El entrenador del Real Betis, Manuel Pellegrini, mostró una doble sensación tras la victoria conseguida en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. Por un lado, la satisfacción de haber conseguido tres puntos históricos en un campo complicado; por otro, la tristeza por los incidentes lamentables que obligaron a interrumpir los últimos minutos del duelo.
El técnico sudamericano analizó el desarrollo del encuentro con detalle, destacando la actitud de su plantel desde el pitido inicial. "Salimos con la intención clara de dominar el ritmo del partido, aplicando una presión constante que nos permitiera incomodar al rival en su propio territorio", explicó Pellegrini en la rueda de prensa posterior al choque.
La primera mitad del derbi se caracterizó por un ritmo vertiginoso, con ambos conjuntos buscando imponer su sello. El estratega verdiblanco reconoció que el inicio fue trepidante: "Los dos equipos salieron con mucha energía, intentando hacerse con el control del balón. La intensidad era máxima, pero el juego carecía de la pausa necesaria para generar ocasiones claras".
Tras el paso por los vestuarios, el Betis demostró una madurez táctica notable. La capacidad de mantener la personalidad en un ambiente tan hostil marcó la diferencia. "En la reanudación, logramos bajar el ritmo cardíaco del encuentro. Fuimos capaces de asociarnos con mayor criterio, encontrando espacios que en la primera parte no existían", valoró el entrenador.
Los goles llegaron como consecuencia de esa superioridad territorial y futbolística. Pellegrini fue tajante al respecto: "Merecimos el gol, y podríamos haber anotado más de los dos que conseguimos. El equipo fue fiel a nuestra idea de juego y eso se tradujo en ocasiones reales de peligro".
Sobre la gestión del plantel, el técnico chileno reiteró su filosofía de que no existen futbolistas de primera y segunda categoría dentro de la disciplina verdiblanca. "El mérito colectivo siempre está por encima del individual. Cuando un jugador no está disponible, otro ocupa su lugar sin que el nivel del equipo decaiga", argumentó.
En este sentido, mencionó específicamente la actuación de Pablo García, quien debutó como titular en un escenario de máxima exigencia. "Pablo posee cualidades interesantes para desarrollarse en este sistema. Tiene margen de mejora, como es lógico en un futbolista joven, pero su rendimiento fue el esperado", señaló Pellegrini, quien también subrayó que la ausencia de Antony no se notó gracias a la buena labor del sustituto.
La conversación derivó hacia su situación contractual, un tema que ha generado especulación en los últimos meses. El entrenador descartó que el resultado del derbi pudiera condicionar su continuidad. "Mi futuro no depende de un solo partido, por muy importante que sea. La dirección deportiva valora procesos, no resultados aislados. La clave está en mantener una línea de trabajo constante", aseveró.
Pellegrini enfatizó que la unidad del grupo es el activo más valioso del club. "Cuando tienes un plantel comprometido, las ausencias se notan menos. Todos los futbolistas entienden su rol y aportan cuando se les requiere. Esa es la base para competir en tres competiciones simultáneamente", reflexionó.
El momento más oscuro de la noche llegó en los instantes finales, cuando la lluvia de objetos desde la grada local obligó a detener el encuentro. El protocolo de seguridad se activó y los jugadores tuvieron que abandonar temporalmente el terreno de juego.
"Es realmente triste que un espectáculo deportivo de esta magnitud termine de esta manera", lamentó el técnico. "La rivalidad entre dos equipos de una misma ciudad debe limitarse a lo que ocurre dentro del rectángulo de juego. El apoyo de la afición es fundamental, pero nunca justifica actitudes que ponen en riesgo la integridad de los protagonistas".
Pellegrini defendió que el Betis no solicitó la interrupción del duelo. "Nosotros queríamos finalizar los últimos minutos, pero las autoridades nos explicaron que el reglamento obliga a parar cuando se producen estas situaciones. Es una pena que unos pocos puedan empañar la imagen de una afición entera", añadió.
El mensaje final del entrenador fue claro y directo: "Esta victoria va dedicada a toda la familia verdiblanca. Han sido semanas complicadas y este triunfo refuerza nuestra confianza de cara al futuro". La conquista en Nervión rompe una racha negativa importante y sitúa al Betis en una posición privilegiada para afrontar los próximos compromisos ligueros.
El balance global de Pellegrini fue extremadamente positivo, a pesar de los incidentes. "Hemos demostrado que somos un equipo sólido, con ideas claras y capaz de competir en cualquier escenario. Ese es el camino que debemos seguir", concluyó el técnico, visiblemente satisfecho con la actitud de sus dirigidos.
La victoria en el derbi no solo aporta tres puntos, sino que refuerza el proyecto deportivo que el chileno ha construido desde su llegada. La capacidad de superar adversidades, gestionar el plantel de forma equilibrada y mantener la identidad del equipo son señales de un trabajo bien hecho. Los lamentables incidentes del final, lejos de opacar el triunfo, ponen de manifiesto la necesidad de que el fútbol siga siendo un espectáculo seguro para todos los involucrados.