La vida en el fútbol profesional no se detiene. Las derrotas duelen, pero el ritmo obliga a mirar adelante. Este principio quedó patente en la jornada del pasado jueves, cuando el FCSB caía por 0-1 en Belgrado en un compromiso que dejó más interrogantes que respuestas en el senso del conjunto rumano. Mientras los aficionados digerían el revés, en el túnel de vestuarios ocurría una escena que pasó desapercibida para muchos, pero que habla de las conexiones humanas que tejen los profesionales del balompié.
Dennis Politic, uno de los futbolistas más controvertidos del actual plantel de la escuadra de Bucarest, protagonizó un encuentro casual con Timi Elsnik, mediocentro esloveno que milita en las filas del conjunto serbio. Ambos jugadores, que ya compartieron experiencias en el fútbol británico, aprovecharon los minutos posteriores al pitido final para intercambiar impresiones y, como no podía ser de otra manera, una camiseta.
El gesto, aparentemente anodino dentro de la rutina futbolística, cobra especial relevancia si atendemos a la delicada situación por la que atraviesa el extremo de 24 años. Desde su llegada al FCSB en el mercado estival, procedente de la Dinamo de Bucarest —el eterno rival—, su adaptación al proyecto rojiazul dista mucho de ser la esperada. Los números, fríos y objetivos, dibujan un rendimiento discreto que no termina de convencer a la directiva ni a la parroquia.
Una amistud forjada en las islas
La relación entre Politic y Elsnik no nace en los Balcanes. Ambos futbolistas coincidieron en el competitivo fútbol inglés, donde forjaron una amistad que ha perdurado más allá de fronteras y camisetas. Tras el encuentro en el estadio serbio, el internacional esloveno le entregó su equipación al futbolista rumano, quien inicialmente había intentado hacer de intermediario para que otro compañero del FCSB recibiera el obsequio.
Según fuentes cercanas al vestuario, Elsnik le había prometido previamente la prenda a otro integrante del conjunto de Bucarest. Politic accedió a comprobar si el destinatario seguía en los aposentos, pero al no localizarlo, fue el propio extremo quien se llevó el recuerdo. Lo que podría haber sido un simple intercambio de cortesía derivó en una conversación prolongada, donde ambos profesionales abordaron temas personales, familiares y profesionales, alejados del estrés competitivo.
Estos gestos, habituales en el circuito profesional, reflejan la camaradería que existe tras bambalinas. Mientras el aficionado vive la rivalidad con intensidad, los protagonistas entienden que el fútbol es también un oficio donde las redes de contacto y el respeto mutuo marcan la diferencia en el día a día.
La sombra de las críticas
Sin embargo, no todo son gestos amistosos en la trayectoria reciente de Dennis Politic. Su rendimiento sobre el césped no ha alcanzado el nivel esperado para un futbolista que costó al FCSB la considerable cifra de un millón de euros más el traspaso de Alexandru Musi a la Dinamo. La operación, celebrada en su momento como un golpe de efecto del controvertido presidente Gigi Becali, se ha convertido en un dolor de cabeza para la entidad.
El máximo mandatario del club no ha dudado en calificar la inversión como una "estafa" en declaraciones públicas, mostrando su descontento con el rendimiento del extremo. Becali ha llegado a insinuar abiertamente su intención de desprenderse del futbolista en el próximo mercado invernal, un escenario que parece cada vez más probable ante la falta de continuidad y efectividad del jugador.
Desde su desembarco en el FCSB, Politic ha acumulado 22 partidos oficiales y apenas 3 goles. Un bagaje muy limitado para un futbolista reclutado como diferencial ofensivo. Su único destello de calidad llegó en la Supercopa de Rumanía, donde anotó el tanto decisivo ante el CFR Cluj (2-1), un momento que parece haber quedado lejano en el tiempo.
Minutos de oropel europeo
La falta de confianza del cuerpo técnico liderado por Elias Charalambous queda patente en los minutos que recibe Politic en competición continental. En la fase de grupos de la Europa League, su participación ha sido testimonial: 31 minutos ante el Young Boys en la derrota por 0-2, 4 minutos contra el Bolonia en el 1-2, otros 5 ante el Basilea en el 1-3 y finalmente 6 minutos en la reciente confrontación de Belgrado.
Estos números reflejan una realidad incuestionable: el futbolista no entra en los planes prioritarios del entrenador. Su presencia se limita a momentos puntuales, cuando el partido ya está decidido o cuando las circunstancias obligan a refrescar el once. Esta dinámica dificulta enormemente que pueda demostrar su valía y justificar la importante inversión realizada.
En el choque contra el conjunto serbio, pese a entrar en el minuto 84, Politic tuvo tiempo de generar una ocasión clara de peligro, finalmente desbaratada por la defensa rival. Un destello de calidad que, sin embargo, no basta para cambiar la percepción generalizada sobre su rendimiento.
El futuro, en el aire
La coyuntura actual sitúa a Dennis Politic en una encrucijada profesional. Con el mercado de invierno a la vuelta de la esquina, su continuidad en el FCSB parece más que comprometida. La directiva busca recortar la plantilla y deshacerse de fichajes que no han rendido según lo previsto, y el extremo encaja perfectamente en ese perfil.
Su valor de mercado, según la plataforma especializada Transfermarkt, se sitúa en 1,5 millones de euros, una cifra que difícilmente recuperará la entidad en una venta, pero que podría mitigar parcialmente la pérdida económica. Las opciones son múltiples: una cesión para recuperar forma, una venta definitiva o incluso un rescisión de contrato si no se encuentra un destino adecuado.
Mientras tanto, el futbolista debe afrontar el domingo un compromiso crucial en el campeonato doméstico. El FCSB se desplaza a Constanza para medirse al Farul en un duelo directo por la cima de la clasificación. La presión es máxima y el margen de error, inexistente. Para Politic, cada minuto sobre el verde es una oportunidad de oro para revertir la situación y demostrar que posee la calidad necesaria para triunfar en el club más laureado de Rumanía.
La pelota está en su tejado. El tiempo corre en su contra, pero el fútbol está lleno de historias de redención. La pregunta es si Dennis Politic tendrá la oportunidad de escribir la suya en Bucarest o si su capítulo en el FCSB llegará a su fin antes de lo esperado.