El derbi sevillano de LaLiga EA Sports 2025-2026 llega este domingo al estadio Ramón Sánchez-Pizjuán marcado por una notable lista de ausencias en ambos conjuntos. La decimocuarta jornada del campeonato enfrentará al Sevilla FC y al Real Betis en un duelo de máxima rivalidad, arbitrado por el colegiado andaluz José María Sánchez Martínez, más conocido como Munuera Montero. Los nervionenses ocupan la undécima posición con 16 puntos tras caer en Cornellá, mientras que el conjunto heliopolitano se sitúa quinto con 21 unidades después de su empate ante el Girona.
La plaga de lesiones ha azotado con dureza a ambos equipos en los últimos días, condicionando de forma significativa los planes de sus respectivos técnicos. El Sevilla llega a este compromiso con la moral afectada tras un desenlace adverso en su última salida, donde dominó el juego pero fue castigado por errores defensivos. La derrota ante el Espanyol por 2-1 supuso su séptimo tropiezo en lo que va de temporada, un balance que dista de las expectativas iniciales. Para agravar la situación, el técnico argentino Matías Almeyda vio cómo dos piezas fundamentales abandonaban el terreno de joco con problemas físicos: Adnan Januzaj y, especialmente, Rubén Vargas, máximo anotador y asistente del equipo.
El suizo Vargas representa una pérdida sensible en el apartado ofensivo, ya que su capacidad para desequilibrar y generar ocasiones resulta crucial para un conjunto que ha mostrado dificultades en la definición. Januzaj, por su parte, aporta desborde y calidad en el último tercio del campo. Su ausencia se suma a las de Nianzou y Suazo, que ya estaban en el dique seco médico, configurando un escenario complejo para el cuerpo técnico.
No obstante, no todo son malas noticias en el seno sevillista. Almeyda recupera para este duelo a dos veteranos de probada solvencia: César Azpilicueta e Isaac Romero. La experiencia del ex capitán del Chelsea y la frescura del delantero onubense proporcionan opciones valiosas en un encuentro donde la veteranía y el carácter suelen marcar diferencias. La posible alineación del Sevilla ha generado debate durante la semana, ya que el entrenador ha ensayado tanto con línea de tres centrales como con el tradicional sistema de cuatro defensores.
La tendencia apunta a que Almeyda optará por una defensa de cuatro si el rival alinea un único delantero centro, formato habitual en el esquema de Manuel Pellegrini. No obstante, la versatilidad táctica del argentino quedó patente en la última victoria ante el Osasuna, donde cerró con cinco hombres en la retaguardia. En un derbi, donde la tensión emocional y la presión ambiental pueden desbordar a los menos curtidos, la presencia de futbolistas curtidos en mil batallas como Alexis puede resultar determinante.
La convocatoria de 25 futbolistas refleja la necesidad de tener opciones en todos los puestos. Entre los citados destacan nombres como Vlachodimos, Carmona, Kike Salas, Gudelj, Jordán, Agoumé, Mendy, Sow, Ejuke, Alfon, Peque, Juanlu, Marcao, Manu Bueno y los porteros Nyland y Alberto Flores. La lista completa incluye también a jugadores del filial como Ramón Martínez, Miguel Sierra y Castrín, además del joven Oso.
En cuanto a la posible disposición táctica, todo indica que Vlachodimos ocupará la portería. La línea defensiva estaría compuesta por Juanlu en el carril derecho, Azpilicueta y Marcao como pareja de centrales, y Carmona en la banda izquierda. El doble pivote podría formarlo Mendy junto a Sow, aportando equilibrio entre contención y salida de balón. En la parcela ofensiva, Ejuke, Alfon y Peque apoyarían la referencia atacante, que podría ser Isaac Romero si el técnico decide darle la titularidad.
Del lado verdiblanco, el balance de bajas resulta igualmente preocupante. El Real Betis afronta el derbi sin cinco efectivos de primer nivel: el portero Pau López, el lateral Héctor Bellerín, el creativo Giovani Lo Celso, el mago Isco Alarcón y el extremo brasileño Antony, cedido por el Manchester United. La situación de Isco resulta especialmente frustrante, ya que su talento para el último pase y su visión de juego son activos indispensables en el esquema de Pellegrini.
La duda más significativa para el conjunto bético radica en Sofyan Amrabat. El centrocampista marroquí sufrió un impacto fortuito con Isco durante el encuentro de Europa League ante el FC Utrecht, celebrado este jueves. El choque, calificado como insólito por los cronistas, dejó a ambos jugadores tocados. Mientras Isco ya ha sido descartado, Amrabat permanece en observación y se decidirá su participación en las últimas horas previas al duelo. La victoria 2-1 ante los holandeses, aunque positiva para la clasificación europea, ha dejado un reguero de destrozos en el vestuario.
El contexto competitivo añade una capa extra de tensión al duelo. El Sevilla, con 16 puntos, necesita imperiosamente sumar para acercarse a los puestos europeos y alejarse de la zona de incomodidad. Cada derbi supone una final emocional, pero en esta coyuntura adquiere un carácter casi existencial para las aspiraciones blanquirrojas. Por su parte, el Betis, situado en zona Champions con 21 puntos, persue consolidar su posición entre los grandes y demostrar que puede competir en todas las frentes sin resbalar en los compromisos domésticos.
La historia reciente de estos enfrentamientos muestra un equilibrio frágil, donde los detalles minúsculos decantan la balanza. La presencia de Munuera Montero al frente del colegiado también genera expectación, ya que su forma de dirigir suele permitir un juego fluido pero sin tolerar la reiteración de faltas. En un derbi, donde la intensidad física y la tensión nerviosa pueden desembocar en entradas comprometidas, su labor será crucial para mantener el orden.
El factor cancha también jugará su papel. El Pizjuán, con su afición entregada, se convierte en un aliado más para el Sevilla. No obstante, la presión de su propio público puede resultar una losa si el encuentro no se encarrila pronto. El Betis, acostumbrado a estas atmósferas, llega con la confianza de quien sabe que su buen momento de forma le permite pelear de tú a tú.
En resumen, el derbi sevillano de la jornada 14 presenta un escenario de incertidumbre marcado por las numerosas bajas. El Sevilla, pese a sus problemas, cuenta con el retorno de referentes experimentados y el apoyo de su grada. El Betis, por su parte, debe gestionar las ausencias de peso y la posible pérdida de Amrabat, un jugador clave en el equilibrio del centro del campo. El duelo promete emoción, táctica y, sobre todo, la pasión desbordante que caracteriza a uno de los enfrentamientos más intensos del fútbol español.