y apoyo. La entidad, que había confiado en Osobor como uno de los pilares de su proyecto en la Bundesliga, deberá buscar soluciones para cubrir su baja durante toda la temporada. El contrato del jugador, recién firmado, queda ahora en suspenso mientras se centra en su recuperación.

La comunidad del baloncesto español ha reaccionado con mensajes de ánimo en redes sociales. Compañeros de selección, ex entrenadores y aficionados han mostrado su solidaridad con el joven pívot. La historia de Great Osobor, marcada por la superación constante desde su infancia, inspira confianza en que volverá más fuerte. Su carácter resiliente, forjado en los sacrificios de su familia y su propia determinación, será su mejor aliado en los meses venideros.

Mientras tanto, la selección debe continuar su camino en las ventanas FIBA sin uno de sus nuevos referentes. El grupo, ya de por sí joven e inexperto, tendrá que sobreponerse a la pérdida de un jugador que había conectado rápidamente con la filosofía del equipo. La ausencia de Osobor se notará especialmente en el juego interior, donde su presencia física y energía eran diferenciales.

El baloncesto, como todo deporte de élite, está lleno de obstáculos inesperados. La lesión de Great Osobor es un recordatorio doloroso de la fragilidad de las carreras deportivas. Sin embargo, también es una oportunidad para demostrar la fortaleza de la 'Familia' y la capacidad de superación de un jugador que nunca ha tenido nada fácil. La esperanza está puesta en que, dentro de un año, volvamos a ver a este talento navarro imponiéndose en la pintura con la misma intensidad que le caracteriza. Por ahora, solo queda desearle una pronta y completa recuperación.

Referencias