María Pérez: primera española en ganar el premio Atleta del Año de World Athletics

La granadina consigue el galardón 'Fuera del Estadio' tras revalidar sus dos títulos mundiales en Tokio 2025

La marcha atlética española ha alcanzado un hito sin precedentes gracias a la gesta de María Pérez. La atleta granadina se ha convertido en la primera representante del país en hacerse con el prestigioso galardón de Mejor Atleta del Año que otorga World Athletics en una de sus tres categorías principales. Este reconocimiento, recibido durante la ceremonia celebrada en Mónaco, corona una temporada excepcional para la andaluza y sitúa a España en el mapa de los grandes poderes de este deporte.

El premio, correspondiente a la sección 'Fuera del Estadio', premia las actuaciones en disciplinas como la marcha, cross y maratón. María Pérez se impuso en esta categoría a la keniana Peres Jepchirchir, actual campeona olímpica de maratón, consolidando así su dominio en la élite mundial de la marcha atlética. La votación, que cuenta con la participación de expertos, periodistas especializados y miembros de la comunidad atlética internacional, reconoció de forma unánime la superioridad de la española durante la temporada.

El año 2025 ha sido definitivo para la carrera de la granadina. En el Campeonato Mundial de Tokio, Pérez revalidó los dos títulos mundiales que ya conquistara en Budapest 2023, sumando un doblete histórico en las distancias de 20 y 35 kilómetros. Esta hazaña la convierte en la primera mujer de la historia en repetir dos coronas mundiales en pruebas individuales, un privilegio que hasta ahora solo compartían leyendas masculinas como Carl Lewis, Usain Bolt y Mo Farah. La dificultad de mantener la forma física y mental durante dos ciclos de cuatro años es un reto que muy pocos atletas han superado con éxito.

Durante su intervención en la gala, la atleta no dudó en dedicar el premio a su equipo técnico y a toda la comunidad de la marcha. "Conseguir cuatro medallas de oro consecutivas en dos campeonatos mundiales no es tarea sencilla. Este reconocimiento pertenece a todo mi equipo de trabajo, sin ellos nada de esto sería posible", manifestó Pérez con visible emoción. Además, destacó la importancia del premio para su disciplina: "Es un reconocimiento muy necesario para toda la familia de la marcha atlética, que tanto ha trabajado durante años".

El momento de la entrega resultó especialmente emotivo para la deportista, que se fundió en un abrazo con Raúl Chapado, presidente de la Real Federación Española de Atletismo, y con su entrenador personal Jacinto Garzón. La escena simbolizó el trabajo colectivo detrás del éxito individual y la importancia de las estructuras deportivas nacionales en el desarrollo de campeones. La presencia de Chapado en la ceremonia subraya el compromiso de la federación con sus atletas de élite.

María Pérez también tuvo palabras de afecto para su gran rival en la pista, la italiana Antonella Palmisano, campeona olímpica en Tokio 2020. "Poder competir contra mi ídola y mayor rival, pero al mismo tiempo tenerla como amiga, es algo que enriquece enormemente mi carrera y me hace crecer como persona", confesó la española. Esta rivalidad sana ha caracterizado las grandes citas internacionales, donde ambas atletas han protagonizado duelos memorables.

El significado histórico de este logro trasciende lo individual. La granadina, oriunda del municipio de Orce, ha demostrado una regularidad y dominio en la marcha que pocas atletas han igualado en cualquier disciplina. Su capacidad para mantener el nivel más alto durante dos ciclos mundialistas consecutivos la sitúa en la élite eterna del atletismo. Los expertos coinciden en que su técnica impecable, combinada con una fortaleza mental excepcional, la convierten en un modelo a seguir.

En la misma ceremonia, otros grandes nombres del atletismo recibieron reconocimientos. En la categoría masculina de 'Fuera del Estadio', el keniano Sebastian Sawe se alzó con el premio gracias a sus victorias en los maratones de Londres y Berlín, superando al tanzano Alphonce Simbu, campeón mundial en Tokio. La competencia en esta categoría fue feroz, reflejando el dominio africano en las pruebas de fondo y resistencia.

La sección de 'Concursos' tuvo como vencedores al sueco Armand Duplantis, en pértiga, y a la australiana Nicola Olyslagers, en altura. Ambos atletas completaron temporadas memorables, con Duplantis batallando cuatro veces el récord mundial y elevándolo hasta los 6,30 metros. Los finalistas en esta categoría fueron el italiano Mattia Furlani y la estadounidense Tara Davis-Woodhall, ambos especialistas en longitud, quienes también tuvieron actuaciones destacadas durante el año.

La categoría 'Pista' reconoció a la estadounidense Sydney McLaughlin-Levrone y al keniano Emmanuel Wanyonyi como mejores atletas. McLaughlin-Levrone, reina indiscutible de los 400 metros con y sin vallas, y Wanyonyi, dominador de los 800 metros, superaron en votaciones a la neerlandesa Femke Bol y al americano Noah Lyles respectivamente. La velocista neerlandesa había dominado los 400 metros vallas durante gran parte de la temporada, mientras que Lyles buscaba consolidarse como el hombre más rápido del mundo.

El premio más prestigioso de la noche, el galardón absoluto a Mejor Atleta del Año, recayó de forma doble en Armand Duplantis y Sydney McLaughlin-Levrone. El sueco suma así su cuarto reconocimiento de estas características, tras los obtenidos en 2020, 2022 y 2023, consolidándose como el mejor pertiguista de la historia. Su capacidad para superar sus propias marcas año tras año le ha convertido en un fenómeno global del deporte.

Para el atletismo español, el triunfo de María Pérez representa un antes y un después. No solo por ser la primera representante nacional en conseguirlo, sino por hacerlo en una disciplina tradicionalmente menos mediática que otras. Su éxito abre puertas para futuras generaciones de marchadores y demuestra que el trabajo constante y la dedicación tienen su recompensa en el más alto nivel. La inversión en formación técnica y el apoyo a deportistas de base están dando sus frutos.

La trayectoria de la granadina sirve de inspiración para deportistas de todas las disciplinas. Su capacidad de superación, unida a la humildad que demuestra al compartir los méritos con su equipo, configura el perfil de una campeona completa tanto dentro como fuera de la pista. Los jóvenes atletas españoles tienen ahora un nuevo referente que demuestra que se puede llegar a la cima sin perder los valores del deporte.

Con este premio, World Athletics no solo reconoce los resultados deportivos, sino también el impacto y la influencia de una atleta que ha elevado la marcha atlética a nuevas cotas de excelencia. España celebra así uno de los mayores logros de su historia deportiva reciente, que sin duda marcará un punto de inflexión para las políticas deportivas del país. El futuro de la marcha atlética nacional nunca había sido tan prometedor.

Referencias