Lyon arrasa al Maccabi Tel Aviv 6-0 en la Europa League

El conjunto francés firma una actuación demoledora en la fase de grupos con una goleada histórica y un rival reducido a diez hombres

El Olympique Lyon ha firmado una de las noches más gloriosas de su historia reciente en competiciones europeas al destrozar por 6-0 al Maccabi Tel Aviv en un encuentro correspondiente a la fase de grupos de la Europa League 2025/2026. La contundente victoria, lejos de ser un mero resultado favorable, refleja una superioridad abrumadora que el conjunto galo ejerció durante los noventa minutos sobre un rival que terminó desbordado y con un hombre menos por expulsión.

El encuentro, que se desarrolló con un ritmo vertiginoso desde el pitido inicial, dejó claro desde las primeras acciones que el Lyon llegaba con la intención de imponer su ley futbolística. La diferencia de calidad entre ambos planteles se hizo evidente no solo en el marcador, sino en la capacidad de los franceses para generar peligro de forma constante y controlar todos los aspectos del juego. La posesión, la precisión en el pase y la efectividad en las áreas fueron factores que marcaron una noche memorable para los seguidores del club francés.

Uno de los momentos decisivos del partido llegó en el minuto 90, cuando Sagiv Jehezkel, defensa del Maccabi Tel Aviv, vio la tarjeta roja directa tras una doble amonestación por juego peligroso. La expulsión dejó al equipo israelí con diez hombres en los instantes finales, aunque la diferencia en el marcador ya era insalvable desde mucho antes. La acción, que involucró una dura entrada sobre Tiago Gonçalves, generó una pausa en el juego que sirvió para constatar el estado de emergencia en el que se encontraba el conjunto visitante.

El árbitro del encuentro tuvo una labor intensa, mostrando múltiples tarjetas amarillas a lo largo del partido. Por parte del Lyon, Alejandro Rodríguez, Téo Barisic e Itamar Noy vieron la cartulina amarilla por entradas consideradas peligrosas. El Maccabi Tel Aviv también acumuló amonestaciones, con Itamar Noy como protagonista de una de las acciones más polémicas del encuentro. La cantidad de faltas registradas refleja la intensidad desesperada con la que el equipo israelí intentó frenar el vendaval ofensivo francés.

Las lesiones también jugaron un papel importante en el desarrollo del encuentro. Tiago Gonçalves, centrocampista del Lyon, sufrió una molestia que obligó a detener el juego en varias ocasiones, mientras que Heitor y Ido Shahar, ambos del Maccabi Tel Aviv, requirieron asistencia médica en momentos clave del segundo tiempo. Estas interrupciones, sin embargo, no frenaron el ritmo ofensivo del Lyon, que mantuvo su dominio territorial y su capacidad de generar ocasiones de gol.

El entrenador del Lyon aprovechó el amplio margen en el marcador para realizar varios cambios estratégicos. Alejandro Rodríguez sustituyó a Martín Satriano en el minuto 76, mientras que Téo Barisic y Tiago Gonçalves ingresaron por Abner Vinícius y Ainsley Maitland-Niles respectivamente en el 68. Estas rotaciones permitieron dar descanso a piezas clave y dar minutos a jugadores que han tenido menos protagonismo en las últimas jornadas. Por su parte, el Maccabi Tel Aviv intentó refrescar su medular con la entrada de Kervin Andrade por Dor Peretz, pero la diferencia de calidad era ya inabarcable.

El control del partido por parte del Lyon se manifestó en la facilidad con la que sus jugadores recibían faltas en zona ofensiva. Tanner Tessmann, Adam Karabec y Mathys de Carvalho fueron constantemente objeto de entradas duras por parte de una defensa israelí que no encontraba la forma de contener la creatividad y el despliegue físico del medio campo francés. La capacidad del Lyon para generar superioridad numérica en las bandas y centrar con precisión fue un factor determinante para construir una ventaja que pronto se convirtió en una avalancha.

Aunque el minuto a minuto no detalla cada una de las seis dianas, la evidencia estadística del encuentro habla por sí sola. Un 6-0 en competición europea no es fruto de la casualidad, sino la consecuencia de un desempeño casi perfecto. La efectividad ofensiva del Lyon contrastó con la falta de contundencia defensiva del Maccabi Tel Aviv, que vio como su portería caía una y otra vez sin poder ofrecer una respuesta digna en el área rival. La ausencia de ocasiones claras de gol para el conjunto israelí refleja un bloqueo total en su sistema de creación de juego.

El contexto de la Europa League hace que esta victoria adquiera una relevancia especial para el Lyon. Los puntos conseguidos en esta goleada no solo le consolidan en lo más alto de su grupo, sino que también le otorgan una ventaja de cara al average particular que puede resultar decisiva en la fase de clasificación. La confianza ganada tras un resultado tan contundente servirá al equipo francés para afrontar los siguientes compromisos con la moral por las nubes y la certeza de que su proyecto futbolista está funcionando a pleno rendimiento.

Por el contrario, el Maccabi Tel Aviv deberá realizar una profunda autocrítica tras esta debacle. La expulsión de Jehezkel simboliza la frustración acumulada durante noventa minutos de inferioridad absoluta. El cuerpo técnico tendrá que trabajar en la reconstrucción anímica de un plantel que vio cómo su rival le superaba en todos los aspectos del juego. La competición europea no perdona este tipo de deslices, y la siguiente jornada se presenta como una oportunidad de redención inmediata.

La actuación arbitral, con su rigor en las tarjetas amarillas y la correcta expulsión del jugador israelí, mantuvo el orden en un encuentro que pudo desbordarse por la tensión acumulada. La gestión del tiempo añadido, con solo un minuto de prolongación, reflejó la claridad con la que el colegiado percibió que el partido ya no tenía historia desde mucho antes del pitido final.

En definitiva, el Lyon ha enviado un mensaje contundente al resto de aspirantes en la Europa League. Una goleada de este calibre en territorio rival, aunque el encuentro se disputara en campo neutral por cuestiones de seguridad, demuestra que el equipo francés tiene la plantilla, la táctica y la ambición necesarias para recorrer un largo camino en esta competición. Los seis goles anotados sin recibir ninguno hablan de una solidez defensiva y un poderío ofensivo que muy pocos equipos en el continente pueden presumir.

La próxima jornada de la fase de grupos será crucial para confirmar si el Lyon puede mantener este nivel de excelencia, mientras que el Maccabi Tel Aviv tendrá la obligación de demostrar que este 0-6 fue un accidente y no el reflejo de su verdadero potencial en la máxima competición continental de segundo nivel. El fútbol, a veces, escribe historias de contrastes extremos, y esta noche perteneció enteramente al Olympique Lyon.

Referencias