Los Los Angeles Lakers desplegaron un baloncesto demoledor en el Crypto.com Arena para superar a sus vecinos de los Clippers por un contundente 135-118, resultado que les permite acceder a los cuartos de final de la Copa NBA. La estrella eslovena Luka Doncic fue el gran protagonista de la noche con una exhibición ofensiva de las que pasan a la historia: 43 puntos, incluyendo 7 triples, y 13 asistencias, ambas marcas personales en lo que va de curso.
El duelo de angelinos arrancó con intensidad, pero pronto quedó claro que los Lakers tenían un plus de motivación y acierto. Doncic, recientemente incorporado a las filas angelinas, demostró por qué se le considera uno de los mejores jugadores del planeta. Su capacidad para crear ventajas, encontrar espacios mínimos y anotar desde cualquier posición resultó demasiado para una defensa de los Clippers que, pese a sus esfuerzos, no encontró la fórmula para frenar al esloveno.
El espectáculo de Doncic
Desde el primer cuarto, Doncic impuso su ritmo. Su lectura del juego fue magistral, distribuyendo el balón con precisión quirúrgica para sumar 13 asistencias, cifra que establece su nuevo récord particular en esta temporada 2025-26. Pero fue en el apartado anotador donde realmente brilló. Los 43 puntos que anotó representan su tercera mejor marca del año, solo superado por dos actuaciones previas que ya forman parte del folclore de la franquicia.
Los siete triples que encestó son también su mejor registro en el curso actual. Cada lanzamiento desde más allá de la línea de 7,24 metros parecía una declaración de intenciones. Ya fuera en situaciones de tiro forzado o con el reloj en contra, Doncic mostró una frialdad excepcional. Los aficionados presentes en el pabellón no tardaron en corear el cántico de "MVP" cada vez que el esloveno tocaba el balón, reconociendo una actuación que trasciende lo meramente deportivo.
Reaves, el catalizador del último cuarto
Si bien Doncic fue el motor del equipo, el escolta Austin Reaves se convirtió en el hombre decisivo cuando el partido más lo necesitaba. Reaves anotó 31 puntos en total, pero lo verdaderamente espectacular fue que 19 de ellos llegaron en el último periodo. Su entrada en calor coincidió con el momento en que los Clippers intentaban una remontada que, finalmente, no llegó.
La química entre Doncic y Reaves resultó letal. Cada pase del esloveno encontraba las manos del escolta en la posición perfecta. Reaves no solo fue un ejecutor eficiente, sino que también creó sus propios tiros, demostrando una madurez y un coraje que han convertido en uno de los jugadores más valiosos del rotativo angelino. Su capacidad para leer las ayudas defensivas y encontrar espacios en las zonas muertas de la defensa rival fue fundamental para desmontar cualquier atisbo de reacción visitante.
La resistencia de los Clippers
No todo fueron buenas noticias para los Lakers, ya que los Clippers demostraron por qué son un rival temible. Durante 42 minutos, el conjunto dirigido por Tyronn Lue mantuvo el ritmo y no permitió que los Lakers se escaparan en el marcador. La referencia ofensiva de los visitantes fue James Harden, que firmó 29 puntos de gran mérito, liderando el ataque con su característica combinación de penetraciones, tiros libres y lanzamientos de media distancia.
Kawhi Leonard también aportó su granito de arena, anotando desde la línea de tiros libres y demostrando su efectividad en los momentos clave. Sin embargo, la falta de acompañamiento consistente del resto de la plantilla y la explosión final de los Lakers acabaron pasando factura. Los Clippers resistieron, pero no pudieron sostener el tipo cuando los locales apretaron el acelerador en los minutos finales.
El incidente que ensombreció el duelo
El partido no estuvo exento de polémica. A falta de pocos minutos para la conclusión, se produjo un incidente que terminó con la expulsión del guardia de los Clippers, Kris Dunn. Todo comenzó en una lucha por el rebote, cuando Dunn empujó a Doncic, que cayó al suelo. El esloveno se levantó visiblemente molesto y dirigió algunas palabras al defensor.
La respuesta de Dunn no se hizo esperar: le devolvió el balón con fuerza en el pecho. Fue entonces cuando Jaxson Hayes, compañero de Doncic en los Lakers, intervino para proteger a su estrella, empujando a Dunn. La situación escaló rápidamente, obligando a la intervención de los árbitros y el resto de jugadores. La decisión arbitral fue contundente: dos técnicas para Dunn, que significaron su expulsión, y una técnica para Hayes.
El incidente, aunque breve, encendió aún más a la afición, que redobló sus cánticos de apoyo a Doncic. El esloveno, lejos de descentrarse, mantuvo la calma y anotó el tiro libre de la técnica, sumando uno más a su cuenta particular.
La generación del futuro hace acto de presencia
Otro de los momentos emotivos de la noche fue la presencia de Bronny James sobre la cancha. El joven hijo de LeBron James disputó minutos en los tramos finales del encuentro, compartiendo pista con su padre y con Doncic. La imagen de LeBron y Bronny sentados juntos en el banquillo, mientras el más joven saltaba a la pista, se convertirá sin duda en uno de los recuerdos fotográficos de la temporada.
La participación de Bronny, aunque simbólica, representa el relevo generacional que se avecina en la NBA. Ver a la nueva promesa de la familia James en acción mientras su padre, ya en la recta final de su carrera, le observa con orgullo, añade un capítulo más a la historia de esta franquicia.
Dominio estadístico total
Los números reflejan la superioridad de los Lakers en todas las facetas del juego. No solo ganaron en el marcador final, sino que superaron a los Clippers en prácticamente todos los apartados estadísticos. El acierto desde la línea de tres puntos, el control del rebote ofensivo y la efectividad en los tiros libres fueron claves para desmontar la resistencia de los visitantes.
El equipo dirigido por JJ Redick mostró una madurez notable. Sabían que los Clippers no se rendirían fácilmente, y por eso mantuvieron la intensidad defensiva durante los 48 minutos. La rotación funcionó a la perfección, con cada jugador aportando su valor desde el banquillo y consolidando las ventajas creadas por los titulares.
El camino hacia los cuartos
Este triunfo, la 13ª victoria de la temporada para los Lakers, les asegura el pase a los cuartos de final de la Copa NBA. El objetivo ahora es mantener esta dinámica positiva y seguir construyendo sobre las buenas sensaciones que dejan partidos como este. La química entre Doncic y el resto de la plantilla parece crecer con cada encuentro, y la confianza del grupo es palpable.
Para los Clippers, la derrota supone un revés importante, pero no definitivo. Aún queda mucha temporada por delante y tienen la calidad necesaria para revertir la situación. La lesión de algunos jugadores clave y la falta de continuidad en determinados tramos del partido son aspectos que deberán corregir de cara a futuros compromisos.
Conclusiones de una noche mágica
El derbi angelino dejó mucho más que un simple resultado. Dejó la confirmación de que Luka Doncic está en su mejor momento desde que llegó a Los Ángeles. Dejó el ascenso meteórico de Austin Reaves como uno de los jugadores más determinantes de la liga. Y dejó la imagen de una franquicia que, pese a los años, sigue siendo referente.
Los 135 puntos anotados son una declaración de intenciones. Este Lakers no quiere conformarse con estar entre los ocho mejores. Aspira a más. Mucho más. Y si Doncic y Reaves mantienen este nivel, será muy difícil frenarles. La NBA ha sido advertida: los Lakers han despertado y vienen con sed de gloria.