La UEFA Champions League volvió a deparar una noche mágica en Stamford Bridge, donde el Chelsea desplegó un fútbol aplastante para derrotar por 3-0 al Barcelona en un duelo que trascendió más allá del resultado. Enzo Maresca, estratega de los blues, aprovechó la ocasión para lanzar un mensaje contundente: Estevao y Lamine Yamal son los legítimos sucesores de la mítica rivalidad entre Lionel Messi y Cristiano Ronaldo que dominó el fútbol mundial durante quince años.
Las palabras del entrenador italiano no fueron producto del calor del momento, sino una reflexión meditada tras presenciar la actuación estelar de su joven brasileño. "Como dijo Raphinha, Estevao y Lamine Yamal serán los próximos Messi y Ronaldo. Estevao es un jugador especial. Es un tipo de la vieja escuela: no usa redes sociales y se centra solo en el fútbol. Es un chico sencillo de 18 años con un gran futuro para el club", manifestó Maresca en la rueda de prensa posterior al encuentro.
La comparación, si bien osada, encuentra sustento en el rendimiento deslumbrante del adolescente carioca. Mientras que Yamal atraviesa un bache de forma que le resta la chispa habitual, Estevao brilló con luz propia anotando el segundo tanto del encuentro y dejando en evidencia a la defensa azulgrana, especialmente a Pau Cubarsí, quien no pudo contener su desborde ni su velocidad.
El contexto de la inversión realiza por el club londinense para hacerse con los servicios del joven talento brasileño añade peso a las expectativas generadas. El desembolso ascendió a 45 millones de euros destinados a Palmeiras, una cifra que refleja la fe ciega de la directiva en el potencial del futbolista. Al igual que sucedió con Endrick y el Real Madrid, negociar con el club paulista resultó una tarea ardua, pero la determinación del Chelsea nunca flaqueó.
Los números de Estevao en su corta trayectoria con el conjunto inglés avalan la apuesta. En 17 partidos oficiales ha conseguido anotar 5 goles y proporcionar 1 asistencia, registros excepcionales para un jugador que apenas ha cumplido la mayoría de edad. Su proyección es tal que ya se ha ganado un lugar en el once titular y la confianza plena de su cuerpo técnico.
Maresca, consciente de la presión que generan semejantes elogios, intentó moderar los ánimos. "Le elogio por todo lo alto, pero necesitamos mantener la calma. Es un chico joven y el equipo ya piensa en la próxima parada", advirtió el entrenador. Y efectivamente, la mente de Estevao ya está puesta en el derbi de Londres contra el Arsenal.
"Es una gran victoria porque el otro equipo era el Barcelona, pero nada ha cambiado en cuanto a qué equipo somos y qué podemos lograr. Esta noche es importante, pero nada más. Se acabó. Ahora nos centramos en el Arsenal", declaró el propio futbolista, demostrando una madurez inusual para su edad.
El 3-0 no solo significó una victoria contundente para el Chelsea, sino que también puso fin a dos rachas históricas del Barcelona. Los culés firmaron por primera vez en 53 encuentros consecutivos unos 90 minutos sin ver portería. La última vez que habían quedado en blanco fue en diciembre de 2024 ante el Leganés. Además, se truncó una seguidilla de 22 choques seguidos anotando en competiciones europeas, una marca que se remontaba a 2023 cuando Xavi Hernández aún ocupaba el banquillo y cayeron contra el Shakhtar Donetsk.
La noche resultó particularmente amarga para Hansi Flick y su plantilla. El conjunto azulgrana sumó su tercer tropiezo en lo que va de edición de la Champions, evidenciando una fragilidad preocupante lejos del Camp Nou. Bajo el mando del técnico alemán, el Barcelona ha encajado 24 goles en 10 partidos disputados como visitante, una cifra que desvela serias carencias defensivas.
Los números son elocuentes: 4 tantos recibidos en San Siro contra el Inter de Milán, 3 en Stamford Bridge, otros 4 ante el Benfica o los 5 que el Borussia Dortmund les endosó la temporada pasada. Estos datos configuran un patrón que enciende todas las alarmas en la entidad catalana.
La comparación establecida por Maresca entre Estevao y Yamal con Messi y Cristiano Ronaldo, aunque prematura, refleja la tendencia del fútbol moderno de buscar continuamente nuevos ídolos. Mientras el brasileño acumula galones y peso específico en un equipo campeón de Europa, el español debe superar su irregularidad actual para no desvanecerse en la sombra de las expectativas generadas.
El tiempo dirá si esta profecía se cumple, pero lo cierto es que el fútbol europeo ya tiene dos nuevos nombres para seguir de cerca. La próxima parada será el emocionante derbi londinense, donde Estevao tendrá otra oportunidad de oro para demostrar que los elogios de su entrenador no fueron exagerados.