Celtic derrota al Feyenoord 3-1 en la Europa League

Los escoceses logran una victoria contundente en Rotterdam con goles clave y una gran actuación colectiva

El Celtic de Glasgow demostró su potencial en la Europa League al imponerse por 3-1 al Feyenoord en un encuentro vibrante disputado en Rotterdam. Los visitantes controlaron gran parte del duelo y supieron aprovechar sus oportunidades para llevarse tres puntos vitales en su camino en la competición europea.

Desde el inicio del encuentro, el conjunto escocés mostró una clara intención de dominar el ritmo del juego. La presión alta y la velocidad en las transiciones se convirtieron en las armas principales del Celtic, que incomodó constantemente a la defensa local. Aunque el Feyenoord intentó responder con su juego ofensivo característico, las líneas visitantes se mostraron bien organizadas y difíciles de superar.

El partido alcanzó su punto culminante en la segunda mitad, cuando el Celtic consiguió romper el empate inicial con una serie de acciones decisivas. Benjamin Nygren fue uno de los protagonistas indiscutibles del encuentro. El futbolista del Celtic no solo marcó uno de los goles, sino que también participó activamente en la creación de peligro constante para el Feyenoord. Su gol, anotado en el minuto 82, resultó ser el definitivo para sentenciar el encuentro. La jugada nació de una asistencia precisa de Daizen Maeda, quien demostró una vez más su visión de juego y capacidad para generar oportunidades para sus compañeros.

La tarjeta amarilla mostrada a Callum McGregor en el minuto 86 por juego peligroso fue uno de los momentos de tensión del duelo. El capitán del Celtic vio la cartulina tras una falta cometida sobre Shaqueel van Persie, quien había entrado al campo en el minuto 81 sustituyendo a Jordan Lotomba. Esta acción reflejó la intensidad que caracterizó los últimos compases del encuentro, cuando el Feyenoord buscó desesperadamente el gol que le acercara al empate.

El entrenador del Celtic realizó varios cambios tácticos que resultaron fundamentales para mantener el control del partido. La entrada de Anthony Ralston en el minuto 84 por Colby Donovan reforzó la defensa en un momento crítico, mientras que la sustitución de Reo Hatate por Paulo Bernardo en el 83 aportó frescura al centro del campo. Estos movimientos demostraron la profundidad de la plantilla y la capacidad del cuerpo técnico para leer el desarrollo del encuentro.

Por parte del Feyenoord, las opciones de ataque se centraron en jugadores como Ayase Ueda y Anis Hadj Moussa. Ueda tuvo varias ocasiones claras, especialmente dos remates de cabeza en los minutos 90 y 90+2 que estuvieron a punto de convertirse en gol. Sin embargo, la falta de precisión en los metros finales y la buena actuación del portero visitante impidieron que los locales acortaran distancias. Hadj Moussa, por su parte, intentó sorprender con un disparo desde el lado derecho del área en el minuto 76, pero el balón se marchó ligeramente desviado.

La defensa del Celtic también tuvo que trabajar intensamente, especialmente durante los últimos minutos. Dane Murray, que entró en el minuto 70 sustituyendo a Kieran Tierney, se mostró sólido en el eje de la zaga. Su intervención en el minuto 75, cuando cometió falta sobre Sem Steijn, fue una de las pocas ocasiones en las que el Feyenoord logró penetrar con peligro. Steijn, que fue sustituido por Quinten Timber en el minuto 76, fue uno de los jugadores más activos del conjunto local.

El árbitro del encuentro tuvo que mostrar varias tarjetas amarillas para controlar la dureza del juego. Además de la ya mencionada a McGregor, Arne Engels vio la cartulina en el minuto 78 por una falta sobre Bart Nieuwkoop. Estas interrupciones constantes fragmentaron el ritmo del partido, pero el Celtic supo mantener la concentración en los momentos decisivos.

El Feyenoord intentó reaccionar con varios cambios ofensivos. La entrada de Shaqueel van Persie por Jordan Lotomba en el minuto 81 y la posterior incorporación de Gaoussou Diarra buscaban dar más profundidad al ataque local. Diarra estuvo cerca de marcar en el minuto 74 con un remate de cabeza que impactó en el larguero, y tuvo otra ocasión en el 73 con un disparo rechazado desde el centro del área.

El Celtic, sin embargo, no se conformó con el 2-1 y siguió buscando el tercer gol que sentenciara el encuentro. La jugada del 3-1 final, obra de Nygren, fue el premio a la insistencia y la calidad del conjunto escocés. La asistencia de Maeda, quien había sido una constante amenaza para la defensa del Feyenoord, culminó una contra letal que dejó sin opciones al portero local.

Los últimos minutos del encuentro estuvieron marcados por la desesperación del Feyenoord y la solidez defensiva del Celtic. Los locales acumularon hasta cinco saques de esquina consecutivos entre los minutos 72 y 73, pero la defensa visitante, liderada por Liam Scales y Callum McGregor, se mostró infranqueable. Scales, en particular, fue fundamental para despejar los centros peligrosos de Anis Hadj Moussa y Jordan Lotomba.

La victoria del Celtic en Rotterdam refuerza su posición en la Europa League y demuestra que el equipo está preparado para competir a alto nivel en el continente. La combinación de una defensa sólida, un centro del campo creativo y un ataque letal convierten a los escoceses en un rival temible para cualquier equipo. Por su parte, el Feyenoord deberá analizar sus errores defensivos y mejorar la efectividad en ataque si quiere avanzar en la competición.

El rendimiento individual de jugadores como Nygren, Maeda y McGregor destaca especialmente. Nygren no solo marcó el gol de la sentencia, sino que participó activamente en la creación de juego. Maeda, con su asistencia decisiva, demostró por qué es una pieza clave en el esquema ofensivo del Celtic. McGregor, a pesar de la tarjeta amarilla, lideró al equipo con veteranía y controló el ritmo del juego en los momentos de mayor presión.

El Feyenoord, pese a la derrota, mostró destellos de su calidad, especialmente en las jugadas a balón parado y en la presión final. Sin embargo, la falta de puntería y la efectividad del Celtic en las contragolpes fueron factores determinantes. Los locales deberán trabajar en la coordinación defensiva y en la definición de sus delanteros si quieren revertir la situación en los próximos encuentros.

Con este resultado, el Celtic suma tres puntos valiosos fuera de casa y envía un mensaje claro a sus rivales en el grupo. La capacidad del equipo para mantener la calma en momentos de presión y aprovechar las oportunidades de gol será fundamental para sus aspiraciones en la competición. La Europa League promete emociones fuertes y este encuentro ha dejado claro que el Celtic aspira a llegar lejos.

Referencias