Betis-Utrecht: La lesión de Isco eclipsa el partido de Europa League

El capitán verdiblanco tuvo que abandonar el terreno de juego en el minuto 2 tras un choque fortuito con Amrabat que dejó al equipo sevillano con diez hombres momentáneamente

El Real Betis afrontaba su compromiso en la Europa League contra el Utrecht con la ilusión de consolidar su posición en la competición continental, pero lo que prometía ser una noche de fútbol espectacular en La Cartuja se convirtió en una prueba de superación desde el segundo minuto de juego. La lesión temprana de Isco, capitán y referente técnico del equipo, marcó de manera irreversible el desarrollo de un encuentro donde el conjunto sevillano tuvo que reorganizarse sobre la marcha ante la adversidad.

El inicio del duelo no pudo ser más desafortunado para los intereses locales. En una acción aparentemente intrascendente, Isco Alarcón chocó violentamente con su compañero Sofyan Amrabat cuando ambos perseguían un balón dividido. El impacto, que ocurrió tan solo 83 segundos después del pitido inicial, dejó a ambos futbolistas tendidos en el césped y obligó al cuerpo médico del Betis a intervenir de inmediato. Las imágenes eran elocuentes: Isco cojeaba ostensiblemente mientras era atendido, y el gesto de pedir el cambio no se hizo esperar.

La situación se complicó cuando Amrabat, que inicialmente parecía haberse recuperado, también tuvo que ser sustituido minutos después. El centrocampista marroquí, cedido por el Manchester United, no pudo sobreponerse a las molestias del encontronazo y dio paso a Deossa. Con estas dos bajas prematuras, Manuel Pellegrini vio alterado completamente su plan de juego y tuvo que realizar ajustes tácticos urgentes para mantener la solidez de su equipo.

A pesar del revés inicial, el Betis intentó imponer su ritmo. Los primeros compases mostraron a un conjunto verdiblanco que, lejos de amilanarse, buscó la portería rival con insistencia. Una cabalgada de Abde Ezzalzouli por la banda izquierda generó la primera ocasión clara, aunque la defensa holandesa logró despejar a córner. El joven extremo, uno de los futbolistas más desequilibrantes del plantel, volvió a aparecer minutos después con otra internada que terminó sin fortuna por la intervención de Viergever.

El Utrecht, conscientemente, no se conformaba con defender. El delantero Sébastien Haller, protagonista de una de las historias de superación más emotivas del fútbol europeo tras vencer un cáncer testicular, lideraba la línea de ataque visitante. Su presencia en el campo era ya un triunfo personal, pero su peligrosidad era real. En una jugada aislada, Haller aprovechó un error de Natan para presionar a Valles, obligando al portero del Betis a salir con apuros para evitar mayores consecuencias.

El partido entró en una fase de alternativas donde el Betis acumuló ocasiones pero careció de la eficacia necesaria. Fornals, que había entrado por Amrabat, intentó liderar la creación desde la mediapunta. Su visión de juego se hizo evidente en un pase medido a Cucho Hernández, quien se plantó solo ante el guardameta rival. Sin embargo, la definición del colombiano no fue la esperada y su intento de regatear al portero fue anticipado por el central Van der Hoorn, que salvó a su equipo en la línea de gol.

El lateral Ángel Ortiz, una de las apuestas de la cantera verdiblanca, también tuvo su oportunidad de brillar. Su incorporación al ataque por la banda derecha fue constante, y en una de sus múltiples subidas logró introducirse en el área rival. Su disparo, sin embargo, se estrelló en el cuerpo de un defensor del Utrecht, generando una leve protesta por posible mano que el árbitro desestimó por completo.

El conjunto holandés, bien ordenado tácticamente por su cuerpo técnico, supo cerrar espacios y mantener la calma ante los embates locales. Su portería no corría un peligro inminente, pero tampoco podía relajarse. Engwanda probó suerte desde la distancia con un disparo potente que se marchó por encima del larguero, mientras que Deossa, ya en el campo, intentó sorprender con otro lanzamiento lejano que acabó en las gradas.

La segunda mitad presentó un guion similar. El Betis mantenía la posesión y el control territorial, pero le faltaba claridad en los metros finales. La ausencia de Isco se notaba especialmente en la capacidad de asociación y en la última pases. Sin su capitán, el equipo carecía de ese socio que rompe líneas y genera superioridades en zonas decisivas. Pellegrini movió el banquillo buscando frescura, pero las circunstancias habían mermado las opciones de rotación.

El Utrecht, por su parte, creció en confianza conforme avanzaban los minutos. La sensación de haber superado la peor parte del encuentro les dio alas para intentar sorprender a la contra. Haller, aunque participativo, no tuvo la oportunidad de culminar alguna acción clara, pero su trabajo de contención y desmarque facilitó que sus compañeros pudieran respirar en varias fases del compromiso.

El final del encuentro dejó un sabor agridulce en el seno bético. Por un lado, la capacidad de reacción y de no descomponerse ante la adversidad; por otro, la frustración de no haber podido traducir el dominio en goles. La lesión de Isco, cuya gravedad aún estaba por determinar, era la principal preocupación. El de Arroyo de la Miel abandonó el estadio con el tobillo vendado y la incertidumbre sobre su disponibilidad para los próximos compromisos, incluido el derbi sevillano que se avecinaba.

En rueda de prensa, Pellegrini evitó valorar el resultado en exceso hasta conocer el alcance real de las lesiones. "Lo más importante ahora es el estado de Isco y Amrabat", manifestó el técnico chileno. "El partido queda en segundo plano cuando tienes a dos jugadores clave que se lesionan en el minuto dos. El equipo ha competido bien, ha tenido ocasiones, pero nos ha faltado fortuna y acierto".

El encuentro finalizó sin goles, un empate a cero que deja abierta la eliminatoria de cara al partido de vuelta en tierras neerlandesas. Para el Betis, la prioridad inmediata será recuperar a sus hombres clave y rearmar el equipo con vistas a la cita europea y al crucial derbi del próximo fin de semana. La Europa League no perdona, y menos aún cuando te presentas con las bajas de dos titulares indiscutibles.

La lección de la noche es clara: el fútbol puede cambiar en un segundo. Una acción fortuita, un choque accidental, puede alterar por completo el destino de un partido y, potencialmente, de toda una temporada. El Betis deberá demostrar su carácter y profundidad de plantilla para superar este obstáculo y seguir vivo en la competición continental. La fe en La Cartuja quedó intacta, pero las alarmas médicas sonaron con fuerza en Nervión.

Referencias