Remontada épica del United: Bruno Fernandes lidera la victoria en Palace

Dos asistencias del portugués y los goles de Zirkzee y Mount dan vida al United tras un penalti polémico

El Manchester United demostró una vez más que en el fútbol moderno los partidos se juegan en dos tiempos distintos. La visita a Selhurst Park comenzó como una pesadilla para los de Ruben Amorim, pero terminó con un triunfo vital (1-2) que acerca al conjunto mancuniano a los puestos de Champions League. La magia de Bruno Fernandes, los goles de Zirkzee y Mount, y una segunda mitad de enjundia sepultaron las aspiraciones del Crystal Palace.

El encuentro arrancó con un United irreconocible, incapaz de articular tres pases consecutivos y superado en todas las facetas del juego por un rival que salió a morder desde el pitido inicial. Los red devils parecían atrapados en su propia zona, mientras los eagles volaban en transiciones vertiginosas que desnudaban una zaga visitante sin coordinación.

Casemiro, sorprendentemente posicionado como hombre más adelantado, tuvo la primera ocasión clara del encuentro. Su remate, sin embargo, encontró la respuesta de un Dean Henderson que demostró por qué fue canterano del United con una doble intervención de mérito. Pero la resistencia duró poco. El Crystal Palace, dirigido por Oliver Glasner, encontró en las bandas su vía de escape. Dos toques bastaban para que el balón llegara a las inmediaciones de Senne Lammens, el joven portero belga que debutaba en la Premier League.

Jean-Philippe Mateta se convirtió en la pesadilla de la defensa visitante. El delantero francés dispuso de dos ocasiones clarísimas antes del minuto 20, pero la falta de puntería y las intervenciones de Lammens evitaron el desastre inicial. Sin embargo, el gol era cuestión de tiempo. Llegó en el minuto 32, y con polémica.

El penalti que desató la polémica

Leny Yoro, el joven central francés, cometió una falta infantil dentro del área sobre Mateta. El colegiado no dudó en señalar la pena máxima. El propio Mateta se encargó de ejecutarla, pero su disparo, aunque efectivo, tocó ligeramente en su pie de apoyo antes de entrar en la red. La ley Julián Álvarez hizo acto de presencia en Londres.

Esta normativa, que castiga el doble toque en la ejecución de un penalti, obligó a repetir la acción. Mateta, sin perder la compostura, cambió de lado y volvió a batir a Lammens. El 1-0 reflejaba la superioridad palaciega, pero también abría la caja de Pandora para lo que vendría después.

Yoro, señalado por su error, no volvería a salir del vestuario. Ruben Amorim decidió sustituirle al inicio del segundo tiempo, una decisión que habla de la exigencia del técnico portugués con sus jugadores jóvenes. La lección fue clara: los errores se pagan, y en el United no hay tiempo para lamentaciones.

La resurrección en la segunda mitad

El segundo acto fue una obra de teatro diferente. El United salió con otra actitud, otra intensidad y, sobre todo, con la claridad que da tener a Bruno Fernandes en estado de gracia. El capitán portugués tomó las riendas del partido y comenzó a tejer jugadas como solo él sabe.

En el minuto 64, una asistencia magistral de Fernandes encontró a Joshua Zirkzee en el corazón del área. El holandés, que no marcaba en la Premier League desde hacía 364 días, definió con la frialdad de un asesino. El empate no solo igualaba el marcador, sino que desatascaba mentalmente a un equipo que ya acumulaba tres jornadas sin ganar.

Pero Fernandes no se conformó. Ocho minutos después, otra genialidad suya, esta vez desde la banda derecha, dejó solo a Mason Mount para que el inglés firmara el 1-2 definitivo. El ex del Chelsea demostró que hay vida más allá de las lesiones de Matheus Cunha y Benjamin Sesko, y que puede ser una pieza clave en el engranaje ofensivo de Amorim.

Con estas dos asistencias, Bruno Fernandes escaló posiciones en la historia del club. Ya es el cuarto máximo asistente de los red devils, solo por detrás de leyendas como Ryan Giggs, Wayne Rooney y David Beckham. Una estadística que habla del impacto del luso desde su llegada al Old Trafford.

Lisandro Martínez y el retorno esperado

En medio del caos defensivo del primer tiempo, hubo un rayo de esperanza. Lisandro Martínez, el argentino que llevaba más de nueve meses alejado de los terrenos de juego, volvió a tener minutos. Su entrada en el segundo tiempo aportó solidez y carácter a una zaga que había naufragado en los primeros 45 minutos.

La presencia del 'Butcher' es una noticia de enorme relevancia para Amorim, que ha echado de menos líderes en el eje de la defensa. Su vuelta, aunque sea de forma gradual, fortalece las opciones del United en la segunda vuelta de la temporada.

La tabla y la perspectiva

Con este triunfo, el Manchester United alcanza los 21 puntos y se coloca sexto en la clasificación. La distancia con los puestos de Champions League se reduce, y la confianza vuelve a fluir por los pasillos de Carrington.

Ruben Amorim, que celebraba su primer aniversario al frente del banquillo, vio las dos caras de su equipo. La primera, la de un conjunto sin alma, sin ideas y sin respuestas. La segunda, la de un equipo que cree en la remontada, que tiene recursos y que, sobre todo, cuenta con un líder indiscutible como Bruno Fernandes.

El reto ahora es la consistencia. El United ha demostrado que puede jugar a un nivel altísimo, pero también que puede hundirse en su propia inconsistencia. La Premier League no perdona, y cada jornada es una batalla. Sin embargo, victorias como la de Selhurst Park construyen el carácter necesario para afrontar los desafíos que vendrán.

El calendario no da tregua, pero el United ya sabe que tiene la capacidad de cambiar el rumbo de un partido en apenas unos minutos. Esa es la esencia del fútbol, y esa es la esencia de un equipo que vive de la épica y la remontada. Los red devils han resucitado, y esta vez lo han hecho por partida triple.

Referencias